30.4.11

Natillas


Un clásico donde los haya.  De esos postres que da gusto preparar porque no requieren demasiado tiempo y son agradecidísimos.  No me cansaría nunca de ellas.  ¡Natillas forever!

Necesitamos (para 4 personas)
  • 1/2 litro de leche
  • 4 yemas de huevo
  • 1 huevo entero
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de harina de maíz
  • 1 rama de canela
  • 1 limón, sólo la piel

Preparación

Pelamos el limón, procurando no profundizar en el corte y que la piel no lleve nada de la parte blanca (aporta un sabor amargo).

Ponemos a cocer la leche, reservando medio vaso, junto con la canela en rama y la piel del limón.

En un bol, mezclamos las yemas, el huevo, la harina de maíz, el azúcar y el medio vaso de leche que tenemos reservado.  Añadimos a la leche caliente y cocemos a fuego muy suave sin dejar de remover, durante 5 minutos.

Retiramos del fuego, vertemos en el recipiente en que las vayamos a servir, las dejamos enfriar y...voilá...ya tenemos nuestras natillas.

Podemos rematar la faena espolvoreando con canela en polvo. 


¡No durarán mucho en el plato!

Cupcakes de vainilla



Hace un par de días fue mi aniversario de boda y quise hacer algo especial para la ocasión.  Este vez me lanzé a la piscina con unos cupcakes (que tan de moda están) que resultaron muy fáciles de hacer...pero la dificultad vino con la decoración.  Una ve todas esas monadas de cupcakes en internet y se cree que le van a quedar igual, que con una pistola par galletas que haga las veces de manga pastelera y un poco de maña es suficiente.  Sin embargo la realidad no acompaña, al menos a mí me dejó tiradísima, y el resultado, como podéis comprobar, fue de lo más ordinario.  En fin, seguiré practicando, a ver si mejoro con el tiempo.  ¡Que la esperanza sea lo último que pierda!  

Necesitamos (para 12 cupcakes)

Para los cupcakes
  • 113 grs de mantequilla (temperatura ambiente)
  • 120 grs de azúcar blanco
  • 3 huevos "L"
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • La ralladura de un limón
  • 195 grs de harina de trigo
  • 1 1/2 cucharadita de levadura en polvo
  • Un pellizco de sal
  • 60 ml de leche
Para la cobertura
  • 300 grs de queso crema
  • 150 grs de azúcar glas
  • Colorante
  • Virutas de colores de chocolate
  • Fresas

Preparación

Cupcakes

Precalentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo).

Colocamos 12 papelitos de cupcake en sus correspondientes moldes.

En un bol mezclamos la harina con la sal y la levadura.

En otro bol batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que esté cremosa.  Añadimos los huevos, de uno en uno, y mezclando bien antes de añadir el siguiente.  A continuación, agregamos la vainilla y la ralladura de limón.

Agregamos la mezcla de la harina, con la batidora al mínimo, alternando con la leche.  Es decir, añadimos 1/3 de la harina, luego 1/2 de la leche, el segundo 1/3 de la harina, la segunda mitad de la leche y, por último el 1/3 restante de harina.  Este proceso es importante y debemos asegurarnos que, en casa paso, los ingredientes están bien mezclado antes de añadir los siguientes.

Con esta mezcla, rellenamos 2/3 de cada molde y los horneamos durante 20 minutos (o hasta que, al insertar un palito, éste salga limpio).

Sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla.  Esperamos a que estén bien frío para decorar con la cobertura.

Cobertura de queso crema

Ponemos el queso crema y el azúcar glas en un bol y batimos durante 4 o 5 minutos hasta que no nos queden grumos (yo lo hice a mano, si utilizas una batidora eléctrica necesitarás ajustar el tiempo).

Para darle este color rosa, añadimos 4 gotas de colorante rojo líquido y seguimos batiendo hasta que el color quede uniforme.

Si buscas una consistencia más dura, añade más azúcar.  Si, por el contrario, lo que buscas es una consistencia más líquida, añade leche o zumo de limón.

Introducimos la crema en la pistola de decorar (posiblemente mejor si tienes una manga pastelera) y...¡a por esos cupcakes!

Con esta boquilla hice la cobertura que parece una flor de geranio

Una vez hayamos terminado con la cobertura, podemos rematar la decoración con virutas de chocolate, fresas, etc.

Enjoy!

28.4.11

Tarta tren



Este tren tan goloso es una manera divertida de poner la guinda a una fiesta de cumpleaños infantil.  Según mi propia experiencia, a los niños les gusta más comer gominolas, alguna que otra galleta o un poco de bizcocho que un trozo de tarta tradicional.  Cuántos trozos de tarta se quedan en el plato y cuántos niños ni siquiera la piden.  Siempre me ha dado mucha pena que esto ocurriera, terminaba en el cubo de la basura y eso de tirar la comida es algo que llevo muy muy muy mal.  Si, como yo, quieres ofrecer algo diferente que los niños disfruten comiendo...anímate...¡te lo pongo fácil!

Necesitamos

Para la base
  • 1 bandeja o tabla de madera de unos 45 x 65 cms
  • 1/2 paquete de galletas Digestive
  • Dulce de leche
  • Orejones
  • Nueces
Para el tren
  • Nubes blancas para la base de los vagones
  • 2 bizcochos grandes
  • 1 mini brazo gitano
  • 1 donut mini de chocolate
  • 6 filipinos de chocolate blanco
  • 1 regaliz rojo en forma de rueda
  • 2 fresones de chuche
  • 8 chuches en forma de moneda
  • Golosinas varias de colores rojos y rosas para decorar
  • Dulce de leche, nocilla o queso crema para untar y pegar
Para las vías del tren
  • 12 galletas bizcocho
  • 6 chocolate fingers

Preparación

Hacemos la arena triturando las galletas digestive.  Untamos la base de una bandeja con dulce de leche y extendemos sobre ella la galleta triturada.

Crear las vías del tren colocando los chocolate fingers en paralelo y las galletas bizcocho encima.

Cortamos uno de los bizcochos para formar la máquina locomotora.  Con el otro bizcocho hacemos 3 trozos, uno de ellos para completar la locomotora.

Usando dulce de leche, nocilla o lo que hayamos escogido, pegamos los pedazos de bizcocho y las decoraciones.

Pegamos las nubes de dos en dos y apoyamos sobre ellas los vagones y la locomotora.  Tapamos las nubes de la locomotora con los filipinos y las de los vagones con las monedas de dulce que tengamos.

Ponemos el resto de los adornos como muestra la foto.

Enjoy!

Focaccias varias: rellena de jamón y queso, con tomates secos y queso azul y con pesto y tomates secos



El reto de Whole Kitchen de este mes me ha dejado con el gusanillo de hacer variaciones sobre la receta tradicional...¡además de con 75 gramos de levadura fresca en la nevera a punto de caducar!

El partido de fútbol de anoche (Madrid-Barça - nota para los despistados o desinteresados en el mundo futbolístico) me brindó la ocasión perfecta para dar salida a esta "profunda necesidad" que me rondaba desde hacía días. 

En casa tenemos como norma comer en un cuarto sin televisión, pero las normas están para saltárselas de vez en cuando.  Y es en esos "de vez en cuando" cuando nos trasladamos al salón donde, sobre la mesa de centro, suelo preparar un picoteo de pizza, quesos, patés, etc.  Cosas fáciles de comer mientras vemos la tele y que no conlleven hacer malabarismos del orden plato-cubierto-salsa-pan que puedan terminar arruinando la alfombra o el sofá.

Bueno, pues como decía al principio, ayer variamos y cayó un variado de focaccias.  Estaban todas riquísimas, pero especialmente la rellena de jamón y queso.  Esa fue la gran estrella de la noche (...lástima que el Madrid no estuviera a la altura...snif...).


Necesitamos

Para la masa
  • 575 grs de harina de fuerza
  • 12 grs de levadura fresca
  • 125 ml de agua templada
  • 225 ml de agua fría
  • Un pellizco de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación

De la masa

Mezclamos la levadura con la mitad del agua templada.  Dejamos descansar en un sitio tibio durante 10 minutos.  Después de este tiempo, agregamos el resto del agua templada, el agua fría y el aceite.

En un bol grande, ponemos la harina y la sal.  Hacemos un hoyo en el centro, añadimos la mezcla de la levadura y removemos para incorporar todos los ingredientes.  Cuando tengamos una masa elástica, la trabajamos sobre una superficie lisa y limpia (preferiblemente de madera) durante 5 minutos.  La cubrimos con un paño y dejamos reposar durante 30 minutos para que aumente su volumen.

Amasamos durante 2 o 3 minutos para dar salida al aire acumulado en la masa.

Dividimos la masa en cuatro partes iguales:
  • 1/4 para la focaccia de tomates secos y queso azul
  • 1/4 para la focaccia de pesto y tomates secos
  • 2/4 para la focaccia rellena de jamón y queso

De las coberturas y/o rellenos

FOCACCIA DE TOMATES SECOS Y QUESO AZUL

Necesitamos
  • 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
  • Sal gorda
  • Tomates secos
  • Queso azul
  • Agua
Extendemos la masa y hacemos unas hendiduras con los dedos.  Untamos con aceite de oliva con ayuda de una brocha y espolvoreamos con sal gorda.  Añadimos unos tacos o pegotes de queso azul y los tomates secos (que habremos hidratado previamente en agua caliente durante 30- 40 minutos).  Pulverizamos la superficie de la focaccia con agua.


FOCACCIA DE PESTO Y TOMATES SECOS

Necesitamos
  • 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
  • Sal gorda
  • Tomates secos
  • Pesto
  • Agua

Extendemos la masa y hacemos hendiduras con los dedos.  Untamos con aceite de oliva con ayuda de una brocha y espolvoreamos con sal gorda.  Añadimos unos pegotes de pesto y los tomates secos (que habremos hidratado previamente en agua caliente durante 30- 40 minutos).  Pulverizamos la superficie de la focaccia con agua.


FOCACCIA RELLENA DE JAMÓN Y QUESO

Necesitamos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal gorda
  • Jamón serrano en lonchas
  • Queso en lonchas (yo utilicé Cheddar)
  • Agua
Dividimos la masa en cuatro partes iguales y las extendemos procurando que sean de mismo tamaño y forma.  Cubrimos dos de las partes con el jamón y el queso.  Colocamos encima las otras dos partes de la masa.  Hacemos hendiduras con los dedos y untamos con aceite de oliva ayundándonos de una brocha.  Espolvoreamos con sal gorda.  Pulverizamos la superficie de la focaccia con agua.


Sobre una bandeja de horno engrasada con aceite de oliva, colocamos las focaccias y las cubrimos con un paño.  Dejamos reposar durante 1 hora (doblará su tamaño).


Horneamos durante 25-30 minutos a 180 ºC (arriba y abajo) o hasta que la superficie de las focaccias esté dorada.

Dejar templar sobre una rejilla y...enjoy!

Notas:
  • Las cantidades resultan excesivas para cuatro personas (dos adultos y dos niños) de modo que la próxima vez las ajustaré y reduciré entre un 30% y un 40% cada uno de los ingredientes.
  • El agua en spray hace que la superficie de la focaccia forme una capa crujiente al hornear.  Si la prefieres blanda tanto por dentro como por fuera, prescinde de este paso.

24.4.11

Crema mousse de fresa



Si no sois excesivamente golosos, esta crema mousse de fresa es el postre perfecto.  Con un grado de dulzor más bien suave, deja que nuestro paladar disfrute de la acidez de la fresa.  Buen punto y final a una comida contundente.  Fresquito de la nevera está delicioso y facilitará la digestión.  Si queréis hacerlo más ligero, no añadáis la nata ni los bizcochos.


Necesitamos (para cuarto personas)

Para la crema
  • 1 sobre de gelatina de fresa
  • 250 ml de agua
  • 1 yogur griego
  • 200 grs de fresas o fresón
  • 1 cucharada de azúcar
Además
  • 4 bizcochos
  • 100 ml de nata para montar
  • 1 cucharada de azúcar glas
  • Fresas o fresón para decorar

Preparación

Preparamos la gelatina siguiendo las instrucciones del fabricante pero utilizando la mitad de agua (250 ml) y dejamos que se temple durante aproximadamente 1 hora.

Trituramos las fresas junto con el yogur griego.

Cuando la gelatina se haya templado y empiece a cuajar, la montamos con unas varillas a velocidad alta para que tome aire y doble su volumen.  Notaremos como cambia de color, se aclara y hace espuma.

Añadimos la fresa triturada con el yogur y continuamos batiendo (más suavemente) durante un par de minutos.

Trituramos los bizcochos y cubrimos el fondo de unos vasitos aplastando un poco con ayuda de una cuchara o la base de un vaso de menor diámetro.  Añadimos cuidadosamente la crema de fresa para que no se nos mezcle con el bizcocho triturado.  Reservamos en la nevera durante 2 horas para que cuaje.


Montamos la nata, que deberá estar muy fría, junto con el azúcar glas y la utilizamos para decorar los vasitos de mousse.

Decoramos los vasitos con nata montada, trocitos de fresa, salsa de mermelada de fresa, etc.

Enjoy!

22.4.11

Gratinado de patatas y lacón



Cuando queráis hacer un plato rico, con mucho sabor y mínimo esfuerzo, probad con este.  Es perfecto para una cena.  Agradece una ensalada de hojas verdes como acompañamiento, por eso de añadir un toque más ligero y fresco al plato que, de por sí, resulta contundente.


Necesitamos (para 4 personas)
  • 1 cucharada de harina
  • 1 cucharadita de hierbas provenzales
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta negra molida
  • 200 ml de caldo de pollo
  • 80 ml de nata líquida para montar
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • 4 patatas grandes (si son viejas mejor porque adquieren un sabor dulce)
  • 125 grs de queso gruyere rallado
  • 175 grs de lacón
  • Mantequilla
  • Pan rallado

Preparación

Pelamos y cortamos las patatas en ruedas de 1/2 cm aprximadamente.  Cocemos las patatas a fuego medio durante 7-8 minutos.  Una vez cocidas, pasamos las patatas a un bol con agua fría para cortar la cocción.

Mezclamos la harina, las hierbas provenzales, la sal y un poco de pimienta negra.

En una cacerola, calentamos el caldo y la nata a fuego lento.  Incorporamos la mostaza, removemos bien y retiramos del fuego.

Engrasamos una fuente de horno con mantequilla y montamos el plato extendiendo capas de la sguiente manera: 1/3 de las patatas, la mitad de la mezcla de la harina, 1/3 del queso y 1/2 del lacón.  Repetimos con otro 1/3 de patatas, la segunda mitad de la harina, otro 1/3 del queso y el resto del  lacón.  Finalizamos con los últimos tercios de patata y de queso.

Añadimos la mezcla de la nata y el caldo a la fuente y espolvoreamos con pan rallado.

Precalentamos el horno a 190 ºC (arriba, abajo y turbo) y horneamos durante 40 minutos o hasta que se haya dorado la superficie.

Dejamos reposar unos 15 minutos antes de hincarle el diente (si no queremos quedarnos sin lengua) y...al ataque.

Enjoy!

20.4.11

Bizcocho de queso crema



Este es un bizcocho fácil donde los haya.  Animada por una tarrina de queso crema que, desde la nevera, me suplicaba ser consumida al tiempo que amenazaba con caducar, me lancé a la búsqueda de recetas con queso crema.  La que más me convenció fue esta de Juana Trujillo, publicada en Directo al Paladar.  El resultado no nos decepcionó a ninguno.  Nos lo tomamos templado y relleno de crema pastelera.  ¡Todo un placer para los sentidos! 


Necesitamos
  • 200 grs de queso crema
  • 100 grs de margarina
  • 200 grs de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 huevos
  • 1 vaso de leche
  • 300 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pellizco de sal

Preparación

Encendemos el horno a 170 ºC (arriba, abajo y turbo).

En un recipiente grande mezclamos la margarina con el azúcar hasta conseguir una pasta uniforme.  Añadimos la esencia de vainilla, los huevos, la leche y, por último, el queso crema previamente batido.

Tamizamos la harina junto con el bicarbonato y la sal y, poco a poco, la añadimos a la mezcla anterior removiendo constantemente para que se integren todos los ingredientes.

Vertemos esta mezcla en un molde desmoldable engrasado y lo horneamos durante 35 minutos (o hasta que pinchemos un palillo y salga seco).

Para un horneado óptimo es importante que los ingredientes estén a temperatura ambiente.

Enjoy!

19.4.11

Gominolas



Me da un poco de verguenza publicar esta entrada porque receta, lo que se dice receta, no lo podemos llamar.  Sin embargo, las gominolas gustaron tanto que no puedo dejar de compartirla con vosotros.  Son más saludables que las compradas en tienda y así los niños (si los tenéis) aprenden sobre su composición.  Creo que ahora entenderán más facilmente eso de no-compro-chuches-porque-llevan-mucho-azúcar-y-se-estropean-los-dientes...¿o no?

Necesitamos

Para las gominolas
  • 1 sobre de gelatina de sabor
  • 2 sobres de gelatina neutra en polvo
  • 200 ml de agua, zumo o leche
  • 300 gr de azúcar
Además
  • Moldes de silicona (yo los compré en un chino)
  • Azúcar para recubrir las gominolas
  • Aceite de girasol para untar los moldes

Preparación

Ponemos todos los ingredientes para las gominolas en una cacerola y calentamos a fuego lento, asegurándonos que no hierva.  Removemos constantemente durante 10 minutos. 


Untamos los moldes con aceite de girasol.  Vertemos en ellos la mezcla (yo utilicé una cucharilla de postre) y la dejamos reposar 12 horas a temperatura ambiente.

Desmoldamos las gominolas y las pasamos por azúcar.

18.4.11

Meinis o Pan de Mej


 

Los "meini" son unos dulces típicos de Milán.  La tradición es tomarlos para desayunar el 2 de noviembre (día de Todos los Difuntos o Almas), mojándolos en leche.

Con esta receta inauguramos la primera entrada de "Mis hijos en la cocina".  La ha traído Alex, mi hijo mayor de 12 años, del colegio.  La semana pasada celebraron la Semana Cultural y se dedicaron a hacer actividades divertidas, pero educativas, como cocinar.  En este caso no cocinaron la receta en el colegio sino en casa pero fue en el colegio donde la disfrutaron...¡se debieron de poner morados!.  Alex la ha hecho este fin de semana y, como están de vacaciones, pues nos las hemos comido en familia.  No hemos podido esperar al 2 de noviembre...

Necesitamos
  • 300 grs harina de maíz
  • 200 grs harina de trigo
  • 100 grs azúcar morena
  • 100 grs azúcar blanca
  • 2 huevos
  • 125 grs mantequilla a temperatura ambiente

Preparación

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba, abajo y turbo).

Mezclamos los dos tipos de harina e incorporamos los dos tipos de azúcar mezclando bien.  Añadimos el huevo y removemos.

Cortamos la mantequilla y la agregamos a la mezcla.  Trabajamos la masa con los dedos hasta que la mantequilla se incorpore al resto de ingredientes (unos 10 minutos).

Tomamos pequeñas cantidades de masa y hacemos bolas que aplanaremos apretando con un dedo en el centro.  Las colocamos en una bandeja de horno engrasada y espolvoreada con harina.

Horneamos durante 20 minutos.

Al sacarlas del horno, las colocamos sobre una rejilla para que se enfríen rápido y no se resequen.

¡Riquísimos mojados en leche!

Nota
  • Son galletas duras, tipo campurrianas o perrunillas, pero más compactas y secas.  Es posible que haya que hornearlas menos tiempo.
  • Nosotros pusimos unas lágrimas de chocolate sobre algunas de las galletas que, al hornearse, se quemaron un poco y le dan un sabor amargo.  La próxima vez que las hagamos las espolvorearemos de azúcar y le pondremos media nuez o un almendra para decorar, o le dejaremos sólo el azúcar.

Focaccia de Emmental y anchoas



Whole Kitchen, en su propuesta salada para el mes de Abril, nos invita a preparar Focaccia.

La focaccia es un pan italiano plano elaborado con aceite de oliva.  Es importante utilizar un aceite de calidad y sabor fuerte ya que éste marcará la diferencia.

Hace una cena deliciosa cuando se sirve recién horneado y acompañado de una ensalada.  Yo he utilizado queso Emmental y anchoas para la cobertura pero admite todo tipo de combinaciones, champiñones, alcachofas, espárragos, tomates secos, beicon, salami, etc.

Necesitamos

Para la masa
  • 575 grs de harina de fuerza
  • 12 grs de levadura fresca
  • 125 ml de agua templada
  • 250 ml de agua fría
  • Un pellizco de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
Para la cobertura
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cucharadita de sal gorda
  • Queso Emmental en tacos
  • 1 lata de anchoas troceadas

Preparación

Mezclamos la levadura con la mitad del agua templada.  Dejamos descansar en un sitio tibio durante 10 minutos.  Después de este tiempo, agregamos el resto del agua templada, el agua fría y el aceite.

En un bol grande, ponemos 125 grs de harina y la sal.  Hacemos un hoyo en el centro, añadimos la mezcla de la levadura y removemos para incorporar todos los ingredientes.

Agregamos el resto de la harina y, cuando la masa esté lo demasiado dura como para removerla, la amasamos sobre una superficie lisa y limpia (preferiblemente de madera) durante 5 minutos.  La cubrimos con un paño y dejamos reposar durante 30 minutos para que aumente su volumen.

Amasamos durante 2 o 3 minutos para dar salida al aire acumulado en la masa.  Extendemos la masa sobre una bandeja de horno engrasada con aceite de oliva, la cubrimos con un paño y dejamos que repose durante 1 hora (doblará su tamaño).

Hacemos agujeros sobre la masa con los dedos, pintamos con aceite de oliva extra virgen, espolvoreamos con sal gorda, añadimos los tacos de queso Emmental y las anchoas troceadas.


Horneamos 20-25 minutos a 180 ºC (arriba, abajo y turbo) o hasta que la focaccia esté dorada y crujiente. 


Cortamos en porciones y ya está lista para disfrutar. 


Un sencillo manjar si lo servimos con una ensalada de hojas verdes.  Mmmmmmm. Enjoy!

17.4.11

Tarta Girasol



Esta tarta la primera que hice por encargo. Una amiga de la familia celebraba su cumpleaños con una cena de amigos y me pidió que me encargara del postre. Tras un breve "me fío de tí" y unas pistazas tales como "me gusta el chocolate", "seremos tantos adultos" y otras por el estilo me cargó con la responsabilidad de elegir sabor, ingredientes, decoración, etc. Con más ganas de complacer que experiencia me puse en marcha y, tras buscar inspiración en internet (como tantas y tantas veces he hecho), descubrí el maravilloso blog de María Lunarillos y sus "tartas provocativas", un auténtico placer para la vista. Mis ideas se ordenaron de golpe y este fue el resultado: mi tarta Girasol, tan rica como bonita.

Necesitamos

Para la base
  • Galletas rectangulares
  • Chocolate a la taza RAM
  • Leche a temperatura ambiente
  • Un chorrito de Amaretto
  • Almendras laminadas sin sal
  • Azúcar amarillo
  • Nocilla
  • Barquillos
Para las hojas de chocolate
  • Chocolate negro 72% de cacao (o similar, pero no Nestlé Postres)
  • Hojas de cualquier planta cuyas hojas nos gusten (no cogerlas nunca del suelo)
Además
  • Un girasol sin tallo (natural, de papel o tela)
  • Un lazo amarillo

Preparación

Mezclamos la leche con el Amaretto en un plato.  Mojamos ligeramente las galletas en esta mezcla y las colocamos sobre una fuente, alternando capas de galletas y chocolate a la taza.

La última capa de galletas la cubrimos con chocolate, las almendras y el azúcar amarillo. Reservamos en la nevera.

Sumergimos las hojas en agua con un chorrito de lejía durante unos 15 minutos.  Enjuagamos bien y dejamos secar.

Derretimos el chocolate al baño-maría (o en el micro) y, con ayuda de una brocha de cocina, pintamos el reverso de las hojas.

Dejamos enfriar las hojas en la nevera unos 15 minutos y las pintamos de nuevo, para dar más grosor a la primera capa.  Dejamos que endurezcan nuevamente en el frigorífico (si tenemos prisa, en el congelador).

Retiramos las hojas de verdad y tendremos las réplicas de chocolate.

Untamos los laterales de la tarta con Nocilla y los tapamos con los barquillos.

Finalmente, envolvemos la tarta con el lazo, colocamos las hojas de chocolate de forma armoniosa sobre la tarta y, sobre éstas, el girasol.


15.4.11

Crema pastelera

Bueno, pues como ya estoy metida en faena y tengo un poquito de tiempo, también os voy a contar cómo aprovechar la yema de huevo que nos sobre cuando hagamos SMB u otras recetas en las que se requiera el uso de clara de huevo exclusivamente.

Yo he preparado una crema pastelera que me está esperando en la nevera deseosa de que, con ella, prepare unas torrijas rellenas de crema.  Espero poder ponerme a ello este fin de semana así que en breve volveré para contaros cómo hacerlas...y esto no es una amenza ¡que conste!

Necesitamos
  • 200 ml de leche
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharadita de harina de maiz refinada (Maizena)

Preparación

Ponemos la leche en una cazuela, reservando un poco, y la calentamos (sin que llegue a hervir).  Mientras tanto, mezclamos la yema del huevo con la leche fría, la harina y el azúcar.  Removemos bien para que se diluya la harina.  Incorporamos un dos o tres cucharadas de la leche caliente a esta mezcla y seguimos removiendo.

Añadimos a la leche caliente y cocemos a fuego lento sin dejar de remover hasta que espese.

Si queremos una consistencia más líquida sólo tenemos que agregar leche hasta que esté a nuestro gusto.

Swiss meringue buttercream (merengue crema de mantequilla)

Me gusta poco utilizar anglicismos cuando tenemos un idioma rico en expresiones y vocabulario.  Soy gran defensora de la utilización del español siempre y cuando haya una palabra o expresión equivalentes pero llamar a esta crema "merengue crema de mantequilla" me resulta de lo más extraño así que, disculpas por delante, me voy a referir a ella como "Swiss meringue buttercream" o SMB (para que no se me cansen los dedos tecleando el nombre completo - ¡que hoy estoy un poco vaga!).

Bueno, a lo que iba y sin dispersarme más, esta es una crema estupenda para rellenos y coberturas.  Fácil de hacer.  Con un delicioso sabor suave y cremoso.  La mantequilla queda "camuflada".  Su sabor no es dominante, sin embargo aporta una textura suave que no se consigue con otras cremas de relleno.

Necesitamos

Para rellenar un bizcocho de 26 cms de diámetro y sólo dos pisos, yo utilicé la clara de un sólo huevo, 80 grs de azúcar , 120 grs de mantequilla (a temperatura ambiente y cortada en tacos), 1/2 cucharadita de esencia de vainilla y 1 pellizco de sal.

La fórmula del SMB es la siguiente: 1 de claras de huevo x 2 de azúcar x 3 de mantequilla.

O sea que, si utilizamos 100 grs de claras, tendremos que añadir 200 grs de azúcar y 300 de mantequilla.  La esencia de vainilla y la sal las aumentamos en consecuencia.

Preparación

Calentamos al baño maría la clara de huevo y el azúcar, sin dejar de remover con unas varillas hasta que se haya disuelto el azúcar por completo.  Es importante no dejar hervir el agua ya que: 1. podría salpicar la mezcla y luego no podríamos montar la clara a punto de nieve y 2. podría cuajar la clara de huevo por los bordes y nos arruinaría el merengue.

Retiramos el recipiente del fuego y lo introducimos en un bol con hielo con el fin de cortar la cocción lo más rápido posible.  Después de unos minutos, una vez frío, pasamos el merengue a otro recipiente, el añadimos la sal y lo montamos a velocidad alta.

Cuando el merengue empiece a formar picos, paramos la batidora y le añadimos la esencia de vainilla.  Comenzamos a batir de nuevo pero a velocidad media, mientras vamos añadiendo la mantequilla.

Paramos de batir cuando haya adquirido la consistencia que deseamos.

¡Ahora sólo necesitamos un bizcocho en el que untarla!

La "tartuga" presumida



Esta es mi versión de la "tortuga Gertrudis" que muchos de vosotros ya conoceréis.  Esta tarta era un regalo para una niña muy-pero-que-muy-niña y, como no podía ser de otro color que rosa, la rellené de mousse de fresa pero se puede rellenar de cualquier otro sabor.  Para los chocoadictos, recomiendo el brazo de gitano de chocolate y nata y el relleno de mousse de chocolate.  Cualquier versión estará rica.

Necesitamos

Para el caparazón
  • 2 brazos de gitano de nata y fresa
  • 6 bizcochos de soletilla
Para el relleno
  • 300 ml de nata para montar
  • 4 claras de huevo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 sobre de gelatina de fresa
  • 300 ml de leche
  • 6 cucharadas de mermelada e fresa
  • 1 pellizco de sal
Para las patas, la colita y la cabeza
  • 3 bizcochos de soletilla  
  • Chuches para la lengua y los ojos
Además
  • 1 lazo de color rosa
  • 1 alfiler

Preparación

Caparazón

Forramos el bol con papel transparente. Cortamos en rodajas los brazos de gitano y los colocamos sobre el papel film, hasta cubrir todo el bol.

Relleno

Preparamos la gelatina siguiendo el método que indica el fabricante pero no utilizaremos 500 ml de agua sino 300 ml de leche.  Añadimos la mermelada y removemos.  Pasamos por la batidora para que no queden trozos de fruta.  Lo dejamos enfriar.

Montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal.  Cuando estén montadas, añadimos el azúcar poco a poco y seguimos batiendo.  Reservamos en la nevera.  Montamos la nata, que deberá estar bien fría, y la agregamos a las claras batiendo para que se integren todos los ingredientes.  Reservamos en la nevera.

Cuando la gelatina esté fría, la mezclamos con las claras y nata batidas removiendo bien. Vertemos la mousse en el bol, procurando que rellene los huecos que quedan entre las rodajas de brazo de gitano.

Finalmente, ponemos rodajas de brazo sobre la mousse (también podemos utilizar bizcochos de soletilla), cubriendo toda la superficie.

Lo dejamos reposar en la nevera durante, al menos 3 horas.  Cuando la mousse esté bien cuajada, la desmoldamos dando la vuelta al bol con cuidado sobre un plato.


Patas, cola y cabeza

Separamos los bizcochos de soletilla (sólo si vienen dos pegados) y cortamos dos mitades por la mitad.  Hacemos unas muescas en los extremos para que parezcan los dedos de la tortuga. Colocamos las patas en sitio.  Si queremos, las podemos clavar con palillos.

El tercer bizcocho no se separa.  Sólo se corta por la mitad.  Una de las mitades será la cabeza.  Para que la cabeza se mantenga firme, rebanamos ligeramente la parte inferior de modo que quede plana y no se mueva a izquierda o derecha cuando coloquemos la cabeza en su sitio.  Separamos un poco las dos partes del bizcocho e introducimos una chuche a modo de lengua.  Utilizamos la otra mitad del bizcocho para cortar un triángulo que pondremos de cola.

Colocamos las chuches a modo de ojos.

Hacemos un lazo con la cinta de raso y lo pinchamos a la cabeza con un alfiler.

¡Buen provecho!

14.4.11

Pescadilla em-paquetada



Esta es una de esas recetas que empiezan de una manera y acaban completamente distintas.  Sigo en mis trece de vaciar el congelador y la nevera antes de hacer una compra en condiciones por lo que he usado una masa diferente, un pescado distinto, añadido algún ingrediente nuevo, etc.  He cambiado tanto la receta de pescados en costra que no haría falta hacer referencia a ella pero, como a mi la original me parece estupenda, aquí os dejo el enlace para que os deleitéis la vista.  Algún día la probaré.  Mientras tanto aquí os dejo mi versión.

Necesitamos (para 4 personas)
  • 2 lomos de pescadilla
  • 1 cucharada de aceite
  • 2 dientes de ajo picados
  • 4 palitos de cangrejo picados
  • 1 cucharadita de perejil picado
  • 4 cucharadas de salsa de tomate
  • 1 cucharada de harina
  • 1/2 pastilla de caldo de verduras
  • 100 ml de agua
  • 100 ml de nata líquida
  • 1 lámina de masa quebrada
  • 1 huevo
  • Papel de horno

Preparación

Cocinamos ligeramente los lomos de pescadilla, sin pasarnos, lo suficiente como para facilitar la retirada de la piel.  Los desmenuzamos, asegurándonos que no quedan espinas, y los reservamos.

Hervimos el agua y le añadimos la media pastilla de caldo de verduras.  Batimos bien para que deshaga.

En una sartén calentamos el aceite y sofreímos los dientes de ajo, los palitos de cangrejo, el perejil y la salsa de tomate durante un par de minutos.  Añadimos la pescadilla desmenuzada, la cucharada de harina y removemos.

Agregamos el caldo de verdura y la nata liquida a la mezcla del pescado.  Cuando haya alcanzado de nuevo el punto de hervor, apagamos el fuego pero no retiramos la sartén del calor hasta 4-5 minutos más tarde.

Pasamos el relleno a una fuente y esperamos a que se enfríe-temple antes de hacer los "paquetes".  Con 30 minutos bastará.

Mientras tanto, ponemos el horno a calentar a 175 ºC (calor arriba y abajo).

Cortamos la masa en 8 porciones iguales, 4 serán las bases y las otras 4 las coberturas.  Repartimos el relleno entre las 4 bases de masa y las cubrimos con las otras cuatro.  Apretamos bien por los bordes para que no se nos salga el relleno al hornear.

Cubrimos una bandeja de horno con papel de hornear, colocamos los "paquetes" encima y los pintamos con huevo batido.  Introducimos la bandeja en el horno durante 25 minutos o hasta que se dore la masa. 


Dejar reposar 5-10 minutos antes de lanzarnos a por ellos, a no ser que tengamos un especial interés en abrasarnos boca, lengua y paladar, en cuyo caso...cada cual a que decida.  Pero yo aviso.

Notas
  • No añadir sal, el caldo de verduras ya aporta suficiente.
  • Yo utilicé pescadilla, que era lo que tenía en el congelador, pero se puede utilizar merluza o cualquier otro pescado similar.
  • Es importante dejar enfriar el relleno para que la masa no se nos reblandezca al hacer los "paquetes".
  • Podemos cortar la masa en cuatro partes, colocar el relleno en un lado y doblar el resto de la masa sobre el mismo.

13.4.11

Pechugas de pollo en salsa de yogur griego



Esta receta nació hace unos 8 años, un día de esos que hay que aprovechar los ingredientes que hay en la nevera.  Gustó tanto que no dudé en agregarla a mi recetario.  Hoy ya es uno de los platos clásicos de mi cocina.  La cremosidad de la salsa, con ese toque ligeramente amargo que le aporta el yogur griego, gusta a todos los que la prueban.  Hoy la comparto con vosotros.  Espero que también os guste.  

Necesitamos
  • 425 grs de pechugas de pollo
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 cucharada de harina de trigo
  • 150 ml de agua
  • 1 pastilla de caldo de pollo
  • 1 yogur griego
  • Pimienta

Preparación

Partimos las pechugas de pollo a lo largo en trozos de unos 3 cms de ancho.

Ponemos el aceite en una cacerola ancha y freímos los dientes de ajo picados lentamente.  Cuando empiecen a dorarse, añadimos las pechugas de pollo y las cocinamos por todos sus lados durante un par de minutos para que se cocinen sólo por fuera.  Añadimos la harina y removemos hasta que cubra las pechugas.

Desleimos la pastilla de caldo en el agua y lo incorporamos a la cacerola.  Hervimos a fuego lento durante 5 minutos hasta que la salsa espese.  Añadimos pimienta al gusto.

Por último, añadimos el yogur griego, lo ligamos a la salsa y...listo para comer.


Notas
  • No es necesario añadir sal.  La pastilla de caldo se encarga de aportarla.
  • Podemos utilizar pechugas enteras o incluso pollo troceado, muslos, etc.  Sólo tendremos que ajustar el tiempo de cocción para que no nos quede crudo por dentro.
  • La pimienta, si es blanca, mejor.
  • Importante tener mucho pan a mano porque no podréis evitar la tentación de mojar en la salsa.
  • Riquísimo con arroz blanco o puré de patata.

11.4.11

Futbolistas de cereales



Si os cuento que tengo un hijo a quien le gusta el fútbol me quedo corta.  Mi hijo vive, respira, sueña, se alimenta, etc de fútbol.  Lo practica, lo sigue y le da lo mismo el fútbol en el campo que en la tele, el de primera división que el de tercera, la liga española que la inglesa, etc.  En fin, es un auténtico futbolero.  Estos jugadores de cereales están hechos por y para él, porque ayer celebramos su cumpleaños con un picnic en el parque y lo de llevarnos una tarta no era lo más práctico.  Así que esto es lo que le cayó (gracias a Annabel Karmel) y no hubo protestas.  Mereció la pena el proceso de preparación que, confieso, se me hizo un poco largo.  La próxima vez que lo haga me aseguraré de involucrar a los niños que seguro lo pasan genial porque es como un juego.


Necesitamos

Para los futbolistas negros
  • 100 grs de chocolate negro de naranja
  • 100 grs de mantequilla sin sal
  • 50 grs de miel
  • 85 grs de copos de avena
  • 50 grs de copos de arroz inflado chocolateado
  • 1 cucharada de cacao en polvo

Para los futbolistas blancos
  • 100 grs de chocolate blanco
  • 100 grs de mantequilla sin sal
  • 50 grs de miel
  • 85 grs de copos de avena
  • 50 grs de copos de arroz inflado
  • 1 cucharada de azúcar glas

Para las camisetas
  • 100 grs de nubes o marshmallows blancos
  • 200 grs de azúcar glas
  • 1 cucharada de agua
  • Margarina

Además
  • Cortador de galletas con forma de hombre
  • Rotuladores de tinta comestible de colores negro y rojo

Preparación

Jugadores negros

En una cazo a fuego lento (o en el micro), derretimos el chocolate negro, la mantequilla, y la miel.  Añadimos los copos de avena, los copos de arroz inflado chocolateado y el cacao en polvo.  Removemos bien hasta conseguir una masa homogénea.

Humedecemos una bandejas o fuente de horno y la cubrimos con papel transparente, dejando que sobresalga por los laterales.  Vertemos la mezcla y prensamos bien para distribuir por toda la fuente.  Dejamos enfriar en la nevera durante 1 hora.

Jugadores blancos

Hacemos la misma operación pero con los ingredientes de los jugadores de chocolate blanco.

Desmoldamos estas mezclas sobre una superficie lisa, dando la vuelta a las bandejas.  Retiramos el papel transparente y cortamos las figuras con un cortador de galletas.  Las reservamos en la nevera.

Cobertura de nubes para las camisetas

Colocamos las nubes y el agua en un bol y las introducimos en el microondas para fundirlas.  Lo haremos a golpes de 30 segundos, sacando y removiendo cada vez, para asegurarnos que no se queman. 

Ponemos el azúcar sobre una tabla de madera y hacemos un agujero en el centro.  Añadimos el fundido de nubes y lo trabajamos inicialmente con un cuchillo de hoja gruesa y larga (un recoge-verduras o algo similar)  hasta que se mezclen los dos ingredientes.  Esta es una operación de lo más pringoso, por eso recomiendo usar algún utensilio como ayuda.  Terminamos de amasar con las manos engrasadas con margarina para evitar que se nos pegue en exceso a los dedos.  Si la masa queda muy pringosa, añadimos azúcar en pequeñas cantidades y la seguimos trabajando hasta conseguir una bola elástica.

Con un rodillo, extendemos la masa sobre una superficie lisa y seca.  Con el mismo cortador que hemos usado para los jugadores, cortamos la cobertura.  Retiramos las cabezas y las piernas para que nos queden sólo las camisetas. 

Colocamos las camisetas sobre los jugadores y presionamos ligeramente para que se adhieran.  Con los rotuladores de tinta comestible pintamos las caras y decoramos las camisetas a nuestro gusto.  Para las caras de los jugadores negros, necesitaremos hacer formas con la masa de nubes que colocaremos con la ayuda de un palillo.

Ahora que ya tenemos los dos equipos sólo queda que nos echemos un partido ¿te apuntas?