30.6.11

Plaki a la cazuela acompañado de polpettes



Grecia es un país que conozco bien y por el que siento un profundo afecto.  Tuve la suerte de viajar por sus tierras en varias ocasiones invitada por amigos que me mimaron, me llevaron de isla en isla, me enseñaron Atenas, la península de Casandra, Halkidiki y un muchos otros maravillosos y mágicos lugares.

Su gente es abierta, alegre, culta, cercana, sencilla y generosa.  El retrato que de los griegos se hace en la película "Mi gran boda griega" me parece, dentro de la exageración cómica, estupendo y acertado.

De esta película, que ví en el cine con una amiga en el año 2002, guardaba unos recuerdos muy agradables.  Ahora, con la excusa del reto, la he vuelto a ver, esta vez con mi marido y mis hijos...y me he divertido casi más que la primera vez.

Quiero agradecer a Ingrid y Alba que nos hayan presentado este reto tan fabuloso.  Nunca sabréis lo mucho que lo he disfrutado :)

Y ahora me meto con la receta en cuestión, que me lío a escribir sobre otras cosas y me "disperso". 

Siempre ando comentando por vuestros blogs lo mucho que me gusta el pescado, lo que no se refleja especialmente en el mío en el que sólo tengo cuatro recetas de pescado publicadas.  Esta ocasión me ha parecido la perfecta para aumentar la lista a cinco ya que en Grecia, como en España, se come muchísimo pescado y lo preparan de muchas maneras diferentes.  Una de ellas es esta, el plaki. 

¡Preparad pan para mojar porque lo váis a necesitar!

Necesitamos

  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cebollas cortadas en juliana
  • 5 tomates de lata en trozos pequeños
  • 3 dientes de ajo laminados
  • 200 ml de caldo de verduras
  • 100 ml de vino blanco
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de eneldo fresco picado
  • 1 cucharadita de menta fresca picada
  • 1 cucharadita de perejil fresco picado
  • 4 lomos de pescadilla, sin piel ni espina y de la parte cercana a la cabeza
  • El zumo de 1 limón

Preparación

Calentamos el aceite en una cacerola amplia.  Añadimos las cebollas y las rehogamos a fuego lento hasta que empiecen a dorarse.  Agregamos los tomates, el ajo, el azúcar, el eneldo, la menta y el perejil, junto con el caldo y el vino blanco.  Salpimentamos y dejamos hervir, a fuego lento y sin tapar, durante 20 minutos.

Transcurrido este tiempo, añadimos el zumo de limón y removemos para que se mezclen todos los ingredientes de la salsa.  Salpimentamos al gusto.

Por último, colocamos los lomos de pescadilla sobre las verduras, tapamos la cacerola y dejamos que se cocine lentamente durante 10-12 minutos.

Apagamos el fuego.  Dejamos que el pescado se termine de cocinar con el calor residual al tiempo que reposa otros 5 minutos.

Cubrimos el pescado con la salsa en el momento de servirlo para que no se seque y lo acompañamos de polpettes, unos sabrosos pasteles de patata y queso (la receta a continuación).


POLPETTES


Necesitamos

  • 500 grs de patatas
  • 120 grs de queso feta
  • 1/2 cebolleta finamente picada
  • 3 cucharadas de eneldo fresco picado
  • 1 huevo batido
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Harina
  • Aceite

Preparación

Hervimos las patatas en abundante agua con sal hasta que estén blandas.  Las escurrimos y, cuando estén templadas, las pelamos y trituramos hasta hacer un puré espeso.

Añadimos el queso feta, la cebolleta, el eneldo, el huevo batido y el zumo de limón.  Salpimentamos si fuera necesario.  El queso feta tiene alto contenido en sal por lo que yo no añadí ni sal ni pimienta.

Una vez bien mezclado todos los ingredientes, formamos pequeñas bolas del tamaño de una nuez, las aplastamos ligeramente y las pasamos por harina (sacudiendo el exceso).

En una sartén con un poco de aceite de oliva, freímos los polpettes por ambos lados hasta que estén dorados.

Los servimos calientes como acompañamiento del plaki.


Notas:

  • El plaki se suele preparar con bacalao pero también admite otros pescados como la merluza, la pescadilla o, incluso, el atún.
  • La salsa del plaki lleva el zumo de un limón, lo que nos pareció excesivo.  Recomiendo reducirlo a la mitad para que su sabor no sea tan dominante en el conjunto de la salsa.
  • La receta original del plaki incluye ramas de apio, que yo no he utilizado porque en casa no gusta mucho su sabor.
  • También llega mucha cantidad de aceite.  A mí me pareció excesiva y utilicé la que consideré suficiente para rehogar las verduras.
  • La receta original de los polpettes lleva 2 cebolletas pero yo usé sólo media porque no me gusta mucho su sabor en crudo.  Me resulta excesivamante dominante.

28.6.11

De tal palo...¡tal astilla!


Me encantan las ocasiones en que mis hijos me preguntan si me pueden ayudar en la cocina, si pueden montar un pincho de aperitivo, un postre o si, como hoy, pueden preparar ellos sólos la merienda.  Esta tarde se han querido sorprender preparando una merienda el uno para el otro.  Tras comprobar conmigo si podían utilizar lo que quisieran y escoger los ingredientes a su antojo, se han metido en la cocina por turnos, han dado rienda suelta a su imaginación y este ha sido el resultado.

A mi me han dejado muy sorprendida pero, claro, yo no puedo ser imparcial.  Es algo que va unido a la condición de madre.  Así que aquí os dejo sus creaciones para que juzguéis por vosotros mismos.

Anna es muy "musiquera" y pasa horas y horas escuchando Hit FM, su emisora de radio favorita.  Alex ha querido darle un pequeño homenaje a su afición con esta radio con base de bizcocho, altavoces de galletas oreo y dedo de chocolate para la antena.  Las letras están hechas con cobertura dulce de queso batido con colorante verde.




Alex es un apasionado del fútbol.  Su mayor deseo es convertirse en jugador profesional (¿qué niño amante del fútbol no lo desea?) y fichar por algún gran equipo (preferiblemente el Real Madrid - su equipazo).  Anna le ha hecho un mini campo de fútbol con un sandwich de galletas y lo ha completado con unos maltessers de chocolate blanco decorados como balones de fútbol y unos dedos de chocolate a modo de portería.




No sabría decir cual me gusta más...:)

25.6.11

Tarta fachada de restaurante



Como os comenté hace unos días, esta semana mi blog se ha vuelto dulce.  Me he resistido un poco publicando la receta del salmón en hojaldre para no empacharos mucho, pero hoy vuelvo al ataque con más azúcar.


Esta es otra de las tartas que me encargaron el fin de semana pasado.  La homenajeada es María, la abuela de una amiga que cumplió 90 años.  María ha sido siempre muy aficionada a la cocina y, según me cuenta su nieta, siempre ha soñado con tener un restaurante.  Nosotros no hemos podido hacer su sueño realidad pero con esta tarta al menos lo hemos intentado ¿no?.


La base de la tarta es la de las galletas de toda la vida y mermelada de fresa.  Para los que no la conocéis, la base se monta alternando capas de galletas, humedecidas previamente en leche y Amaretto, y de mermelada de fresa (también se puede utilizar chocolate fundido, nocilla, natillas, etc).

Terminamos con una capa de galleta.

En el microondas fundí una tableta de chocolate blanco y le añadí 100 grs de queso crema, cucharadita a cucharadita, sin dejar de remover para que se mezclara bien con el chocolate.  Con esta crema unté la superficie y me lancé con la decoración.  

Utilicé ladrillos de dulce (los podéis encontrar en casi todas las tiendas de chuches incluso en las grandes superficies), tabletas de chocolate mini de Lidl, gominolas varias para las plantas y el toldo, dedos de chocolate blanco para el marco de la puerta y ventana, barquillos para rodear la tarta y lápiz para escribir con azúcar color rojo para el nombre del restaurante y el número.


Me cuenta mi amiga que la tarta fue todo un éxito.  Que celebraron el cumpleaños comiendo toda la familia en un restaurante y que no sólo gustó a los familiares de María, sino al personal del establecimiento también.  Es un gusto cuando esto ocurre y me hace más feliz que una perdiz.

Bueno, espero que a vosotros también os guste :)

24.6.11

Crumble de ciruela



El crumble es una mezcla de harina, mantequilla y azúcar con la que cubren trozos de fruta fresca y que, una vez horneado, adquiere una textura crujiente.

En Inglaterra es uno de los postres más tradicionales y populares que existen.  No hay restaurante o pub que no lo incluya en su carta de postres.  Se sirve caliente con una bola de helado de vainilla o con crema pastelera.   Una auténtica delicia.  Uno de los crumble más populares, y mi favorito, es el de ciruela (plum crumble).  El contraste entre el dulce del crumble y la acidez de la fruta es "wonderful".

Es una buena manera de aprovechar esa fruta que ha pasado su punto óptimo para consumirla en crudo.

Os invito a probarlo, al menos a través de este post :)


Necesitamos
  • 5 ciruelas maduras
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 3 cucharadas de maicena
  • 3 cucharadas de agua
Para el crumble
  • 250 grs de mantequilla fría cortada en trozos
  • 100 grs de azúcar moreno
  • 120 grs de harina de trigo
  • 40 grs de almendras fileteadas (opcional)

Preparación

Encendemos el horno a 200 ºC, arriba y abajo.

Pelamos y cortamos las ciruelas en trozos grandes.  Añadimos la maicena, el azúcar y el agua.  Removemos bien y colocamos la mezcla en una fuente de horno cubriendo toda la superficie.


Preparamos el crumble colocando todos sus ingredientes en un recipiente hondo y mezclándolos con los dedos.  Cuando hayamos conseguido una mezcla homogénea, cubrimos las ciruelas con ella y horneamos durante 25 minutos.


Dejamos que repose 5-10 minutos antes de servir (si aguantamos ¡claro!).

Enjoy :)

23.6.11

Salmón fresco en hojaldre



Mis hijos han comenzado hoy sus bien merecidas vacaciones escolares y, aprovechando que estaba en casa, me he dedicado a organizar la casa.  Mi guiri-marido trabajaba así que yo he pasado la mañana lavando uniformes, guardando apuntes y libros, etc.  Todo un planazo para un día de fiesta ¿verdad?

El caso es que con tanta tarea doméstica se me ha echado el tiempo encima y cuando me he querido dar cuenta eran las 14.30h. y no había preparado la comida.  Me ha salvado del apuro este plato que me encanta por lo sencillo y rápido que es de preparar y con el que he quedado como una reina.

La bechamel la he hecho mientras se calentaba el horno y también un arroz blanco de acompañamiento.  En poco más de media hora tenía la comida lista.  ¡Visto y no visto!


Necesitamos



Preparación

Encendemos el horno a 200 ºC, arriba y abajo.

Extendemos la lámina de hojaldre sobre papel de hornear y la colocamos en una bandeja de horno. Ponemos el lomo de salmón sobre la lámina de hojaldre y lo salpimentamos al gusto.

Cortamos el sobrante de hojaldre dejando uno o dos centímetros de masa por todo el perímetro del pescado.  Pintamos con agua los bordes de la masa.

Cubrimos el salmón con la salsa bechamel.


Amasamos el sobrante de masa y lo extendemos con un rodillo.  Cortamos una pieza de hojaldre del mismo tamaño y forma que la anterior y cubrimos el pescado con ella.  Aplastamos los bordes que se pegarán al estar humedecidos con agua.

Con un tenedor hacemos pequeños agujeros por toda la superficie de la masa.  Con cinco o seis pinchazos bastará.  Con esto dejamos pasar el aire y evitamos que se formen bolsas de aire en el interior.

Batimos un huevo y lo usamos para pintar la superficie del hojaldre.

Horneamos durante 20 minutos y lo dejamos reposar 5 minutos más antes de servirlo.

Enjoy :)

22.6.11

Tarta claqueta de cine



El fin de semana pasado me encargaron dos tartas.  Una fue para José Luis (como podréis adivinar por la foto) que cumplió 70 años.  Sus hijos me pidieron que hiciera algo relacionado con el cine y este fue el resultado.

La otra tarta la publicaré en breve.  Como ya os dije hace un par de días, esta semana se me ha endulzado el blog :)

Necesitamos

Para la base
  • Un bizcocho de Madeira (la receta aquí)
Para el relleno y la cobertura
  • 100 grs de chocolate fondant
  • 15 grs de mantequilla
  • 80 grs de azúcar glas
  • 150 grs de queso crema
  • Galletas oreo
Para decorar

  • Chicles
  • Un lápiz de icing de color blanco

Preparación

Yo utilizo bizcocho de Madeira porque es compacto y se puede manipular facilmente sin peligro de romperlo, pero puedes utilizar el bizcocho que más te guste.

Lo importante de este bizcocho es la forma, que tiene que ser rectangular.

Cortamos el bizcocho en dos capas entre las que extenderemos el relleno.

También cortamos una tira de la parte superior ancha del bizcocho, de unos 2,5 cms de grosor.

Fundimos el chocolate y la mantequilla en el microondas.  A golpes de 30 segundos para que no se nos queme y removiendo entre golpe y golpe.

Mezclamos el queso crema con el azúcar y batimos durante un par de minutos.

Unimos estas dos mezclas y continuamos batiendo con la batidora eléctrica durante unos 2 o 3 minutos más.  Si nos gusta más dulce le añadimos más azúcar.

Dividimos la mezcla en dos.  Con una mitad rellenamos el bizcocho y la tira que hemos cortado y con la otra mitad lo cubrimos.

Colocamos el bizcocho sobre el plato en el que lo vayamos a servir, con la tira de la parte superior ligeramente separada por la parte de la derecha.

Retiramos el relleno de las galletas Oreo y trituramos sólo las galletas.

Espolvoreamos el bizcocho con la galleta triturada de manera que lo cubra por completo (laterales incluidos).


Decoramos el bizcocho como veis en la foto, cortando los chicles para que nos encajen bien de largo y ancho y pintamos las líneas con un lápiz de icing blanco.  Podemos escribir lo que queramos, yo puse la fecha de nacimiento y el nombre del homenajeado para personalizarla.

Nota:  Escribir sobre las galletas oreo trituradas me resultó bastante difícil ya que el icing no se pegaba.  Terminé escribiendo sobre papel de horno y transfiriendo las letras y los números a la tarta.  Muchísimo cuidado porque se rompen con mirarlas.

¡Espero que os haya gustado!

21.6.11

Bizcobolas monstrrrrrruosas



¡Por fin llegó el día de la publicación!

Hace unas tres semanas que mis hijos prepararon sus bizcobolas monstruosas para el reto de "MAMI...PAPI...¡YO TAMBIÉN!" que este mes organiza Eva de Club cooking cookies.  Desde entonces no han parado de preguntarme que cuándo las publico.  Tienen unas ganas enormes de ver sus creaciones en la web.  Bueno, pues hoy es el gran día y aquí vengo (en nombre de Alex y Anna) con sus monstruitos.

Lo pasamos fenomenal todos.  A ellos les ha encantado la experiencia y creo que repetirán...o eso espero.

Las bizcobolas las elaboraron siguiendo la receta que publiqué el 14 de mayo de mayo.  Como no quiero extenderme demasiado, aquí os dejo el enlace por si lo queréis consultar.

La decoración se convirtió en algo absolutamente salvaje, mezclando chuches, chocolates, caramelos smint, lacasitos, galleta triturada y hasta una sombrilla de cóctel.  Fue lo que literalmente se dice "imaginación al poder".









Mis hijos lo pasaron genial preparando los monstruos, aunque casi mejor zampándoselos.  Bueno, he de confesar que yo también comí alguno.  Estaban muuuuy ricos.


Aquí os dejo con los "cocineros" quienes, por ahora, se despiden.

Mil gracias por organizar esta actividad.

¡Esperamos volver a participar pronto!

20.6.11

Tarta de m&m's



Este fin de semana no he parado de hacer tartas.  Se me han juntado dos encargos con dos celebraciones y no he parado ni un segundo.  A lo largo de la semana iré publicando mis creaciones así que Recetas de tía Alia se va a endulzar por unos días.  Aviso por si los que estáis en plena "operación bikini" preferís absteneros de visitarme...aunque el mirar no engorda ¡eh!

Ayer celebramos el cumpleaños de mi hija Anna con una fiesta en la piscina.  Su cumpleaños es a principios de julio pero, como muchos de sus amigos se van de vacaciones, lo solemos adelantar un par de semanas.  El año pasado le preparé una "tarta piscina" muy divertida pero este año no he tenido tanto tiempo.  Sin embargo quería hacer algo colorido, con sabor a verano y visualmente atractiva.  ¡Y esto es lo que salió!

Preparé un bizcocho de Madeira redondo.  Desgraciadamente me quedó cruda la parte central de modo que, como no estaba dispuesta a tirarlo y hacer uno nuevo, vacié la parte cruda.  La rellené con los restos de otro bizcocho de Madeira que tenía guardado, mezclados con yogur griego (la misma mezcla que habría hecho para las falsas trufas o bizcobolas).


El bizcocho lo rellené y cubrí de crema de chocolate para la que necesitamos:

125 grs de chocolate fondant
25 grs de mantequilla
4 cucharadas de preparado vegetal para cocinar (o nata líquida)
175 grs de azúcar glas
200 grs de queso crema

Fundimos el chocolate, la mantequilla y el preparado vegetal para cocinar en el microondas.  A golpes de 30 segundos para que no se nos queme y removiendo entre golpe y golpe.  Mezclamos el queso crema con el azúcar y batimos durante un par de minutos.  Unimos estas dos mezclas y continuamos batiendo con la batidora eléctrica durante unos 2 o 3 minutos más.  Si nos gusta más dulce le añadimos más azúcar.

Dividimos la mezcla en dos y utilizamos una mitad para el relleno y la otra mitad para la cobertura.


Decoramos la tarta con barquillos y los atamos con un cordón, una cinta o un trozo de lana (como hice yo).   Por ultimo, la cubrimos con m&m's de colores.

Nota: es importante atar los barquillos para que no se nos descoloquen con el peso de los m&m's y que éstos no se salgan de la tarta.

Enjoy!

18.6.11

Bastela de leche



Whole Kitchen, en su propuesta salada para el mes de junio, nos invita a preparar un clásico de la cocina marroquí: Pastela Moruna.

Nunca había cocinado Pastela Moruna y es que, he de confesar, no me gusta mucho de modo que, cuando ví cual era el reto de este mes, me quedé un poco chafada.  Sin embargo no quería dejar de participar en el reto así que me puse a buscar información sobre pastelas como una loca y no tardé mucho en dar con la solución: bastela de leche.

La bastela de leche es dulce y se consume como postre.  Una auténtica delicia.  Aromática, sutil y misteriosa como el país del que es origen.

Espero que os guste :)


Necesitamos (para 4 personas)

Para las bastelas
  • 2 láminas de pasta filo
  • 40 grs de almendras molidas
  • Aceite de gisarol
  • Azúcar glas
Para la salsa de leche (o kneffa)
  • 200 ml de leche
  • 40 grs de azúcar glas
  • 1 rama de canela
  • 20 ml de agua de azahar (yo usé 1 cucharada de esencia de vainilla)
  • 1/2 cucharada de harina de maíz

Preparación

Doblamos cada lámina de pasta filo en tres para dar una forma triangular y cortamos por la mitad.  Nos quedarán cuatro triángulos.  Si no vamos a freír las bastelas en el momento, las cubrimos con un paño húmedo para que no se sequen.

En una sartén honda, calentamos el aceite y freímos los triángulos de pasta filo, dándoles la vuelta para que se doren y queden crujientes.  Colocamos las bastelas sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa y reservamos.

Tostamos las almendras en una sartén sin dejar de removerlas para que no se nos quemen.  Cuando hayan alcanzado un color dorado, las retiramos y reservamos.

Preparamos la salsa llevando a ebullición la leche, de la que reservamos un par de cucharadas, con el azúcar glas, la canela y la esencia de vainilla (o agua de azahar).  Diluimos la harina en la leche fría que hemos reservado.  La añadimos a la mezcla y dejamos al fuego durante 2-3 minutos, removiendo hasta que empiece a espesar.  Retiramos del fuego, tamizamos la leche y la dejamos enfriar.


Cubrimos una fuente de servir con la salsa de leche, colocamos las bastelas sobre ella, espolvoreamos con la almendra molida y con un poco de azúcar glas.

Fuente: "Un viaje gastronómico por el norte de África" de Mourad Mazouz.  Intermón Oxfam.


17.6.11

Pastel azteca



Esta es una receta de las mías.  No la he heredado de mi abuela, ni de mi tía ni nada parecido.  La he copiado de Maco, una amiga muy especial que hace años se marchó a vivir a Méjico.  Maco nos preparó esta receta a quien hoy es mi guiri-marido y a mí durante una visita al DF.  Nos gustó tanto que, desde entonces, la he preparado en muchas ocasiones aunque adaptada a nuestros gustos.  Si tienes interés en la receta tradicional seguro que la puedes encontrar en la web.

Esta entrada va dedicada a Maco, con todo mi cariño.

Necesitamos (para 4 personas)
  • 5 tortillas de maíz
  • 1 1/2 pechugas de pollo
  • 300 grs de salsa de tomate casero
  • Queso rallado
  • Nata líquida (yo utilicé el preparado para cocinar a base de vegetales de Mercadona)
  • Aceite de oliva
  • 600 ml de salsa bechamel clarita

Preparación

Cocinamos las pechugas de pollo de la forma que prefiramos (al vapor, cocidas, plancha, etc) cuidando que queden jugosas.  Las picamos, mezclamos con la salsa de tomate, dividimos en cuatro partes y reservamos.

Engrasamos una sartén y tostamos ligeramente las tortillas de maíz, una a una, por las dos caras.  Notaremos cuando están listas porque se abomban un poco como si cogieran aire por dentro.


En una fuente de horno engrasada, colocamos una tortilla, la cubrimos un cuarto de la mezcla de pollo y tomate, espolvoreamos con queso rallado y regamos con un poco de nata líquida.  Repetimos la operación hasta acabar con una tortilla de maíz.

Vertemos la salsa bechamel sobre el pastel, espolvoreamos con queso rallado (también se le puede echar un poquito de pan rallado) y lo horneamos a 200 ºC (arriba y abajo) durante 20-25 minutos o hasta que comience a dorarse.


Sacamos del horno y dejamos reposar 5 minutos antes de servir para que se asiente el pastel.  Acompáñalo con una ensalada de hojas verdes y disfruta de esta rica receta mejicana.

¡Feliz viernes!

16.6.11

Salsa bechamel



La bechamel es posiblemente la salsa que más me gusta y la que más recuerdos me trae de la niñez.  Cuando mi madre la preparaba en casa, yo solía pedirle que me dejara rebañar la sartén.  Luego pedí que me enseñara a hacerla y tomé las riendas frente al fuego removiendo constantemente al tiempo que observaba cómo espesaba.

¡Qué tiempos aquellos!

Ahora es mi hija quien me pide que le deje rebañar la sartén y para quien suelo dejar un poquito más de lo meramente "rebañable" porque se la ilusión que le hace encontrarse con ese extra de salsa que saborear.  Espero que pronto me pida hacerla y que, poco a poco, se vaya metiendo en el gran mundo de la cocina.  Pero, sobre todo, espero que la disfrute tanto como yo.


Necesitamos
  • Aceite de oliva suave
  • 1 cucharada rasa de harina de trigo
  • 600 ml de leche
  • Sal

Preparación

Cubrimos la base de una sartén con el aceite (unas 4-5 cucharadas).  Cuando esté caliente añadimos la harina, removemos hasta su disolución y apagamos el fuego.  Continuamos removiendo durante un par de minutos hasta que la harina adquiera un color dorado.

Apartamos la sartñen de la fuente de calor y dejamos que se temple un poco antes de continuar.  Mientras tanto, calentamos 200 ml de leche templada en el microondas.  Un minuto será suficiente.

Añadimos la leche templada a la sartén y removemos hasta que se mezcle bien con la harina.  Encendemos nuevamente el fuego y cocemos la salsa lentamente y sin dejar de remover, mientras agregamos el resto de la leche, poco a poco, y cada vez que veamos que la salsa espesa.  Salamos al gusto.

Después de unos 15-20 minutos tendremos nuestra salsa lista.

Hay infinidad de trucos para conseguir una bechamel sin grumos.  Este es el mío aunque, a veces, necesito servirme de las varillas para que quede un acabado más suave.

¡Espero que os sirva de ayuda!

15.6.11

Rollitos de gallo con espárragos verdes



Hoy vengo con otra receta para el evento de HEMC que este mes organiza Sonia de L'Exquisit.  Digo con otra receta porque el 10 de junio publiqué los rollitos de hot-dog.  La verdad sea dicha, no tenía pensado presentar ninguna otra pero Sonia, como buena anfitriona que es, me dejó un comentario agradeciendo mi aportación y recordándome que podía participar con dos recetas.  Y yo, que soy débil por naturaleza y no puedo decir que no, pues he preparado otra.  Ay, con qué poco se me convence ¿verdad?...je, je,...


Necesitamos

Para la salsa
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 1/2 cebolleta finamente picada
  • 2 albaricoques maduros troceados
  • 1 cucharadita rasa de harina de trigo
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 1 cucharada de uvas pasas sin pepitas
  • 1 cucharada de nata líquida
  • 2 cucharadas de vino blanco
  • 60 grs de queso Bavaria (o cualquier otro queso azul)
Para los rollitos
  • 4 filetes de gallo
  • 1 manojo de espárragos verdes
  • Tiras de puerros o cebolleta para atar los rollitos
Preparación
Calentamos el caldo de verduras, remojamos en el las uvas pasas y reservamos.
En una sartén de base amplia calentamos el aceite y rehogamos la cebolla a fuego lento.  Cuanto comience a pocharse y tome color, añadimos los albaricoques y removemos durante un minuto. 
Agregamos la harina a la sartén y removemos durante un par de minutos hasta que se incorpore bien pero que no se pegue a la base. 
Incorporamos el caldo con las uvas pasas y seguimos removiendo.  Dejamos hervir a fuego lento durante 5 minutos y añadimos el queso troceado para que se funda con más facilidad.
Por último, añadimos el vino blanco, mezclamos, tapamos la sartén y la retiramos del fuego hasta que sea momento de emplatar, cuando añadiremos la nata líquida.
Si la salsa nos resulta demasiado espesa, añadimos agua en pequeñas cantidades hasta que quede como más nos guste.
Ahora preparamos los espárragos con los que rellenaremos los filetes de gallo.

Cortamos el extremo más duro de los espárragos y los desechamos.  Con un pelador, o un cuchillo muy afilado, retiramos la piel de la mitad inferior del espárrago hasta que aparezca el centro blanco.  Salteamos los espárrago en una sartén con unas gotas de aceite hasta que se hayan dorado por todos los lados.

Extendemos los filetes de gallo (la parte de la piel hacia arriba) en una tabla o en la encimera de la cocina para poder trabajarlos bien.  Salamos al gusto.  Colocamos 4 o 5 espárragos en el extremo ancho del filete y los enrollamos de modo que los espárragos queden bien sujetos dentro del pescado.  Atamos los rollitos con tiras de puerro o cebolleta, incluso los podemos sujetar con un palillo, para que no se nos deshagan al cocinarlos.
Cocinamos los rollitos al vapor durante 8 minutos.

Yo no tengo los aparatos adecuados para cocinar al vapor así que me las ingenié utilizando una cacerola de base amplia sobre la que coloqué la rejilla del horno y la cubrí con papel de aluminio....y funcionó a las mil mnaravillas.

Emplatamos el pescado con la salsa que calentaremos de nuevo si fuera necesario y a la que habremos añadido la nata líquida (en el último hervor).

¡Feliz miércoles!

14.6.11

Esponjoso de manzana con "crumble" de canela



Con este bizcocho quiero participar en el concurso "Tu mejor bizcocho" que Whole Kitchen organiza para celebrar su primer año de blog.


Posiblemente muchos de vosotros tenéis un bizcocho tradicional, único y favorito, receta de la familia que habéis hecho una y otra vez, que habréis variado, innovado con él, etc.  Si es así no sabéis la envidia (sana, por supuesto) que me dais.  Ese no es mi caso.  A mi madre no le ha gustado nunca cocinar, menos aún innovar, de modo que el único bizcocho que se ha hecho en mi familia es el tradicional bizcocho del yogur.  A pesar de lo rico que está (no quiero hacerle de menos), creo que en materia de bizcochos los hay mucho mejores.  No hay más que darse un paseo por la red para comprobar la gran variedad que existe.

En mi búsqueda por un bizcocho con el que concursar me crucé con esta delicia que publicó Cris en su blog Sa tita Cris y...¡me enamoré!.  Me cautivó esa costra de canela y me trasportó a mis años vividos en Inglaterra donde preparan muchos tipos de fruta cubierta de "crumble", al horno y servidos calientes con una bola de helado o crema pastelera (mmmmm una delicia).  Nunca lo había visto sobre bizcocho de modo que, picada por la curiosidad, me lancé a probar.  El resultado es un bizcocho esponjoso (de ahí el cambio de nombre), con un ligero toque exótico por la canela y la jugosidad que aporta la manzana.

Tuve que ajustar las cantidades porque sólo tenía 400 grs de harina para bizcochos, de ahí que se vean un poco raras.  La próxima vez que lo haga (que lo haré) reduciré incluso un poco más las cantidades porque el bizcocho salió enorme.  Lo hice en un molde de 26 x 26 cms y subió mucho.

Vamos a estar desayunando y merendando esta delicia durante el resto de la semana aunque...¡no creo que nadie se queje!


Necesitamos

Para el bizcocho
  • 160 grs de azúcar
  • 3 huevos
  • 220 ml de aceite de oliva suave
  • 220 ml de leche desnatada
  • 400 grs de harina para bizcocho (tipo bizcochona)
  • 2 manzanas
Para el "crumble"
  • 88 grs de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de canela
  • 48 grs de mantequilla troceada
  • 60 grs de azúcar moreno
  • 2 cucharaditas de agua

Preparación

Primero preparamos el "crumble" ya que necesitaremos que se enfríe en el congelador antes de cubrir el bizcocho.  Para ello mezclamos todos sus ingredientes en un bol y trabajamos con los dedos para que se integren y formen una masa uniforme.  Hacemos una bola con la masa que envolvemos en papel transparente y la metemos en el congelador (que no en la nevera) para que endurezca.

Mientras esto ocurre preparamos el bizcocho.  Mezclamos los huevos con el azúcar y batimos durante 4 minutos.  Añadimos el aceite y la leche y batimos a mano hasta que se mezclen bien.  Por último agregamos la harina, poco a poco, y nos aseguramos que todos los ingredientes se han integrado uniformemente.

Precalentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo).

Engrasamos la base y las paredes de un molde desmoldable con mantequilla.  Espolvoreamos harina por todos sus lados.  Damos la vuelta al molde para retirar el exceso de harina.

Pelamos y cortamos las manzanas en gajos.

Vertemos la mezcla del bizcocho en el molde y lo cubrimos con los trozos de manzana.  Para evitar que los trozos de manzana se hundan en la masa al hornearlo, pasamos la cara que va a estar en contacto con la masa por harina.  Espolvoreamos la manzana con un poco de azúcar moreno.

Sacamos el "crumble" del congelador, lo rallamos y lo esparcimos sobre la manzana.

Horneamos durante 40 minutos.  Apagamos el horno y lo dejamos reposar, sin abrir la puerta, 10 minutos más.


Dejamos que el bizcocho se temple sobre una rejilla y lo desmoldamos una vez frío (no antes o se nos podrá romper).

Ahora sólo queda disfrutarlo...:)

13.6.11

Crema dos pimientos con polvo de ibérico



Esta crema la suelo preparar cuando tengo invitados.  Me encanta ver las caras de asombro que ponen cuando llegan los platos a la mesa y preguntan "¿pero cómo has hecho esto?".  ¡Es genial!

La receta es sencilla y la crema está riquísima.  Yo creo que lo tiene todo.  ¿Te animas a hacerla?


Necesitamos

  • 2 pimientos amarillos, sin pepitas y troceados
  • 2 pimientos rojos, sin pepitas y troceados
  • 2 cebollas picadas toscamente
  • 2 patatas pequeñas cortadas en dados
  • 600 ml de caldo de verduras
  • Aceite
  • Jamón ibérico en lonchas

Preparación

Cubrimos el fondo de una cacerola con aceite (2 o 3 cucharadas) y rehogamos la cebolla lentamente hasta que comience a dorarse.

Pasamos la mitad de la cebolla a otra cacerola, le añadimos la mitad de la patata, el pimiento rojo y removemos durante 1 minuto.  Añadimos 300 ml de caldo y dejamos que hierva lentamente durante 20 minutos o hasta que se hayan cocinado las verduras.  Trituramos con la batidora y salamos al gusto (yo no añadí sal porque el caldo le aporta la suficiente).

En la otra cacerola en que tenemos el resto de la cebolla, hacemos la misma operación pero con el pimiento amarillo.
Para que no se mezclen las cremas en el plato a la hora de servir, vertemos cada una de las cremas en una jarra diferente.  Tomamos cada una con una mano y vertimos las cremas en los extremos derecho e izquierdo del plato lentamente y al mismo tiempo.  Al juntarse en el centro, no se mezclan las cremas.  Si nos pasamos al añadir crema de un color sólo tenemos que parar de verter esa crema y añadir un poco más de la otra hasta conseguir que la línea divisoria nos quede centrada.

Servimos la crema espolvoreada con polvo de ibérico.

Para hacer el polvo de ibérico, colocamos unas lonchas de jamón ibérico bajo el grill durante 3-4 minutos con el fin de deshidratarlas.  Vigilamos para que no se nos quemen o para aumentar el tiempo en caso de que no se hayan tostado lo suficiente.  Tienen que quedar secas y crujientes.

Dejamos enfriar el ibérico y lo trituramos con un robot de cocina.

¡Espero que os haya gustado!

11.6.11

Frío de sandía y limón



Esta receta (si la podemos llamar así) nace por dos razones:

1. Conseguir que mi guiri-marido coma fruta.  No le gustan más que las fresas, mandarinas, naranjas y poco más.  Menos mal que le gusta casi todo tipo de verduras y eso lo compensa que si no...

2. Dar fín a la sandía que compré para preparar el post "La sandía y una original manera de presentarla".  Tengo que reconocer que, aunque la sandía me encanta y es una de mis frutas preferidas, me echa para atrás comprar una sandía entera por su tamaño.  Me cuesta darle salida sin que parte de ella se ponga fea de modo que tiendo a comprarla por mitades para evitar que esto ocurra.

En fin, que con los restos de sandía que me quedaron preparé esta gelatina que quedó muy vistosa y se comieron todos (incluído mi guiri-marido) son rechistar.

A mí me pareció un poco sosa de modo que, la próxima vez que la haga, le añadiré un par de cucharadas de azúcar y el zumo de un limón.  Aunque mi gusto no tiene que coincidir necesariamente con el vuestro.


Necesitamos
  • 1/2 sandía
  • 1/2 sobre de preparado en polvo para gelatina de limón
  • 8 hijas de gelatina neutra

Preparación

Vaciamos la sandía con una cuchara o un sacabolas.  Reservamos la cáscara que nos servirá de recipiente a modo de cuenco.

Trituramos la sandía y la pasamos por un colador para conseguir un jugo limpio y sin trozos (yo utilicé una batidora de mano).  Pesamos el jugo y reservamos 600 ml del mismo.


En un cazo al fuego, calentamos 300 ml del jugo de sandía y añadimos la gelatina de limón sin dejar de remover hasta que se disuelva.

Agregar, una a una, las hojas de gelatina neutra, removiendo entre una y otra hasta su completa disolución.  No se tarda mucho ya que, al tener el cazo al fuego, la gelatina se disuelve con rapidez.  Cuando hayamos terminado con este proceso, retiramos el cazo del fuego, añadimos los 300 ml de jugo de sandía restantes y lo vertemos en la cáscara de sandía que utilizaremos como recipiente.

Lo dejamos enfriar.  Una vez que haya alcanzado temperatura ambiente lo metemos en la nevera para que solidifique la gelatina durante 2 o 3 horas.

Ahora sólo queda disfrutarlo :)

10.6.11

Rollitos de hot-dog



El tema de HEMC de este mes nos lo propone Sonia de L'Exquisit, una anfitriona de lujo.  Creo que poca gente hay en la blogosfera que no la conozca pero, por si acaso alguien anda despitado o es nuevo en este entorno, os recomiendo que visitéis su blog (aquí os dejo el enlace).

Bueno, pues haciendo gala del nombre de la propuesta de Sonia, yo me he enrollado con unos hot-dogs.

Después de pensar en qué hacer y qué no hacer, la respuesta llegó de la mano de mis hijos quienes propusieron que presentara esta receta que en casa he hecho un par de veces.  A ellos les encanta y a mí me va genial por lo rápida que es.  Ayer me solucionaron la cena....¡y hoy la participación en el HEMC nº 55!


Necesitamos
  • Pan de molde sin corteza
  • Salchichas tipo Frankfurt (de las finas)
  • Queso en lonchas
  • Tomate ketchup

Preparación

Hervimos las salchichas a fuego lento durante 5 minutos.  Escurrimos y las dejamos templar.

Pasamos las rebanadas de pan por el rodillo y las untamos con ketchup.

Colocamos una loncha de queso sobre cada una de ellas de modo que cubra sólo 3/4 partes del pan.  Esto lo hacemos para que, al enrollar las rebanadas, el queso no quede por fuera del pan.  Si este fuera el caso, cortamos el sobrante de queso y listos.

Sobre el queso, y en un extremo, colocamos la salchicha.  Enrollamos el pan con el queso sobre la salchicha para formar los rollitos.

En una carmela, plancha o sartén sin aceite, tostamos los rollitos dándoles vueltas para para que se hagan por todos sus lados.  El queso se fundirá ligeramente.


Los podemos servir enteros o cortados en trocitos, en brocheta, individuales ... o como a vosotros se os ocurra.


Enjoy :)

Lechuga a la crema



Anoche preparé esta crema y no le dije a nadie cuales eran los ingredientes.

Después de varias intentonas, que si calabacin, que si espinacas, etc mi guiri-marido dió con la tecla y acertó.  Las caras de mis hijos y las exclamaciones de sorpresa fueron dignas de grabar.  "¡Lechuga! - pero si la lechuga no se cocina" , me dijeron al unísono.  Sorprendidos por más de una razón, pero principalmente porque a ninguno de ellos les gusta la lechuga en ensalada (y siempre hay protestas), la disfrutaron sin más que añadir.  Y yo me quedé más feliz que una perdiz.

Esta crema se puede tomar caliente, templada o fría.  A mí, personalmente, me gusta a temperatura ambiente.  Tiene un ligero sabor a limón que la hace refrescante y ligera.

Ideal para aprovechar esa lechuga que se queda mustia en la nevera o esas hojas que deshechamos cuando preparamos una ensalada.

Con esta receta me presento al concurso Chef Pimienta Rosa de junio: La receta del verano


Necesitamos
  • 2 cucharadas de aceite
  • 2 cebollas pequeñas
  • 350 grs de lechuga
  • 2 patatas pequeñas
  • 600 m de caldo de pollo
  • 175 ml de leche
  • El zumo de 1 limón
Para aderezar
  • Yogur natural o nata líquida
  • Menta fresca
  • Croutons

Preparación

Pelamos las patatas y las cortamos en dados.  Lavamos la lechuga y la cortamos en tiras.  Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana.

Calentamos el aceiteen una cacerola y añadimos los ingredientes anteriores.  Tapamos la cacerola y lo dejamos "sudar" a fuego lento durante 5 minutos.

Añadimos el caldo de pollo y hervimos lentamente durante 20 minutos (contando desde que alcance el punto de hervor).

Una vez transcurrido este tiempo, trituramos con una batidora hasta conseguir una textura lo más fina posible.

Añadimos la leche, el zumo de limón y lo ponemos nuevamente al fuego para darle un último hervor para que los sabores se integren.  Con 1 minuto será suficiente.


Probamos la crema y salpimentamos si fuera necesario.  Yo no suelo añadir ni sal ni pimienta ya que el caldo de pollo y el limón aportan el punto de sal y sabor suficientes.  Pero ya se sabe, cada uno tiene sus gustos y sobre esto no hay nada escrito.

Al servir la crema, le podemos añadir una cucharada de yogur natural o nata líquida, un poco de menta fresca picada y unos croutons, lo que no sólo le dará un aspecto más apetecible sino que la hará más sabrosa.

Enjoy :)

9.6.11

Emparedados de jamón y queso



Hoy vengo cargada de recuerdos y más clásica imposible.  Con unos emparedados de los de toda la vida.  De pequeña me encantaba este rico bocado que nos solía preparar mi abuela.  Cómo me gustaban, recién hechos, calentitos, con el queso derritiéndose y el pan jugoso por la leche.  Mmmmmmmm yummie yummie.

Una delicia rápida, fácil, barata y de andar por casa.  Se hacen en un pis pas y seguro que tenéis todos los ingredientes. 

¿Os animáis a prepararlos para la cena?


Necesitamos (para 12-14 emparedados)
  • Pan de barra del día anterior
  • Jamón de York loncheado
  • Queso loncheado (yo usé Cheddar)
  • 125 ml de caldo de cocido
  • 125 ml de leche
  • 2 huevos
  • Aceite para freír

Preparación

Cortamos el pan en rebanadas de 1 cm de grosor como máximo.

Cortamos el jamón y el queso en trozos del mismo tamaño que las rebanadas de pan y colocamos una loncha de cada entre dos rebanadas de pan (a modo de sandwich).

Ponemos los emparedados en una fuente amplia en la que nos quepan todos sin apilar y los regamos con la mezcla del caldo y la leche.  Les damos la vuelta varias veces para que se empapen bien de la mezcla.  Si fuera necesario, rociamos los emparedados con un poco más de leche de modo que queden bien jugosos.

Pasamos los emparedados por el huevo batido, por ambos lados, y los freímos en aceite caliente por ambas caras hasta que estén doraditos.

Los escurrimos en una fuente con papel absorbente para retirar el exceso de grasa.

Servimos y...¡disfrutamos!

Nota:
  • Los emparedados admiten todo tipo de rellenos así que, si no tienes estos ingredientes, seguro que encuentras algo en tu despensa con que hacerlos (atún y tomate, bacon, chorizo, sobrasada, etc).
  • Es muy importante que el pan sea del día anterior para que no se nos deshaga al mojarlos en la mezcla de caldo y leche y los podamos manipular con facilidad.

7.6.11

Quiche de cebolla, puerro y queso



¡Cómo me gustan las quiche, tratas saladas o como cada uno de nosotros tenga costumbre de llamarlas! 

La quiche es un tipo de tarta salada derivada de la cocina francesa.  Se elabora, principalmente, con huevos y crema de leche fresca, mezclada con verduras y/o carnes, con la que se rellena un molde de masa quebrada que se cocina al horno.

Hay innumerables recetas con carne, verduras, queso, etc porque la posibilidad de incluir otros alimentos en la elaboración del relleno es inmensa.

A mí me resulta fácil de preparar y me encanta poder dedicarme a otras cosas mientras se cocina en el horno.  En casa la solemos tomar acompañada de una ensalada de hojas verdes.  Hace una cena sabrosa y muy completa.


Necesitamos

  • 1 lámina de masa quebrada
  • 1 cebolla
  • 2 puerros
  • 1 1/2 yogur griego natural
  • 3 huevos
  • 175 grs queso rallado (yo he utilizado un queso con nueces afrutado y ligeramente ahumado que le ha dado un sabor muy suave a la quiche, pero se puede utilizar cualquier tipo de queso)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • Harina

Preparación

Pelamos y cortamos la cebolla y el puerro en trozos no muy pequeños.

En una sartén con el aceite sofreímos lentamente la cebolla y el puerro, removiendo de vez en cuando cuidando que no se quemen.

Rallamos el queso y lo introducimos en un recipiente hondo en que, previamente, habremos batido los huevos junto con el yogur.  Una vez tibio, añadimos la mezcla de cebolla y puerro a esta mezcla.


Espolvoreamos una fuente de quiche con un poco de harina y la cubrimos con la masa quebrada asegurándonos que no queden burbujas de aire por debajo (de ser así, las podemos explotar con ayuda de un palillo).

Eliminamos la masa sobrante repasando el borde con un cuchillo.

Vertemos la mezcla del relleno sobre la masa quebrada y metemos en el horno precalentado a 180 ºC (arriba y abajo) durante 45 minutos.

Sacamos la quiche y la dejamos reposar unos minutos antes de consumirla.  Está muy rica a temperatura ambiente así que, si no dispones de tiempo, se puede preparar con antelación.


Ponemos la mesa y nos lanzamos.

Enjoy!