30.10.11

Pollo al curry de melocotón

 

¡Menudo despiste que tengo este mes!

No sólo se me ha pasado la fecha de publicación de mi receta de Halloween para Film and Food sino que acabo de ver que también llego tarde para participar en el recetario mañoso de octubre.

Deberíais haber visto mi cara de asombro del viernes pasado cuando, después de echar un vistazo rápido a mi escritorio, vi que había muchas recetas de Halloween publicadas.  No necesité meterme en ninguno de estos blogs para darme cuenta que era día de publicación del reto de Film and Food.  Me dio una rabia tremenda porque estaba convencida que la fecha de publicación era el lunes 31 de octubre y estaba tan contenta pensando que tenía tiempo y que, incluso, iba a poder escoger receta entre las varias cosas que tengo pensado preparar mañana para la fiesta de Halloween que vamos a celebrar en casa.

Pues bien resulta que, una vez superado mi despiste del viernes, voy y me meto en Recetario Mañoso para enlazar mi receta al reto de octubre y veo que también llego tarde...arggggg !!!!

En fin, aunque tarde (deberíade haber presentado mi receta antes del 25 de octubre), aquí dejo mi aportación sin participación.  El Recetario Mañoso de este mes nos anima a cocinar con melocotón.  Concretamente con el de Calanda, una exquisita variedad de melocotón con la que cerramos la temporada y nos despedimos hasta que vuelvan los primeros melocotones el próximo verano.


Necesitamos (para 4 personas)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cebolla picada
  • 2 melocotones, pelados y troceados
  • 1 pastilla de caldo de pollo
  • 200 ml de agua
  • 3 cucharaditas de curry en polvo
  • 600-700 grs de pechuga de pollo deshuesada y troceada
  • 1 yogur griego
  • Sal

Preparación

Mezclamos el yogur griego con una cucharadita de curry.  Marinamos el pollo con esta mezcla, durante un par de horas en la nevera.

Mientras el pollo se marina, calentamos el aceite en una sartén y doramos el ajo y la cebolla a fuego lento.  Añadimos el melocotón y sofreímos durante un par de minutos.























A continuación agregamos 2 cucharaditas de curry junto con la pastilla de caldo y removemos hasta que se hayan integrado todos los ingredientes.  Por último añadimos el agua y dejamos cocer durante 10-15 minutos.

Pasamos la salsa por la batidora eléctrica y la reservamos.

Encendemos el grill a 200 ºC e introducimos el pollo en el horno durante 10 minutos.

En una cacerola de base amplia calentamos la salsa de melocotón y curry.  Añadimos el pollo, salamos al gusto y dejamos cocer lentamente durante 20 minutos.


Servimos con arroz basmati y pan naan.

28.10.11

Bizcocho de arroz con leche


El fin de semana pasado mis hijos me pidieron que preparara arroz con leche, que hacía mucho tiempo que no lo hacía y que tenían muchas ganas de zamparse unos cuenquitos caseros.  La verdad es que a mí me encanta este dulce pero me da mucha pereza pasar tanto tiempo al fuego dando vueltas a la cuchara de madera mientras se cuece así que, he de confesar, que la idea no me atrajo demasiado.

Sin embargo sí que me entraron ganas de comerlo así que compré unas tarrinas de arroz con leche en el super.  Estas tarrinas son las que hay que usar como medida (lo veréis en la lista de ingredientes).

Me apetecía preparar algo diferente y versioné el clásico bizcocho de yogur con arroz con leche.

El resultado nos ha sorprendido a todos aunque, quizás, yo recomendaría triturar el arroz con leche antes de añadirlo ya que los granos se notan al comerlo pues endurecen ligeramente en el horno.  La próxima vez así haré para ver la diferencia.
Si no eres muy amigo de la canela, simplemente suprímela y te quedará igual de rico.

Con esta receta quiero participar en la propuesta que este més nos lanzan Mónica y Judith del blog Memorias de una cocinera, que tiene como tema el arroz con leche.


Necesitamos
  • 2 tarrinas de arroz con leche
  • 2 tarrinas de azúcar
  • 3 tarrinas de harina
  • 1/2 tarrina de aceite de oliva suave
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • Azúcar glas para espolvorear

Preparación

Comenzamos pre-calentando el horno a 180 ºC (función turbo o, de no tenerla, arriba y abajo)

Engrasamos un molde desmoldable y lo espolvoreamos con harina.  Retiramos el exceso golpeándolo, boca abajo, sobre la pila (así evitaremos ensuciar en exceso).

Preparamos la masa del bizcocho mezclando, primero los ingredientes líquidos: el arroz con leche, el azúcar, los huevos y el aceite de oliva.  Removemos bien (a mano o con batidora eléctrica) hasta obtener una mezcla homogénea.


A continuación añadimos la harina, la levadura y la canela y batimos hasta que todos los ingredientes se hayan integrado.

Vertemos esta mezcla dentro del molde desmoldable y lo metemos en el centro del horno durante 40 minutos o hasta que veamos que al introducir un palillo este sale limpio y seco. 


Nota:
  • El tiempo de horneado depende de cada horno así que vigílalo de vez en cuando para no pasarte.  Transcurridos los primeros 30 minutos, comprueba el "color" de nuestro bizcocho.  Si está demasiado dorado lo cubrimos con papel de aluminio.  No pasará nada si abrimos el horno en este momento.  El bizcocho ya habrá subido y tendrá una consistencia lo suficientemente sólida como para mantener su forma. 

26.10.11

Salmon and potato cakes



Siempre me ha sorprendido que Gran Bretaña, a pesar de ser una isla, no cuente con una cocina rica en pescado.  Tendria su lógica ¿no?.  Rodeada de mar por todos sitios y, sin embargo, poco amiga de incorporar el pescado a su gastronomía.  Una verdadera lástima, al menos eso pienso yo.

La carne le ha ganado terreno al pescado ya que, a título popular, pocos son los pescados que comen los británicos: el bacalao, la merluza, el salmón y la trucha son los más consumidos.

Esta es una de las pocas recetas de pescado que mi suegra o mis cuñadas nos preparan cuando vamos de visita: una auténtica y tradicional receta británica.  A mis hijos les encanta.

Me encantaría poder aportar muchas recetas de pescado a esta sección de cocina británica pero creo que no va a ser el caso.  A parte de estos pasteles y el famoso "fish and chips" poco más hay que contar pero...prometo investigar sobre el asunto y volver con más.

Mientras tanto, espero que disfrutéis de estos pasteles que son ideales para una cena sana y nutritiva.


Necesitamos (para 4 personas)
  • 1 cebolla picada
  • 4 filetes de salmón fresco (sin piel ni espinas)
  • 350 ml de caldo de pescado
  • 500 grs de patatas en puré
  • 1 cucharadita de perejil picado
  • 1 huevo batido
  • Pan rallado
  • Harina
  • Sal
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Cubrimos la base de una cacerola con la cebolla y, sobre esta, colocamos el salmón y lo regamos con el caldo de pescado.  Tapamos la cacerola y cocemos a fuego medio-bajo durante 5 minutos.

Pasado este tiempo, retiramos la cacerola del fuego y dejamos atemperar.  Pasamos los filetes de salmón a un cuenco y los desmenuzamos con los dedos.  Añadimos el perejil y salamos al gusto.

Colamos la cebolla y se la añadimos al puré de patata.  El caldo no lo vamos a utilizar pero lo podemos guardar para preparar una salsa.


Mezclamos el salmón con la patata y cebolla.  Comprobamos el punto de sal y añadimos más si fuera necesario.

Dividimos la masa en ocho partes iguales y formamos "cakes" con cada una de ellas.  Los pasamos por harina retirando el exceso y los colocamos en una fuente cubriéndolos con papel transparente.  Los dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos.  Este paso es importante sino queremos que se nos desmenucen a la hora de empanarlos.

Transcurridos los 30 minutos, pasamos los "cakes" por huevo y luego por pan rallado.  Freímos en poco aceite a fuego medio, unos 4-5 minutos por cada lado.

Servimos con una ensalada de hojas verdes y ...


...¡limón!

24.10.11

Cottage pie



El cottage pie (que yo traduciria como pastel rústico) es un delicioso pastel de carne de ternera con una cobertura de patata.

El origen de esta receta se remonta al siglo XVIII.  Surgió por el deseo de las mujeres de la época de encontrar nuevas y originales maneras de servir las sobras de carne asada a sus familias.

Este es uno de los platos más tradicionales, por no decir retro, de la cocina británica.

Altamente reconfortante, muy sabroso y nutritivo.

Espero que os guste.


Necesitamos
  • 1 cebolla picada
  • 2 zanahorias picadas
  • 1/2 kilo de ternera picada
  • 1 pastilla de caldo de carne
  • 1/2 vaso de agua
  • 1 lata de tomate triturado (410 grs peso neto)
  • 1 cucharadita de hierbas provenzales
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate
  • Aceite de oliva suave
  • Sal y pimienta
Para la cobertura
  • 5 o 6 patatas, peladas y troceadas
  • 75 grs de mantequilla
  • 2 cucharadas de queso crema
  • 50 ml de leche
  • 1 cucharada de queso parmesano o grana padano
  • 1 cucharada de pan rallado

Preparación

Calentamos un par de cucharadas de aceite en una cacerola de base amplia y pochamos la cebolla junto con la zanahoria durante 10 minutos o hasta que estén tiernas.

Añadimos la carne picada, subimos el fuego a medio, y removemos mientras se sofríe durante 2 o 3 minutos.

A continuación, añadimos la pastilla de caldo, el tomate, las hierbas provenzales, el concentrado de tomate y el agua.  Cubrimos la cacerola y lo dejamos hervir lentamente durante 30-40 minutos.

Transcurrido este tiempo, salpimentamos, y lo pasamos a una fuente de horno.


Pre-calentamos el horno a 190 ºC (arriba y abajo).

Preparamos la cobertura.  Para ello hervimos las patatas en agua durante 10 minutos o hasta que estén blandas.  Esto lo sabremos si, al pinchar con un cuchillo, los trozos de patata se escurren y se sueltan del mismo.

Escurrimos, salpimentamos al gusto, y añadimos la mantequilla, el queso crema y la leche.  Machacamos con un tenedor hasta tener una masa uniforme.

Extendemos el puré sobre la carne, lo espolvoreamos con el queso parmesano y el pan rallado y lo horneamos durante 30 minutos hasta que la superficie se haya dorado ligeramente.


21.10.11

Bizcocho especiado de calabaza



Creo que me ha picado la mosca bizcochera porque los tres últimos fines de semana he sentido la necesidad imperiosa de madrugar con el propósito de preparar un bizcocho para el desayuno.

Todo empezó con el bizcocho de vendimia que publicó Cristina en su blog Kanela y Limón.  Os describo la escena.  Viernes por la noche, mi ratito para ojear mis blogs favoritos, me encuentro con esta receta y...zas...flechazo.  Receta fácil, de las que a mí me gustan, y tengo todos los ingredientes.  Pienso: "mañana la hago para desayunar", "me levanto tempranito y le doy una sorpresa a todos", "un cambio, que siempre desayunamos tostadas", "seguro que lo agradecen" y otras cosas parecidas.

Y eso hice.

Y, tal y como anticipé, gustó mucho.

Tanto que llevo tres fines de semana haciendo lo mismo porque, y creo que no soy la única en esto, ver disfrutar a mi familia con la comida me proporciona un placer enorme.  Así que he decidido que, mientras duren las ganas por parte de todos, mantendré esta tradición y hornearé un bizcocho cada fin de semana.

El sábado pasado le tocó el turno a este bizcocho especiado de calabaza que encontré en el blog Al sur del sur, un fabuloso blog que recomiendo visitéis (si no lo habéis hecho ya).

Aunque ligeramente tuneado, estoy segura que ambos están igual de exquisitos.  Es un bizcocho jugoso y nutritivo que no puedes perderte.

¿Te animas a hacerlo este fin de semana?


Necesitamos
  • 400 grs de calabaza
  • 100 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de jengibre molido
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 200 grs de azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 200 ml de leche
  • 1/2 cucharadita de esencia de naranja
  • 300 grs de harina de trigo
  • Un pellizco de sal
  • 10 grs de levadura en polvo tipo Royal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • Azúcar glas para decorar

Preparación

Comenzamos haciendo un puré con la calabaza.  Para ello retiramos la piel y las pipas.  La troceamos y colocamos en un cuenco que cubrimos con papel transparente.  Hacemos unos agujeros con la punta de un cuchillo afilado y lo introducimos en el microondas a máxima potencia durante 8 minutos.

Dejamos que la calabaza se enfríe y la pasamos a un colador para que suelte su jugo.  La aplastamos con un tenedor y ya tenemos listo el puré.


Ahora podemos pasar a preparar el bizcocho en sí.

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (función turbo).

En un cuenco grande, batimos la mantequilla y el azúcar hasta que obtengamos una crema.  Añadimos las especias,los huevos, la leche y la esencia de naranja.  Batimos hasta obtener una mezcla uniforme.

En otro cuenco mezclamos la harina, la sal, la levadura y el bicarbonato.  La tamizamos y la agregamos a la mezcla de los líquidos.

Engrasamos un molde (yo utilicé uno de 24 cms de diámetro) con mantequilla y lo espolvoreamos de harina, retirando el exceso dándole la vuelta sobre la pila para no manchar demasiado.

Vertemos la mezcla en el molde y lo introducimos en el horno durante 50 minutos o hasta que, al pincharlo con una aguja, ésta salga seca.  Es importante comprobar el punto de horneado pero (¡ojo!) sin abrir la puerta del horno durante los primeros 20 minutos.  Si se dora demasiado por arriba pero por dentro todavía está crudo, lo cubrimos con papel de aluminio.
























Una vez fuera del horno, lo dejamos reposar sobre una rejilla durante 20-30 minutos antes de desmoldarlo.
Recomiendo esperar, al menos, una hora antes de consumirlo para dar tiempo a que el bizcocho se asiente...si somos capaces ¡claro!

Lo espolvoreamos con azúcar glas y ya está listo para disfrutar.  

18.10.11

Goulash tradicional



Whole Kitchen, en su propuesta salada para el mes de octubre, nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara: Goulash.

Este es un plato que no había probado hasta ahora ni, lógicamente, cocinado.  No lo había siquiera visto en ninguno de los libros y revistas de cocina que tengo, ni en los blogs que sigo.  No sabía no cómo era el plato de modo que ha supuesto un reto en toda la regla.

Mi propuesta es básica y sencilla.  No he querido meterme a innovar sin conocer la receta tradicional y, el caso es que, ahora que la conozco no se si querría cambiarla porque nos ha parecido a todos un plato exquisito, especialmente a mi hijo que tripitió.

¡Madre mía, hubo un momento en que pensé que se iba a poner enfermo!

Pocas veces le he visto comer con tanto disfrute como esta.  Es por ello que me gustaría dar las gracias a las chicas de Whole Kitchen por brindarme la oportunidad de descubrir este delicioso plato.

¡Ya ha quedado incorporado a mi recetario!


Necesitamos (para 6 personas)
  • 700 grs de añojo de ternera en trozos
  • 700 grs de cebolla
  • 40 grs de mantequilla
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de pimentón picante
  • 2 vasos de agua (aprox. 400 ml)
  • 275 grs de patata
  • 200 ml de nata líquida espesa
  • Sal

Preparación

Comenzamos preparando las patatas con las que serviremos el goulash.  Para ello, las pelamos y cortamos en trozos grandes.  Las reservamos en un cuenco con agua para que no ennegrezcan.

Pelamos la cebolla y la cortamos fina.  En una cacerola de base amplia, calentamos la mantequilla y pochamos la cebolla durante 15 minutos (sin que se llegue a dorar).

Añadimos la carne y sofreímos durante otros 15 minutos.  Una vez sofrita, espolvoreamos con pimentón y removemos hasta mezclar bien.  Salamos al gusto.



A continuación, añadimos el agua y aumentamos el fuego para que alcance el hervor rápidamente.  Una vez alcanzado este punto, bajamos el fuego (en mi vitro lo tuve a temperatura 3 - de 9), tapamos la cacerola y dejamos cocer durante 1 hora y media.

Transcurrido este tiempo, colocamos las patatas sobre la carne.  Tapamos la cacerola y dejamos que continúe cociendo a fuego lento otra media hora más.

Comprobamos el punto de las patatas.  Si, para entonces no estuvieran hechas, las dejamos el tiempo necesario para que se cuezan por dentro y no queden crudas.

Retiramos las patatas, las salamos y colocamos en una fuente de servir.

Agregamos la nata líquida a la carne y removemos hasta su total incorporación.

Pasamos la carne a una fuente de servir y...a disfrutar.


Notas:
  • Vigilamos de vez en cuando para asegurarnos que la carne no se nos pega a la base de la cacerola.  Si se consume toda el agua, añadimos un poco más pero sin pasarnos.
  • La nata no debe de llegar a hervir por lo que conviene retirar la cacerola del fuego antes de incorporarla.

16.10.11

Panecillos de nueces y queso azul



Hoy es el Día Internacional del Pan y desde el blog Hecho en mi cocina nos invitan a preparar pan casero para unirnos a la celebración.

El pan es un gran desconocido para mí y una de mis asignaturas pendientes.  Aunque hoy por hoy lo sea un poco menos porque esta semana he preparado dos tipos diferentes de pan.

El primero han sido unos panecillos blancos con masa de baguette que no salieron como esperaba aunque se pudieron comer.  Y es que en casa no se tira nada que si no...

Sobre estos panecillos sólo diré que no los voy a publicar pero que no me doy por vencida.  Seguiré intentándolo.  Pues menuda soy yo.  Dejarme vencer por unos panecillos....¡ha!.  Ni loca.

El segundo son estos panecillos de nueces y queso azul que, yo creo necesito perfeccionar, pero que han gustado entre mi familia.  La mejor prueba de ello es que mi hija no es especialmente aficionada a las nueces y no le gusta nada el queso azul.  Sin embargo, cuando los probó lanzó un "mmmm ¡qué panecillos tan buenos!" que casi me hacen caer de la silla.

Aquí os dejo con la receta que saqué de la revista BBC Good Food del mes pasado.


Necesitamos (para 8 panecillos)
  • 50 grs de harina de trigo
  • 200 grs de harina de fuerza
  • 7 grs de levadura fresca desmenuzada
  • 15 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 160 ml de agua templada
  • 70 grs de nueces molidas o finamente picadas
  • 95 grs de queso azul desmenuzado
  • 1 huevo batido
  • Una pizca de sal

Preparación

En un cuenco grande mezclamos las harinas, una pizca de sal, la mantequilla y la levadura.  Añadimos el agua y trabajamos con las manos hasta su total incorporación (aproximadamente 1 minuto).

Si la mezcla está seca, añadimos agua a cucharadas, una a una, hasta conseguir una masa blanda pero no pegajosa.

Pasamos a una superficie limpia y enharinada y amasamos durante 10 minutos.

Dejamos reposar la masa en el cuenco, cubierto con papel transparente o un trapo, durante 1 hora.

Transcurrido este tiempo, incorporamos las nueces a la masa y dejamos reposar otros 20 minutos dentro del mismo cuenco y tapado.

Con la ayuda de un rodillo, extendemos la masa formando un rectángulo de aproximadamente 1 cm de alto.  Esparcimos el queso por toda la superficie y aplastamos con las manos suavemente.  Enrollamos la masa y cortamos 8 piezas iguales.  Las colocamos sobre una bandeja de horno previamente engrasada y la cubrimos con papel transparente o un trapo.  Dejamos reposar una hora más para permitir su levado.

Pre-calentamos el horno a 220 ºC (función turbo)

Untamos de huevo batido los panecillos (yo me olvidé de este paso y creo que se ve claramente en las fotos, le falta lustre a los panecillos¿verdad?) y horneamos durante 20 minutos.

Están riquísimos templados y con un poquito de mantequilla.

14.10.11

Helado de vainilla


Tres ingredientes y cinco minutos es todo lo que necesitas para preparar este delicioso helado de vainilla.

Difícil de creer ¿verdad?

Si quieres saber cómo, sigue leyendo.


Uno.
Montamos 500 ml de nata líquida para montar.  Es importante que esté muy fría o no montará.

Dos.
Añadimos una cucharadita de esencia de vainilla.

Tres.
Lo rematamos agregando una lata pequeña de leche condensada.

Ya tenemos la mezcla preparada.  Ahora sólo nos queda traspasarlo a un recipiente adecuado y meterlo en el congelador.

Esperamos un mínimo de seis horas antes de consumirlo.


El resultado es un helado cremoso, como se aprecia en las fotos, que será el colofón perfecto de nuestras comidas.

Fantástico ¿verdad?.

No sólo no necesitamos heladera sino que no requiere remover porque, al no llevar azúcar, no hay cristalización de modo que no tienes que estar pendiente del congelador.  Yupieeeeee !!!!


¿Te animas a probarlo?

12.10.11

Bizcocho de ciruelas rojas



"Hola, me llamo Carmen y, desde hace unos cinco o seis años, soy adicta a los dulces con frutas".

Es curioso cómo nos cambian los gustos a lo largo de nuestra vida.  Hace no mucho tiempo, si hubiera tenido que elegir un dulce o un postre, me habría decantado por un buen trozo de pastel de chocolate o similar.  Ahora, sin embargo, ni siquiera contemplaría la idea.  Si entre las opciones hay un dulce que contiene fruta, garantizado que ese va a ser mi elección.

Es por esto que hace unos días, mientras miraba absorta las estanterías de la biblioteca de mi municipio, y estudiaba todos y cada uno de los libros de cocina disponibles, mis ojos se pararon en seco ante un pequeño libro titulado "Postres con fruta", de la editorial Larousse y su colección 100% placer.

Ni que decir tiene que el librito en cuestión se vino conmigo a casa, que en cuestión de 24 horas me lo he estudiado a base de bien (contiene sólo 60 recetas) y que ya tengo marcadas varias que me gustaría hacer.

Esta ha sido la primera.  Un bizcocho jugoso y sano que hará las delicias de los amantes de las ciruelas.

La verdad sea dicha es que, con un nombre tan poco original, no esperaba gran cosa pero me ha sorprendido gratamente superando con creces mis expectativas.  Esta es una receta que viene sin foto en el libro y no me podía imaginar ni por lo más remoto que el resultado fuese a ser tan bonito visualmente...eso sin hablar del sabor que es...mmmmmmaravilloso.  


Necesitamos (para un molde de 32 x 23 cm)
  • 200 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 800 grs de ciruelas
  • 200 grs de azúcar moreno
  • 4 huevos
  • 250 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura en polvo (tipo Royal)
  • Azúcar glas

Preparación

Lavamos las ciruelas, las secamos y partimos por la mitad.  Extraemos los huesos y volvemos a partir cada trozo en dos mitades.  Reservamos.

Engrasamos con mantequilla un molde para horno.  Lo espolvoreamos con harina y retiramos el exceso colocándolo boca abajo sobre la pila para no ensuciar.

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (función turbo).


En un bol, ponemos la mantequilla y el azúcar.  Removemos hasta conseguir una consistencia homogénea.

Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo cada vez hasta su total incorporación.  Añadimos la harina, poco a poco, tamizándola encima de la mezcla y sin dejar de remover.  Por último, agregamos la levadura y mezclamos bien.

Vertemos la masa en el molde y la alisamos con ayuda de una espátula extendiéndola por toda la superficie del molde (es una masa espesa).  Colocamos los trozos de ciruela sobre la masa.  Durante la cocción se hundirán en ella como se puede ver en las fotos.


Horneamos durante 45 minutos aproximadamente.

Sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldarlo.  Antes de servir, lo espolvoreamos con azúcar glas.

Notas:
  • Si, durante el horneado, notamos que la superficie se dora demasiado y aún no ha transcurrido el tiempo completo de cocción, cubrimos el bizcocho con papel de aluminio para evitar que se queme y se seque.
  • El tiempo de horneado dependerá de cada horno y del tipo de molde que se utilice, por lo que es importante comprobar el grado de cocción pinchando la masa con la punta de un cuchillo.  Si, al retirarlo, sale limpia es que el bizcocho está listo para retirarlo del horno.

¿Te apetece un trocito?

Enjoy &...¡feliz día!

10.10.11

Tortitas de maíz y atún


¡Madre mía cuánto tiempo llevaba queriendo preparar unas tortitas de maíz!

Había visto recetas varias de este tipo de tortitas en revistas, libros, etc  y, en más de una ocasión, pensado en hacerlas.  Pero siempre ha habido otras prioridades o peticiones que han ido retrasando que me pusiera manos en la masa con estas tortitas.

Sin embargo, cuando vi el concurso que Niu organizaba por su cumpleblog, a través del cual nos invita a que preparemos alguna receta con maíz, tuve clarísimo qué receta iba a presentar.  No me lo tuve que pensar.  Posiblemente se presenten recetas a base de maíz mil veces más originales que esta pero a mí me da lo mismo.  Por fin preparo una receta que llevo mucho tiempo posponiendo.  Gracias, Niu, por darme la oportunidad.

No he seguido una receta concreta.  Me he guiado por el instinto y el resultado ha sido bastante satisfactorio.  Mis hijos, jueces severos e inflexibles de mis creaciones, me han dado el visto bueno.  Con esto me doy por más que satisfecha.


Necesitamos
  • 1 lata de maíz (140 grs peso escurrido)
  • 1 lata de atún pequeña (al natural)
  • 3 cucharadas de salsa de tomate casera
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de harina de trigo
  • 3 cucharadas de harina de maíz
  • 2 claras (batidas a punto de nieve)
  • Sal
  • Aceite para engrasar la sartén

Preparación

Escurrimos el maíz y, en un bol, lo aplastamos con un tenedor pero no demasiado.  Queremos que nos quede una especie de puré y algunos granos enteros.

Escurrimos el atún y lo añadimos al maíz junto con la salsa de tomate y el huevo.  Salamos al gusto y batimos bien hasta integrar todos los ingredientes.

A continuación, añadimos los dos tipos de harina y removemos hasta mezclar bien.

Por último incorporamos las claras a punto de nieve, poquito a poco y utilizando movimientos envolventes de abajo hacia arriba para no perder el aire que contienen.

Calentamos un par de cucharadas de aceite en una sartén y, a fuego medio, cocinamos pequeñas cantidades de la masa formando círculos.  Un par de minutos por cada lado será suficiente para que las tortitas estén listas para degustar.


Consumir, calientes o frías, junto con una ensalada de hojas verdes.

Hacen una cena muy pero que muy sabrosa :)

8.10.11

Bread and butter pudding



Pudin de pan y mantequilla, esta sería la traducción literal de este clásico postre de la cocina británica.  Uno de mis favoritos.  Sencillo de preparar y con un resultado deliciosamente suave.

Es recomendable utilizar pan del día anterior (incluso de dos días antes), que esté un poco seco para que no pierda forma cuando lo mojemos en la natilla.

En cuanto al tipo de pan, se puede utilizar cualquier tipo.  Yo he utilizado pan integral pero estará igual de rico con pan blanco, pan de brioche, etc.


Esta receta la he preparado junto con mi hija Anna, quien cada día me ayuda más en la cocina y con la que disfruto enormemente.

Con ella me gustaría participar en el concurso "Recetas madres e hij@s" que organizan Trini Altea, del blog "La cocina de Trini Altea", y su hija Trini Santander, del blog "El duendecillo de mi cocina".

Gracias a ambas por brindarnos esta oportunidad.  Lo hemos pasado en grande y esperamso que os guste el resultado tanto como a nosotras.


Necesitamos

  • 30 grs de mantequilla
  • 8 rebanadas de pan de molde sin corteza
  • 50 grs de pasas sultanas
  • 350 ml de leche entera
  • 50 ml de nata líquida
  • 2 huevos
  • 25 grs de azúcar blanca
  • Una cucharadita de canela en polvo
  • Una cucharada de azúcar moreno
  • Un pellizco de nuez moscada



Preparación

Engrasamos una fuente de horno con mantequilla.

Untamos las rebanadas de pan de molde con la mantequilla, sólo por una cara, y las cortamos por la mitad en diagonal de modo que de cada rebanada obtengamos dos triángulos.

Colocamos el pan en la fuente con la cara de la mantequilla hacia arriba.  Esparcimos las sultanas por encima y espoloreamos con canela.

Batimos los huevos y el azúcar blanca en un bol.  Calentamos la leche junto con la nata líquida.  Cuando arranque a hervir, la añadimos a los huevos, poquito a poco, y removiendo para que no cuajen.

Vertemos esta mezcla sobre el pan.  Espolvoreamos con azúcar moreno y nuez moscada.  Dejamos reposar durante 30 minutos.

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo).

Horenamos durante 30 minutos, o hasta que la natilla haya espesado y el pan esté dorado, y servimos inmediatamente.


¡Al ataque!


¿Un trocito para tí?

5.10.11

Solomillo de cerdo a la coca cola



No se qué tiene la coca cola que me encanta cocinar con ella.  Hace poco publiqué la receta de cebolla coca-colada, después hice un arroz (pendiente de publicar, por cierto) y hoy le toca tomar posesión del blog a este solomillo de cerdo a la coca cola.

Siempre me ha gustado combinar el solomillo de cerdo con alguna salsa dulce.  Es una carne con un sabor suave que casa bien con higos, naranja, etc.  Esta vez me decidí por prepararla con coca cola y el resultado ha sido más que exitoso...al menos entre los miembros de mi familia que me dedicaron unos cuantos "mmmmmm" y "ahhhhhh" mientras lo saboreaban.

Espero que a vosotros también os guste la receta y os animéis a prepararla.

Necesitamos
  • 1 solomillo de cerdo
  • 1 cebolla picada
  • 1 pastilla de caldo de ave
  • 225 ml de coca cola
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación

Calentamos el aceite en una cacerola amplia y freímos el solomillo por todos sus lados, sólo un par de minutos para sellar a carne.  Retiramos y reservamos.

En la misma cacerola, con los jugos de la carne, pochamos la cebolla.  Cuando empiece a tomar color, añadimos la coca cola y, una vez que alcance el punto de hervor, el solomillo.

Tapamos la cacerola y cocinamos a fuego medio-bajo durante 15 minutos, dando la vuelta al menos una vez para que se cocine uniformemente.

Dejamos reposar antes de cortar el solomillo en ruedas.Pasamos la salsa por la batidora eléctrica y comprobamos el punto de espesor.

Si nos queda demasiado líquida la podemos espesar calentándola nuevamente y añadiendo un poco de harina de maíz.

Cortamos el solomillo en ruedas de 1 cm de ancho y lo servimos acompañado de arroz blanco y regado con la salsa.



3.10.11

Crema de calabaza y zanahoria con queso azul



Un plato ligero y sano, muy de temporada, para ayudar a compensar los excesos cometidos a lo largo de la semana.  A mí me gusta tomarlo entre semana, cuando como sola, como plato único junto con un panecillo y lo remato con una fruta de postre.  No necesito más para matar el gusanillo del hambre.

¿Y tú? ¿Cómo lo tomarías?


Necesitamos (para 6 personas)
  • 300 grs de calabaza
  • 300 grs de zanahoria
  • 1 cebolla grande
  • 350 ml de caldo de verduras
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Croutons
  • Queso gorgonzola

Preparación

Cortamos la cebolla en trozos pequeños y la rehogamos en una cacerola amplia en el aceite caliente, a fuego lento y tapada.  Cuando la cebolla se haya reblandecido, añadimos las zanahorias y la calabaza, ambas lavadas y cortadas en trozos pequeños.  Rehogamos junto con la cebolla durante 5 minutos.

Añadimos el caldo de verduras y subimos el fuego para que alcance el punto de hervor rápido.  Una vez alcanzado este punto, bajamos el fuego y dejamos cocer lentamente durante 10-15 minutos o hasta que las verduras estén tiernas.

Retiramos del fuego y trituramos con la batidora eléctrica.  Comprobamos el punto de sal por si necesita que le añadamos algo (yo no le añadí nada ya que el caldo aporta bastante sal).

Servimos con unos croutons y queso gorgonzola (o cualquier otro queso azul que tengamos a mano).