31.5.11

Eclairs de chocolate y nata



Creo que nunca me hubiera planteado preparar unos eclairs de chocolate de no haber sido por el reto de Film & Food.  La verdad sea dicha que, cuando me llegó el email de Alba e Ingrid, con la receta que me había tocado preparar (propuesta por Luz Hernando) para el reto de Mayo...casi me caigo de la silla.  "¡Madre mía!" - pensé - "¿pero eso no es para pasteleros profesionales?" - y acto seguido - "¡quién me manda a mí meterme en estos "fregaos"!...lo tengo bien merecido así que, ahora que no hay marcha atrás, no tengo más remedio que ponerme con ello".  

Y eso es lo que hice, me puse con ello.  Busqué por internet (ese gran aliado), leí varias recetas, vi un par de tutoriales y todas tenían un elemento común: lo fáciles que son de hacer.  Una vez sacudido el miedo inicial, me lancé a hacerlos.  

Aquí traigo la receta clásica.  Y es que yo, cuando cocino algo por primera vez, no me suelo poner a innovar...prefiero ir sobre seguro.  Espero que os gusten tanto como nos han gustado a nosotros.

Gracias a Alba e Ingrid por el empujón y a Luz Hernando por su propuesta.

¡El mes que viene vuelvo!

Necesitamos (para 11-12 eclairs)

Para la masa

  • 120 ml de agua (también vale leche)
  • 40 grs de mantequilla sin sal
  • 70 grs de harina de trigo
  • 2 huevos
  • Un pellizco de sal
  • Un pellizco de azúcar
Para el relleno

  • 300 ml de nata para montar
  • 100 grs de azúcar glas
Para la cobertura

  • 8 onzas de chocolate para cobertura de la marca Valor
  • 1 cucharada de nata líquida
  • 20 grs de mantequilla sin sal

Preparación

Tamizamos la harina y la reservamos.

En una cacerola, ponemos al fuego el agua y la mantequilla.  Añadimos un pellizco de sal para potenciar el sabor y otro de azúcar para suavizar.  Cuando comience a hervir, bajamos el calor y le añadimos de golpe la harina.  Removemos con una cuchara de madera hasta que tengamos una pasta lisa que se separe de las paredes y la base de la cacerola.

Retiramos del fuego y dejamos templar.

Cuando se haya templado, añadimos un huevo y removemos hasta integrarlo completamente.  Al principio parecerá "misión imposible" pero os garantizo que se consigue.  Cuando esté bien integrado el primer huevo, añadimos el segundo y removemos para mezclar bien.

Dejamos reposar la masa 15 minutos.

Mientras tanto, pre-calentamos el horno a 200 ºC (arriba y abajo).  Cubrimos una bandeja de horno con papel de hornear.  Para que no se nos mueva al extender la masa, ponemos unos pegotes de la misma en casa esquina de la bandeja y colocamos el papel de horno encima.  Actuará como pegamento y podremos trabajar más a gusto.

Rellenamos una pistola de galletas sin boquilla (o una manga pastelera con boquilla ancha) con la masa y hacemos tiras de unos 9 centímetros de largo, separadas entre sí porque aumentarán mucho de volúmen en el horno.

Yo pinté rayas sobre el papel de horno que me sirvieron como guía, así quedaron todos del mismo tamaño y rectos...truco del almendruco...¡eh!

Con un tenedor raspamos la superficie ligeramente para hacer estrías.  De esta manera, la cobertura de chocolate no resbalará por los lados cuando la extendamos.

Horneamos 15 minutos a 200 ºC.  

Bajamos la temperatura del horno a 170 ºC y horneamos 15 minutos más.


Sacamos los eclairs del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.  Una vez se hayan enfriado, los abrimos a lo largo.

Batimos la nata (que deberá de estar muy fría) y el azúcar glas hasta que se haya montado.  Rellenamos la pistola de galletas y le colocamos una boquilla de estrella.  Rellenamos los eclairs con la nata montada.

Colocamos el chocolate, la mantequilla y la nata líquida en un cuenco y lo derretimos en el microondas a golpes de 30 segundos.  Cada vez que lo saquemos, le damos unas vueltas para que se integren los ingredientes.  Cuando hayamos conseguido la consistencia deseada, extendemos el chocolate sobre los eclairs con la ayuda de una cucharilla.



Esperamos a que el chocolate se enfríe para disfrutarlos...si tenéis paciencia...¡en casa no ocurrió!

30.5.11

¡Vamos a la playa!



¡Menudo més llevamos de Primeras Comuniones! 

El pasado sábado me tocó a mí.  Era el turno de mi hija Anna (mi preciosa hija...babeo según escribo esto) y lo celebramos con un buffet en la intimidad de casa y con los familiares más cercanos.  Somos muchos hermanos y, con maridos, mujeres e hijos, nos plantamos en los 27.  Y eso que la familia de mi guiri-marido vive en Inglaterra y sólo vinieron los abuelos que si no...

Yo me pasé la tarde del viernes preparando platos para el buffet del sábado.  Desgraciadamente no queda constancia fotográfica de ninguno.  Me olvidé la cámara en el trabajo así que las fotos pre-hincado-de-diente, que pudiera haber tomado el viernes, no las pude hacer.  Y claro, aunque cámaras había muchas entre los invitados el sábado pues no era plan de tenerlos esperando mientras yo hacía fotos a diestro y siniestro para poder colgarlas en el blog esta semana.  ¿Os imagináis?  Rabia me dió mucha pero me la tuve que aguantar.  Seguro que lo entendéis perfectamente.

En fín, lo que si pude fotografiar fue la tarta que aquí me trae hoy.

Mi hija me pidió que le hiciera una tarta pero no quería nada alusivo a la Comunión así que, como ya casi tenemos el verano encima, me decidí por hacerle esta playita.


La base está hecha de bizcocho de Madeira.  Yo hice dos porque éramos muchos y quería que me quedara una tarta con altura.  Corté, para alisar, las partes de arriba porque este bizchocho se abomba en el horno.  

Los rellené de crema de queso a la que añadí una mezcla de cuatro fresas trituradas y dos cucharadas de mermelada de fresa y la cubrí con crema de queso antes de decorarla.

La arena está hecha de galletas trituradas con mantequilla.  Aproveché las sobras que tenía de la base de esta receta.


El agua es gelatina neutra con gatorade (no hace falta añadir azúcar).  Compré unas botellas que son azúles por fuera pensando que la bebida también iba a ser azul (porque hay un gatorade que es azul) pero me llevé un chasco enorme cuando la abrí y ví que era incolora.  Entonces leí la etiqueta (¡que ya me vale! ¿no lo podía haber hecho en el supermercado?) que decía, clarísimamente, sin colorantes añadidos.  Ahhhhh.  Menos mal que tenía colorante azul a mano y me salvó del apuro.
La decoración está hecha con ositos de goma y más chucherías, barquillos para cubrir los laterales y...que nunca falte...la lazada que es ya sello de la casa.

Espero que os guste :)

Bizcocho de Madeira


Este bizcocho es perfecto para tartas.  Es consistente pero jugoso, por lo que no necesita que lo emborrachemos con ningún tipo de líquido (almíbar, etc).  Yo nunca he "esculpido" tartas pero he leído mucho sobre ello y parece ser que es un bizcocho estupendo para este tipo de tartas.  No se desmorona y mantiene las formas de corte que le queramos dar.  No se si algún día me meteré en este mundillo pero, si me decido, seguro que utilizaré este tipo de bizcocho.


Necesitamos
  • 4 huevos (temperatura ambiente)
  • 200 grs de mantequilla o margarina (temperatura ambiente)
  • 200 grs de azúcar
  • 200 grs de harina con levadura
  • 100 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Preparación

Mezclamos el azúcar con la mantequilla hasta que se hayan incorporado por completo.  Con unas varillas batimos hasta que la mezcla se ponga suave y esponjosa y haya incrementado bastante su volumen.

Añadimos los huevos directamente a la masa, uno a uno.

Mezclamos las harinas y las añadimos a la masa al tiempo que la tamizamos.  Cuando hayamos terminado con la harina (quedará una masa muy densa), añadimos la esencia de vainilla.

Yo suelo utilizar, durante todo el proceso, las varillas eléctricas de montar claras a punto de nieve porque así incorporamos aire a la masa y nos queda más esponjoso el bizcocho.

Engrasamos con mantequilla el interior del molde y lo espolvoreamos harina.  Repartimos la harina moviendo el molde y dándole golpecitos para que ésta se vaya pegando ligeramente a la mantequilla por toda la superficie del molde.  Retiramos el exceso de harina poniendo el molde boca abajo y dándole unos golpecitos.

Echamos la masa en el molde y la repartimos bien por toda su superficie.  Horneamos a 170 ºC (arriba y abajo) durante 35 minutos.
Sacamos el bizcocho del horno y dejamos que se enfríe en el molde antes de desmoldarlo, para que no se nos rompa. 

Notas:
  • No rellenar ni cubrir hasta que no esté frío del todo.
  • Es mejor esperar 24 horas para que se asiente.  En este caso lo cubrimos con plástico de cocina o metemos en una bolsa y lo conservamos en la nevera.
  • Se congela estupendamente por lo que podemos hacerlo con antelación y sacarlo unas horas antes de decorarlo.

Crema de queso para cubrir y rellenar bizcochos


Esta crema de queso es fácil, rápida de preparar y me ha sacado de apuros en más de una ocasión porque los ingredientes que se necesitan los suelo tener en casa.  Es como tener un pantalón negro o una blusa blanca de fondo de armario...pues igual.

Aunque normalmente la uso para cubrir tartas y cupcakes, es también un excelente relleno si le añades ralladura de limón o naranja, cacao en polvo, fresas trituradas, mermelada, etc.  Admite múltiples variaciones.  Cuando des con la versión que te gusta seguro que repites más de una vez.


Necesitamos
  • 100 grs de mantequilla (temperatura ambiente)
  • 350 grs de queso crema (temperatura ambiente)
  • 2 tacitas de azúcar glas
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Preparación

Batimos la mantequilla junto con el queso crema con una batidora eléctrica a velocidad rápida hasta que esté bien esponjoso, por lo menos por 2 a 3 minutos.

Bajamos la velocidad y agregamos el azúcar glas en dos veces: una tacita y batimos hasta integrarla en la mezcla, la otra tacita y seguimos batiendo.  Por último, añadimos la esencia de vainilla.

Continuar batiendo hasta que todos los ingredientes se hayan incorporado y se logre una crema bien suave y homogénea.

Probamos y añadimos más azúcar si nos gusta más dulce.

27.5.11

Cremoso de fresas y toffee



Mira que intento enfocar este blog a las recetas de tía Alia pero con tantas distracciones por estos mundos de internet es difícil mantenerse firme.  Los blogs que visito regularmente me dejan, a menudo, con la boca abierta de las cosas tan ricas que cocinan sus autores y autoras.  Por eso, de vez en cuando, no puedo evitar la tentación de probar algunas de esas creaciones.  A veces siguiendo las recetas al pié de la letra y otras innovando y poniendo de mi cosecha. 

La receta de hoy la encontré en el blog Aliter Dulcia, de la entrañable asturiana Isabel, que está repleto de cosas ricas y que os recomiendo fervientemente visitéis (si no lo conocéis ya).  No he cambiado nada.  No he añadido ingredientes nuevos.  No he variado las cantidades.  No he utilizado métodos diferentes.  La receta de Isabel me parece tan rica que no he querido tocarla.  Sólo le he cambiado el nombre porque, a pesar de avisarlo Isabel, no fui lo cuidadosa que debiera haber sido al manipular la base de galleta y se me rompió...ohhhhh.  Como no tenía tiempo de ponerme a reconstruirla decidí trocearla toda y monté estos vasitos que aquí veis y que he bautizado con el nombre de "cremoso de fresas y toffee".


Necesitamos
  • 1 rulo y medio de galletas
  • 150 grs de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
  • 300 ml de nata para montar
  • 80 grs de azúcar glas
  • 200 grs de yogur griego sin azucarar
  • 250 grs de fresas
  • 5 caramelos Werther original blandos

Preparación

Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla.

Colocamos la mezcla sobre una bandeja baja cubierta con papel film, la aplastamos con la mano hasta cubrir el molde y dejarlo lo más liso posible.  Reservamos en la nevera hasta que enfríe y endurezca (aprox. 1 hora).

En un bol, ponemos 6 cucharadas de nata junto con los caramelos y los calentamos en el microondas a intervalos de unos 30 segundos para que no se nos quemen.  Removemos bien entre intervalo e intervalo para que se disuelvan los posibles grumos.  Reservamos.

Montamos el resto de la nata (que deberá estar bien fría) hasta que alcance el punto de cremosidad.  Hay que tener mucho cuidado de no pasarse o adquirirá la consistencia de las natas montadas de spray.

Añadimos el azúcar glas y el yogur griego y mezclamos bien hasta que se hayan incorporado todos los ingredientes.  Reservamos en la nevera.

Lavamos y troceamos las fresas.

Ahora sólo nos queda montar los vasitos.  Troceamos la base de galletas en piezas no muy grandes y las colocamos en la base de los vasos o copas que hayamos elegido para servir el cremoso.  Colocamos la nata sobre las galletas, después las fresas y, por último, la salsa de toffee.


Un primer plano para los más golosos
 
Enjoy!

26.5.11

Albóndigas a la mostaza de Dijon



Tenía unas sobras de carne picada en la nevera de las patatas rellenas que preparé el domingo y el martes cayeron estas albóndigas que, con arroz blanco, solucionaron la cena en muy poco tiempo.  Normalmente preparo albóndigas en salsa de tomate pero esta vez me apeteció innovar y, con eso de que mis hijos están más receptivos con las comidas desde que escribo este blog, pues me animé a preparar una salsa de mostaza para acompañarlas.  Y el resultado nos gustó a todos.  Espero que a vosotros también.


Necesitamos
  • 1 y 1/2 rebanada de pan de molde
  • 6 cucharadas de leche
  • 2 yemas de huevo
  • Mostaza de Dijon
  • 750 grs de carne picada (yo mezclé ternera y cerdo)
  • ½ cebolla (yo utilicé roja)
  • 1 diente de ajo
  • 150 ml de caldo de cocido
  • 450 ml de agua
  • Aceite de oliva suave
  • Perejil
  • Sal
  • Pimienta
  • Harina de trigo
  • Pimentón dulce

Preparación

Desmigamos el pan y le añadimos la leche.  Aplastamos con un tenedor hasta que se forme una pasta. 

Añadimos las yemas de huevo, el perejil picado, una cucharada de mostaza y removemos.  Mezclamos con la carne picada y salpimentamos al gusto.

Preparamos las albóndigas tomando pequeñas cantidades de carne, dándoles forma de bola con las manos y pasándolas por harina.

En una sartén con abundante aceite, freímos las albóndigas.  Sólo necesitamos que la carne se cocine por fuera así que tendremos que darles vueltas durante un par de minutos y listo.

Una vez fritas, las pasamos a una cacerola de base amplia en la que nos quepan todas sobre la base sin quedar amontonadas.  Las reservamos hasta que tengamos la salsa lista.


Picamos el ajo y la cebolla finamente.  En una sartén, calentamos un par de cucharadas de aceite y sofreímos lentamente esta mezcla.  Cuando se empiece a dorar, añadimos una cucharada de harina de trigo, una cucharadita de pimentón dulce y una cucharadita de mostaza.  Removemos bien durante un minuto con cuidado que no se queme y comenzamos a añadir el agua poco a poco, removiendo constantemente para que no queden grumos.  Cuando hayamos terminado con el agua añadimos el caldo y dejamos cocer a fuego lento durante 5 minutos.  Salamos al gusto.

Vertemos la salsa sobre las albóndigas y las llevamos a punto de hervor.  A partir de este momento, dejamos cocer a fuego lento durante 10 minutos.  Movemos la cacerola de vez en cuando para que no se nos peguen las albóndigas a la base.


Servimos con arroz blanco…¡delicioso!


25.5.11

Bundt-cake-gominola



Hace un par de días las mega-gominolas inundaron las pantallas de nuestros ordenadores.  Yo no me había enterado del tema así que mi bundt-cake-gominola, si se la admite dentro del reto, llega con retraso.  Mil disculpas.  La verdad es que esta bundt-cake-gominola ha sido el resultado de un mal cálculo de cantidades vs recipientes por mi parte.  El lunes me puse a preparar gominolas para la Primera Comunión de mi hija, que es el próximo sábado.  No calculé bien la cantidad y me quedé corta con los moldes así, como no iba a tirar el sobrante a la basura (noooooo), lo utilicé para preparar esta bundt-cake-gominola.


Seguí la misma receta que publiqué aquí hace unas semanas pero dupliqué las cantidades y utilicé mitad de agua y mitad de zumo de limón para que no resultaran excesivamente dulces.  Ah! y utilicé gelatina de frambuesa que es la que más nos gusta en casa.


Con estas cantidades he llenado cinco bandejas como las que aparecen en la receta del enlace y este hermoso bundt-cake-gominola que mide 25 cms de diámetro.  El plato en el que la he colocado es de los de pizza y mide 32 cms...ahí es ná!


¡Feliz miércoles!

24.5.11

Tortillas rellenas de bechamel



La bechamel es una salsa que me encanta.  En mi familia se prepara mucho y en infinidad de recetas.  Esta es una de ellas y viene directa del recetario de mi tía Alia.  Ligera, lo que es ligera, no podríamos llamarla pero está tan rica que bien merece la pena cometer un exceso.  Si la servimos con una buena ensalada de hojas verdes lo mismo compensamos el efecto calórico que nos aporta...je, je, je,...

Mis hijos no me pusieron nota, pero si unos "mmmmm" y "¡qué buenas!" muy significativos.


Necesitamos
  • Bechamel espesa como para croquetas (yo le añadí pollo picado pero la receta original lleva jamón)
  • 5 huevos
  • Pan rallado
  • Aceite en abundancia

Preparación

Partimos de la base de que tenemos una bechamel espesa, preparada de la misma manera que si fuéramos a hacer croquetas.

En una sartén amplia, preparamos 4 tortillas francesas finas y redondas.  Nos aseguramos de que el huevo se reparta bien por toda la superficie, como si se tratase de un crep.  Cuando se haya cuajado la base, volteamos la tortilla con cuidado que no se nos rompa.

Cortamos la bechamel en tiras de unos 2 o 3 cms de ancho y ajustamos el largo al tamaño de la tortilla.  Es importante no pasarnos con el tamaño del relleno para que nos sea más fácil manipular las tortillas al empanarlas.

Rellenamos las tortillas con las tiras de bechamel.  La bechamel tiene que quedar bien envuelta, que no asome, para que no se salga el relleno al freírlas.

Preparamos dos platos, uno con un huevo batido y el otro con pan rallado.  Pasamos las tortillas rellenas por el huevo, las cubrimos bien, y luego por el pan rallado.


Calentamos abundante aceite en una sartén y freímos las tortillas a fuego medio.  Tenemos que conseguir que las tortillas se doren lentamente por fuera mientras que la bechamel se calienta por dentro.

Nota:
  • No pasa nada si la bechamel nos queda poco espesa.  En ese caso, hacemos las tortillas más pequeñas.  Una vez rellenas, no nos será difícil manipular las tortillas y no se nos desparramará la bechamel.

Enjoy!

23.5.11

Huevos al nido



En mi casa, existía una rutina establecida con respecto a las cenas que era la consecuencia directa de tener una madre a quien, a pesar de ser muy buena cocinera, no gustaba especialmente cocinar.   Solía tener unas recetas estandard que nos preparaba con regularidad, fáciles y que le resultaban la mar de socorridas, especialmente cuando se tienen cinco bocas que alimentar.  Sin embargo, de vez en cuando caía una nueva receta en sus manos y nos la preparaba con una ilusión tremenda.  Y con esa misma ilusión esperábamos mis hermanas, mi hermano y yo que estuviera lista para hincarle el diente.  A mí, que me encantaba probar cosas nuevas, me impactó especialmente esta receta que hoy os traigo y que he preparado por primera vez sin seguir una receta concreta, tan sólo mis recuerdos.


Necesitamos (para 4 personas)
  • 4 panecillos
  • 4 huevos
  • Foie-gras
  • 8 cucharadas de caldo (yo utilicé de cocido)
  • Abundante aceite
  • 4 lonchas de jamón serrano
  • Salsa casera de tomate (mi receta aquí)

Preparación

Cortamos la parte superior de los panecillos y los vaciamos de miga.

En el interior de cada panecillo, vertemos un par de cucharadas de caldo, untamos el fondo con foie-gras y echamos un huevo.

En una sartén con abundante aceite, depositamos los panecillos.  Con ayuda de una espátula o una cuchara, vamos vertiendo aceite caliente sobre el huevo para que se fría.

Sacamos los panecillos y los dejamos escurrir bien de aceite sobre papel de cocina absorvente.

Freímos las tapas de los panecillos.


Los servimos sobre una salsa casera de tomate y espolvoreados con jamón serrano picado.

Están muy ricos pero son aceitosos y es importante procurar que escurran todo el aceite que podamos.  Ni falta hace que diga que son anti-operación-bikini pero...para un caprichito están deliciosos.  A su favor diremos que admiten múltiples variaciones de modo que, si apetece una versión más ligera se puede adaptar seguro.

¡Feliz lunes!

22.5.11

Patatas rellenas



Este fin de semana me he dedicado a cambiar armarios, a cambiar la ropa de invierno por la de verano.  He puesto muuuuchas lavadoras y, con la ayuda de mi guiri-marido, planchado, guardado abrigos, gorros, bufandas, botas, etc.  Un planazo total.  Me daba una pereza tremenda y llevaba varias semanas retrasando la tarea pero había que hacerlo y ya no lo podía retrasar más...que tampoco es plan de ir con jerseys de cuello vuelto en mayo ¿no?

En ocasiones como esta, en las que el tiempo que puedo dedicar (y que quisiera) a la cocina se reduce al mínimo, busco platos rápidos de preparar y que tengan cierta contundencia para no tener que hacer nada más que uno.  Este ha sido el de hoy, directo del recetario de mi tía Alia.  A mis hijos les gusta mucho, hoy me han dado un 9 y medio de puntuación.  Angelitos, ¡qué bien los tengo aleccionados!


Necesitamos

  • 1/2 rebanada de pan de molde
  • 2 cucharadas de leche
  • 1 yema de huevo
  • 250 grs de carne picada (yo mezclé ternera y cerdo)
  • 10 patatas del mismo tamaño
  • 250 ml de caldo de cocido (pollo o verduras también valdría)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva suave
  • Perejil
  • Sal
  • Pimienta
  • Harina


Preparación

Desmigamos la rebanada de pan y le añadimos la leche.  Aplastamos la mezcla con un tenedor hasta que se forme una pasta.  Añadimos la yema de huevo, el perejil picado y removemos.  Mezclamos con la carne picada y salpimentamos al gusto.


Pelamos y lavamos las patatas.  Extraemos el interior con un sacabocados y las rellenamos con la mezcla de carne picada que hemos preparado previamente.


Pasamos las patatas por harina, pero sólo por el agujero, para sellar la apertura y que no se salga la carne al cocinarlas.  Sacudimos el exceso de harina.


En una cacerola, calentamos el aceite y freímos ligeramente las patatas por la parte de la apertura.  Las pasamos a una cacerola, añadimos los trozos de patata que hemos extraído al vaciarlas, salamos al gusto, las rociamos con el caldo y las cocinamos a fuego lento durante 15-20 minutos (dependerá del tamaño y del tipo de patata que estemos utilizando).


Y listo para disfrutar.  Enjoy :)


20.5.11

Salsa casera de tomate



Hay productos que, si los compro ya elaborados, me resultan ricos y me ahorran tiempo (cosa que muchas veces agradezco), aunque salgan más caros que si los preparo yo en casa.  La salsa de tomate es uno de estos productos, sin embargo no he encontrado todavía una marca que verdaderamente me guste.  Así que, esto unido al hecho de que me gusta preparar todo lo que pueda en casa (siempre que tenga tiempo) me lleva a escribir este post.

Esta salsa es tan fácil que ni me cuesta esfuerzo ni me consume tiempo.  Lo más complicado (si es que se le puede llamar así) puede ser tener que estar pendiente de que no se pegue a la base de la cacerola y se nos reduzca demasiado la salsa.  Si esto nos pasa, pues con añadirle un poco de agua y dejar hervir la mezcla unos minutos más lo tenemos solucionado.  Aunque, si contamos con un buen temporizador, no tenemos ni que preocuparnos de este asunto.

Yo suelo preparar gran cantidad que reparto en botes de cristal y luego congelo.  En casa consumimos mucho esta salsa así que me viene estupendamente tenerla a mano.


Necesitamos
  • 1 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla grande
  • 1 lata grande de tomate entero pelado de 780 grs
  • 1 lata pequeña de tomate entero pelado de 410 grs
  • 1 cucharada de sal
  • 1 1/2 cucharadas de azúcar (para quitar la acidez)
  • 1 cucharadita de hierbas provenzales

Preparación

Pelamos y picamos la cebolla, no importa si lo hacemos en trozos grandes porque luego vamos a pasar la salsa por la batidora.  

En una cacerola de base ancha, calentamos el aceite y sofreímos la cebolla a fuego medio durante 10 minutos o hasta que empiece a dorarse.  Añadimos los tomates troceados, aquí tampoco importa si los trozos son grandes por la misma razón que antes, la sal, el azúcar y las hierbas.

Cuando los tomates empiecen a hervir, bajamos el fuego, tapamos la cacerola y así evitamos salpicaduras que luego se secan y son un rollo de limpiar.  Dejamos que se cocine a fuego medio-bajo durante 45-50 minutos pero la podemos dejar más tiempo si queremos una salsa muy espesa.  Removemos con una cuchara de madera de vez en cuando para evitar que se pegue a la base de la cacerola.

Cortamos el calor , destapamos la cacerola y dejamos que se termine de cocinar con el calor residual (en caso de cocinar vitrocerámica o inducción).

Si no nos gusta encontrarnos con los trozos de cebolla y tomate, pasamos la salsa por la batidora y listo.

:)


19.5.11

Rollitos de pollo, jamón y queso



Tengo que reconocer que, desde que escribo este blog (léase "los tres últimos meses"), mi cocina se ha vuelto mas variada y en casa estamos probando nuevos platos al tiempo que descubrimos formas nuevas de cocinar los alimentos de siempre.  También estamos introduciendo alimentos nuevos que no me había planteado, hasta ahora, preparar.  Creo que mis hijos lo perciben como un juego y me encanta el hecho de que esto les esté animando a probar de todo.  En cuestión de un par de meses han pasado del archiescuchado "no me gusta" (sin ni siquiera haberlo probado) al "no está mal" al tiempo que me dejan caer que no lo prepare demasiado a menudo.  Y ahemos avanzado un paso, el de atreverse a probar comidas nuevas.  Con eso me conformo...por ahora.

Una cosa que me encanta es que ponen nota a los platos que cocino.  Es genial y creo que voy a empezar a incorporarla a mis posts.  Así podréis haceros una idea, si también tenéis hijos pequeños en casa, de lo que puede funcionar en vuestra mesa o no (aunque no por el hecho de ser niños les va a gustar y a disgustar la misma comida).

Estos rollitos de pollo han obtenido un rotundo y unánime 10, tanto por parte de Alex (12 años) como de Anna (casi 10 años).  Esto, unido al hecho de que se cocina en un pis pas y no se mancha casi nada, ha llevado esta receta directamente a mi carpeta de favoritos.  Con esta ganamos todos.  ¡Genial!


Necesitamos (para 4 personas)
  • 8 filetes de pechuga de pollo finamente cortados
  • 4 lonchas de queso Edam
  • 8 lonchas de jamón serrano
  • Sal de ajo
  • Aceite de oliva
Para acompañar
  • Salsa de tomate

Preparación

Pre-calentamos el horno a 220º C (arriba y abajo).

Extendemos los filetes de pollo sobre una superficie lisa y los espolvoreamos con sal de ajo.  Sobre cada uno de ellos colocamos una loncha de jamón y media loncha de queso.  Los enrollamos y colocamos en una fuente de horno previamente engrasada.

Horneamos durante 15 minutos, dando la vuelta a mitad de tiempo.

Al sacarlos del horno los loncheamos y los rociamos con el jugo que habrán soltado al cocinarse.


Los servimos con una salsa de tomate casera y un poco de pasta con pesto, aunque se me ocurren muchas otras cosas que puedan funcionar bien como acompa;amiento> arroz blanco, pur'e de patata, ensalada, etc.

Y ¿a tí? ¿qué se te ocurre?

¡Feliz día!

18.5.11

Pollo Tikka Masala


¡Cuánto tiempo llevo queriendo lanzarme a preparar comida india y sin atreverme!

Si digo que, al menos, ocho años no me quedo corta.

Mi historia con la cocina india viene de atrás, de los años en que viví en Inglaterra entre 1994 y  2002.  Durante ese tiempo, mi guiri-marido y yo solíamos salir a cenar "curry" (como dicen por esas tierra) o lo pedíamos por teléfono y nos lo traían a casa.  Por allí, esto es lo más normal del mundo (lo compararía con el "tapeo" español) y es tan barato y hay tantos restaurantes indios que nunca se me pasó por la cabeza cocinar ninguno de sus platos.

Sin embargo, cuando nos trasladamos a vivir a España la cosa cambió, y mucho.  Nuestra oferta de cocina india es limitada y los sabores de sus platos están adaptados a nuestro paladar.  Hay buenos restaurantes indios pero los precios tiran a elevados.

Después de un tiempo, en una de nuestras visitas a mi familia política en Inglaterra, decidí comprarme el libro "Brit Spice" de Manju Malhi y surtirme de todo tipo de especias que pudiera necesitar a la hora de lanzarme a cocinar esos platos tan sabrosos que nos propone Manju.  Mi marido estaba encantado de sólo pensar que en breve iba a poder disfrutar de sus Korma, Balti, Tikka, etc. pero creo que, después de un tiempecito, se dió cuenta que la cosa no iba a ser como esperaba y que mejor que pusiera sus miras en las tortillas de patatas y los cocidos, porque lo que se dice cocina india no iba a caer en su plato.

Así que...en eso quedó la cosa, en una mera compra.  El libro terminó en una estantería y las especias, en una limpieza de cocina, en la basura por caducadas.

El reto de Whole Kitchen que, en su propuesta para el mes de mayo, nos invita a probar un clasico de la cocina asiatica, Tikka Masala,  ha supuesto el empujón que necesitaba para asomar la cabeza a la cocina india. Y, nada más y nada menos, que con un plato rey de entre todos los platos de cocina india en Inglaterra y, por supuesto, el favorito de mi guiri-marido. Así que desempolvé el libro, me lancé a la búsqueda de las especias necesarias y...he aquí el resultado.

A mi "no favor" tengo que decir que mi marido tenia tantas ganas de comer Tikka Masala que creo que le hubiera gustado de todas todas, cualquiera que hubiera sido el resultado. Sin embargo, a mi favor tengo digo que a nuestros hijos de 9 y 12 años, quienes no son especialmente aventureros a la hora de probar sabores nuevos, les encantó.  De hecho yo había preparado otra comida para ellos pero, después de probar tímidamente el Tikka Masala, se lanzaron a por él y ¡terminamos compartiéndolo entre los cuatro!


Necesitamos (para 4 raciones)
  • 2 pechugas de pollo (deshuesadas y sin piel)
  • 2 cucharadas de curry en polvo
  • 2 cucharadas de yogur griego
  • 3 cucharadas de nata líquida
  • 1 lata de tomate entero de 240 grs (escurrido)
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla mediana (picada)
  • 2 guindillas secas (sin semillas y picadas)
  • 1/4 cucharadita de cúrcuma molida
  • 1/4 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de garam masala o especias indias
  • Almendras fileteadas

Preparación

Hacemos una mezcla con el curry con el yogur y maceramos en ella las pechugas de pollo, durante 3 horas en la nevera.

Precalentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo) y asamos el pollo durante 10 minutos.

Mientras tanto, trituramos el tomate, al que habremos retirado el jugo, junto con la nata líquida y los dientes de ajo.  Reservamos.

En una cacerola amplia, calentamos el aceite y sofreímos la cebolla.  Cuando esté dorada, añadimos la guindilla, la cúrcuma, el pimentón, la sal y el garam masala.  Removemos durante 1 minuto a fuego lento.

Agregamos el pollo a la cacerola y cocemos durante 5 minutos.

Por último, añadimos la mezcla de tomate y nata líquida, tapamos y dejamos cocer lentamente durante otros 5 minutos.

Pasamos el pollo a una fuente de servir y espolvoreamos con almendras fileteadas.


Servir con cualquier arroz aromático (pilau, basmati, etc) y con pan naan.  Si resulta demasiado picante, añadir yogur griego a la salsa o tomar con plátano troceado, uvas o ciruelas pasas.

Nota: La receta original de Manju Malhi lleva jengibre fresco, pero yo no lo añadí.  Tampoco le puse comino ni cilantro, ya que la mezcla de especias indias (garam masala) las lleva incorporadas.  Lo que hice fue añadir un poco más de esta mezcla para compensar.

17.5.11

Tarta campo de fútbol


El sábado pasado Alfonso tomó su Primera Comunión.  Alfonso es uno de mis sobrinos a quien yo tengo apodado "el niño de la eterna sonrisa" porque va por la vida derrochando humor, buen rollo y es puro amor.  Lo celebramos en su casa con una comida muy familiar, de esas en las que todos participan y cada uno aporta su granito de arena.  Uno lleva una carne asada, otro unos pimientos asados, otro un gazpacho, etc.  A mí me tocó llevar el postre y, desde el primer momento, tenía clara la temática.  Mi sobrino es un niño muy futbolero y todo un forofo del Atlético de Madrid.  Decidirme sobre lo que hacer fue bastante fácil, de hecho tenía varias ideas en mente, pero me decanté por la tarta del campo de fútbol.

El acabado de la tarta no me convenció del todo pero cuando vi la cara de mi sobrino al verla y la de los demás niños, se me olvidó todo.  Ahora, después de dos días, vuelvo a pensar que se puede mejorar pero lo dejaré para cuando haga la próxima, que seguro habrá próxima porque vivo rodeada de locos por el fútbol...uffff...:)

Necesitamos (para una bandeja de 37 x 30 cms)

Para la base
  • 5 paquetes de galletas rectangulares
  • 2 vasos de leche y 100 ml de Amaretto para empapar las galletas
  • 4 sobres de flan
  • 2 litros de leche
  • 10 cucharadas soperas de azúcar
Para la cobertura
  • 300 grs de queso crema
  • 200 grs de azúcar glas
  • 100 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Colorante alimenticio verde
Además
  • Cartulinas de color blanco y rojo
  • Papel celofán

Preparación

De la base

La base de la tarta está hecha de galleta.

Normalmente, cuando preparo esta base, utilizo chocolate pero a mi sobrino no le gusta (increíble pero cierto) así que tomé la receta prestada del blog Creando en la cocina que la semana pasada nos deleitaba con su Tarta de galletas y flan.

Yo hice un par de variaciones: puse más capas y la última de todas fue de galletas, para poder extender bien la cobertura; utilicé leche y Amaretto en lugar de café para empapar las galletas; no la cubrí con merengue ni tampoco con caramelo.

Los ingredientes de la lista están adaptados a esta tarta pero la forma de preparación es la misma así que me voy a ahorrar las explicaciones y mejor os dejo el enlace a Creando en la cocina para que lo veáis y, de paso, conozcáis este blog tan estupendo.  Pinchad aquí para acceder.
Dejamos la base en la nevera durante toda la noche para que la galletas se empape bien del flan, solidifique y sea más fácil decorar la cubierta.

De la cobertura

Mezclamos el queso crema, con la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar glas y la esencia de vainilla sin dejar de batir durante 5 minutos. 

Reservamos un par de cucharadas que meteremos en una manga pastelera, esta nos valdrá para hacer las líneas del campo.

Añadimos unas gotas de colorante hasta conseguir el tono deseado y continuamos batiendo durante otros 5 minutos más.

Cubrimos la base de la galleta con la mezcla de color verde y la extendemos por toda la superficie y los laterales.

Pintamos las rayas del campo con la crema blanca que tenemos en la manga pastelera.

Atlético de Madrid - Real Madrid

Adornamos la tarta con las porterías de fútbol, un balón y los jugadores.  Yo imprimí los jugadores del Atlético y del Madrid, los pegué en cartulina y palillos, y los coloqué por el campo.  Las porterías y el balón las tenía de un juego de chapas que mi padre le hizo a mi hijo (¡me vinieron de perlas!) pero se pueden encontrar en tiendas de chuches y de juguetes, incluso también los jugadores de plástico.

Adornamos los bordes de la bandeja con tiras de cartulina roja y blanca.  Las metemos por debajo de la tarta y las pegamos con papel celo a la base para que no se nos levanten.

Ahora sólo tenemos que hincarle el diente & enjoy!

16.5.11

Tortilla Heaven


Esta receta es un clásico en mi familia.  Recuerdo comerla cuando era pequeña y me encantaba.  Hacía mucho tiempo que no la hacía y se me ocurrió prepararla para concursar en el evento del mes de Mayo de Hecho en mi cocina, HEMC #54.  Este mes, EnLaLuna, de Mis vacas flacas, propone el tema "inspirados" y nos invita a cocinar un plato tomando como inspiración el cine, la literatura, el teatro, la música, la poesía, etc.  Bonito ¿verdad?

Este receta está inspirada en la película mexicana "Tortilla Heaven" de Judy Hecth Dumontet que, tengo que admitir, no he visto pero tiene un argumento de lo más simpático.  En un pequeñísmo pueblo de Nuevo México, ocurre algo inexplicable, una señal divina: el mismísimo Jesucristo se aparece nada menos que en una tortilla. El milagro gastronómico tiene consecuencias inimaginables para Falfurrias, un pueblo perdido donde nunca pasa nada. Eso es, hasta que un día...

El título me sirve para poner nombre a mi receta que, hasta ahora, habíamos llamado torre de tortillas porque eso es esta receta: varias tortillas colocadas una encima de otra.  Sin embargo me gusta más Tortilla Heaven así que ¡me lo quedo!


Necesitamos
  • 6 huevos
  • 3 patatas medianas
  • 1 cebolla grande
  • 1 berenjena
  • 200 grs de espinacas congeladas
  • 250 ml de leche
  • 1 cucharada rasa de harina
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Queso rallado

Preparación

Pelamos las patatas y las cortamos en ruedas finas.  Hacemos lo mismo con la berenjena.

Pelamos la cebolla y la troceamos no demasiado fina (un poco más gruesa que en juliana).  Añadimos la mitad a la patata y la otra mitad a la berenjena.

En una sartén con aceite, freímos la patata con la mitad de la cebolla.  A fuego lento para que se cocine sin quemar.  Cuando esté hecha, la retiramos del fuego y la escurrimos.  En un pequeño cuenco, batimos dos huevos y los mezclamos con la patata.  Salamos al gusto.

En otra sartén con aceite, freímos la berenjena y la otra mitad de la cebolla.  También a fuego lento para que se poche y no se nos queme.  Esta sartén conviene taparla para que la berenjena sude y se cocine en el jugo que suelta, de lo contrario se secaría y se nos pegaría a la sartén.  Una vez pochada, la retiramos del fuego y  la escurrimos.  Repetimos la operación anterior: batimos dos huevos en un cuenco pequeño, añadimos la berenjena y salamos al gusto. 

En una cacerola pequeña con un poco de agua, colocamos las espinacas y las cocemos a fuego lento durante unos 20 minutos.  Comprobamos el punto de agua de vez en cuando, añadiendo más si se nos evapora para que no se nos peguen al fondo de la cacerola y se quemen.  Cuando se hayan cocido las espinacas, las añadimos a un cuenco con los dos huevos restantes que habremos batido previamente.  Salamos al gusto.

Tendremos tres cuencos con los ingredientes de cada una de las tortillas.  Ahora sólo tenemos que cuajarlas en una sartén pequeña.  Yo utilizo la misma sartén para que me queden del mismo tamaño.

Una vez cuajadas las colocamos, una sobre otra, en una fuente con un poco de fondo para que la salsa no se desborde.

Montaje de la torre de tortillas

Preparamos una salsa bechamel clarita con la que "regaremos" las tortillas.

En una sartén, calentamos un par de cucharadas de aceite y doramos la harina.  Bajamos el fuego y añadimos la leche poco a poco sin dejar de remover para que no se formen grumos.  Si no los podemos evitar, podemos pasar la salsa al vaso de la batidora eléctrica, la trituramos y la devolvemos a la sartén para que se termine de cocer durante unos 15 minutos.

Vertemos la bechamel sobre las tortillas, espolvoreamos con queso rallado y lo gratinamos durante 5 minutos o hasta que se haya dorado la superficie.

Aquí se ven bien las capas

Y ya está, ahora sólo queda disfrutarla templada con una ensalada de brotes tiernos.  Espero que os guste.

14.5.11

Falsas trufas (o bizcobolas)



Esta no es una de las recetas de mi tía Alia, ni siquiera una de las mías.  Estas falsas trufas, como he decidido bautizarlas por lo mucho que se parecen, es una versión de las bizcobolas que nos presenta Natalia de "cocino y disfruto" quien las descubrió de Morgana y ella, a su vez, de Bakerella.  Las tres hacen unas cosas IM-PRE-SIO-NAN-TES y tienen unos blogs por los que merece la pena darse un paseo.  Estas las quisieron hacer mis hijos, con un poco de ayuda por mi parte, de modo que decidimos no  complicarnos demasiado...pero se pueden hacer verdaderas obras de arte.  Seguiremos probando y, según vayamos mejorando la receta, volveremos con más variaciones.  De momento os dejo esta que, aunque sencilla, está bien rica.  ¡Si hubierais visto lo rápido que desaparecieron sabríais de lo que os hablo!

Necesitamos

Para las falsas trufas (o bizcobolas)
  • 8 magdalenas cuadradas
  • 2 petit suisse naturales azucarados
Para la cobertura
  • 1/2 tableta de chocolate negro
  • 3 cucharadas de nata líquida
  • 20 grs de mantequilla
Para decorar
  • Bolitas de azúcar, virutas de chocolate, etc
Además
  • Papel de horno
  • Cápsulas de papel para trufa

Preparación

Desmigamos las magdalenas en un bol, añadimos los petit suisse y removemos hasta conseguir una masa homogénea.  

Tomamos pequeñas cantidades de la masa, les damos forma de bola con las manos y las reservamos en la nevera durante 30-40 minutos.

Fundimos el chocolate con la mantequilla y la nata líquida, en el microondas o al baño María.

Con la ayuda de dos cucharillas, bañamos las bolas en el chocolate asegurándonos de cubrirlas completamente.


Las colocamos sobre una fuente cubierta de papel de horno y las dejamos enfriar en la nevera durante, al menos, 2 horas.  

Una vez frías, las pasamos a las cápsulas de papel para trufas y las decoramos al gusto.  Yo las espolvoreé con bolitas de azúcar de color dorado y plateado pero se puede utilizar chocolate blanco, virutas de chocolate de colores, lacasitos, confeti dulce, etc.


Son facilísimas de hacer y están de "muerrrrrrte".

13.5.11

Patatas al horno



El recetario de mi tía Alia me resulta, en muuuuchas ocasiones, bastante escueto.  A menudo me veo en el brete de tener que interpretar sus recetas de la mejor manera posible.  De estas patatas, por ejemplo, nos dice que "se cortan finas (como a la inglesa) y se cubren con leche, un huevo, ajo picadito, sal y un poco de aceite" antes de poner al horno.  Tiene una manera de escribir que me fascina, utiliza medidas de peso como onzas, pulgadas o cuartillos y expresiones que casi hoy en día han caído en desuso.  A pesar de lo mucho que disfruto leyendo y releyendo sus recetas, a veces me vuelve loca porque no aporta cantidades exactas, ni tiempo de cocción o de horno, ni temperaturas, etc.  Este no ha sido el caso aunque estoy segura que se puede mejorar.  Creo que la próxima vez que las haga quitaré el huevo y añadiré una cucharadita de harina de maíz para dar más cuerpo.  Y tú, ¿qué cambios harías?

Necesitamos (para 6 personas)

  • 750 grs de patatas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 300 ml de leche
  • 50 ml de nata líquida
  • 100 grs de queso crema
  • 2 ajos
  • Sal
  • Queso rallado


Preparación

Precalentamos el horno a 150 ºC (arriba y abajo).

Pelamos y cortamos las patatas en ruedas muy finas.


Engrasamos una fuente de horno con el aceite de oliva y distribuimos las patatas por toda su superficie.


Con una batidora eléctrica mezclamos la leche, la nata líquida, el ajo y el queso crema, de modo que el ajo quede triturado y se incorporen bien todos los ingredientes.

Cubrimos las patatas con esta mezcla, espolvoreamos con queso rallado y las horneamos durante 1 hora y cuarto o hasta que veamos que la superficie está dorada.

Las dejamos reposar unos 10 minutos antes de servir.

¡Hacen un riquísimo acompañamiento!

9.5.11

Merluza rellena



Este es un plato delicioso y que recomiendo prepar si quereis quedar bien.  Sólo necesitáis disponer de buena materia prima y conocer bien vuestro horno para conseguir su punto óptimo de jugosidad.  Yo, a mi favor tuve lo primero, porque compré una merluza de pincho fresca, de esas de carne blanca y firme que quitan el hipo.  No estaba tan segura que el horno fuera a ser benevolente conmigo porque hace tan sólo un par de meses que lo cambiamos y todavía le estoy cogiendo el tranquillo.  Sin embargo la suerte me sonrió y el resultado fue magnífico.   No tomé fotos del corte porque no quería que se me enfriara...¡este plato no admite esperas!


Necesitamos
  • Una merluza de 1 kilo sin espina ni cabeza y partida en dos lomos
Para el relleno
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • 1 puerro
  • 125 grs de palitos de cangrejo
  • 50 grs de gambas peladas
  • 2 lonchas de beicon
  • 1 huevo duro
Para la salsa
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas rasas de harina
  • 4 cucharadas de salsa de tomate
  • 500 ml de caldo de pescado

Preparación

Del relleno

Picamos el puerro, el ajo, los palitos de cangrejo, el beicon y el huevo duro.  Reservamos.

En una sartén, calentamos las dos cucharadas de aceite y sofreímos el ajo junto con el puerro.  En el momento en que empiece a dorarse, incorporamos los palitos de cangrejo y las gambas.  Salteamos durante 2 minutos.  Finalmente añadimos el beicon y el huevo duro.  Cocinamos ligeramente otros 2 minutos para que se mezclen bien los sabores.  Añadimos sal al gusto.

De la salsa

En la misma sartén en la que hemos preparado el relleno, calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva y doramos la harina sin dejar de remover.  Bajamos el calor, añadimos la salsa de tomate y, poco a poco, el caldo de pescado.  Usamos unas varillas para remover y evitar que se formen grumos.  La salsa debe de quedar clarita ya que espesará un poco más en el horno.

Del montaje del plato

Pre-calentamos el horno a 200 ºC (arriba y abajo).

En una fuente de horno que podamos llevar a la mesa colocamos la merluza abierta, la salamos ligeramente y extendemos el relleno sobre uno de sus lomos.  Cerramos la merluza y la atravesamos con palillos para que no se nos abra en el horno.  Regamos con la salsa y horneamos 30 minutos (el tiempo exacto dependerá del tamaño de la merluza y del horno de cada uno).

Retiramos los palillos y directo a la mesa.

Enjoy!
 

6.5.11

Sorpresas de berenjena



Llevo muy poquito tiempo blogeando, tres meses escasos, pero este tiempo ha sido suficiente para darme cuenta del mundo que es en sí mismo la blogosfera.  Es impresionante la cantidad de contactos que se establecen y los muchos más que se pueden llegar a establecer. 

Mis comienzos han sido sigilosos, visitando blogs, leyendo recetas e historias personales, aprendiendo mucho muchísimo y...saliendo silenciosamente sin decir nada. 

Poco a poco, y según mi blog engorda, me doy cuenta de lo mucho que se agradecen los comentarios y mi enfoque está cambiando.  Ya no me paseo de puntillas como hace un par de meses, aunque todavía no hago mucho ruido, de hecho no creo que nunca lo haga porque no va con mi manera de ser. 

Sin embargo, si ahora veo algo que me gusta, lo digo y voy dejando comentarios por acá y allá.  Creo que es importante.

Una de esas cosas que me gustan es el concurso "Cocinando con Lazy Blog" que ha organizado Pakus, el futuro blogero (como se denomina a sí mismo) con motivo de la publicación de un libro con sus recetas (por el que te doy, desde aquí, mi más sincera enhorabuena).  Pakus nos da la oportunidad de compartir este proyecto con él, gesto que me parece generoso, no...lo siguiente.  Y como ello merece una mención, pues muchas gracias por invitarnos a participar de "tu sueño hecho realidad".

Bueno, dicho todo esto, aquí va mi aportación, "Sorpresas de Berenjena" que es una versión de los "Enrollados de Berenjena y Requesón" que podéis ver aquí.  Con ella participo en el concurso "Cocinando con Lazy Blog", patrocinado por Artemática Producciones, Carne Villa María, Boffard, I Love Aceite y Pyrex.

¡Espero que os guste!

Necesitamos
  • 2 berenjenas
  • 1 mozzarella fresca (en bola)
  • Hojas de albahaca fresca
  • 3 tomates kumato
  • Sal
  • Pimienta
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cucharada de paté de tomate
  • 1 cucharadita de vinagre de Módena
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Piñones

Preparación

Cortamos cada berenjena en 6 lonchas sin contar con los costados (que deshecharemos).  Si tenemos una mandolina, nos quedarán perfectas y todas del mismo grosor pero no es necesario.  Si no disponemos de una mandolina, utilizaremos un cuchillo de hoja larga y las lonchearemos a mano.

Loncheamos las berenjenas

En una cacerola amplia, hervimos agua con un puñadito de sal y cocemos las lonchas de berenjena durante 2 minutos.  Las escurrimos y extendemos sobre una superficie lisa y espaciosa donde poder manipularlas sin estorbos.

Loncheamos la mozzarella en 6 piezas, los tomates en 12 (del que deshechamos el primer y último corte) y lavamos y secamos 12 hojas de albahaca.

Procedemos a montar los paquetitos de berenjena colocando dos lonchas una sobre la otra en forma de cruz.  En el centro ponemos una loncha de tomate, salpimentamos, una hoja de albahaca, una loncha de mozzarella, otra hoja de albahaca y terminamos con otra loncha de tomate.  Doblamos las lonchas de berenjena de manera que queden sobre el relleno formando un sobre cuadrado.

Colocamos las lonchas de berenjena en forma de cruz

Hacemos lo mismo con el resto hasta que tengamos los seis paquetitos listos.  Los dejamos enfriar en la nevera durante 30 minutos.

Mientras tanto podemos ir haciendo el aceite de tomate con el que untaremos las berenjenas más adelante y antes de servir.  Colocamos el aceite de oliva, el paté de tomate, el vinagre y el zumo de limón en un bol y mezclamos bien todos los ingredientes.  Añadimos una pizca de sal.

Colocamos los paquetitos de berenjena en una bandeja de horno engrasada y, con ayuda de una brocha, los untamos con un poco de aceite de oliva.  Los colocamos bajo el grill a 180 ºC durante 15 minutos, los sacamos, damos la vuelta , untamos nuevamente con aceite de oliva y los volvemos a colocar bajo el grill otros 15 minutos.

Cuando estén listos, los pasamos a una fuente de servir, untamos con la mezcla del aceite de tomate y decoramos con unos piñones.

Listo para degustar...& enjoy!