20.1.12

Tartaletas de mermelada



Si hay un momento del día que me gusta, es el de la merienda.  Después de una jornada de trabajo de siete horas (non-stop) y de pasar directamente por el colegio para recoger a mis hijos, llegar a casa es una auténtica bendición.  Mientras yo preparo las meriendas, mi hija me prepara una taza de té (qué bien entrenada está, mecachis).  La excusa perfecta para tomarme un descanso, charlar con mis hijos un ratito y, de paso, recargar pilas para lo que me espera de trabajo doméstico.

Mis hijos son muy glotones están en edad de crecer y un bocata con una pieza de fruta, que es lo que suelen tomar, se les queda corto.  Es por ello que, en casa, siempre hay lo que ellos llaman "postres" para la merienda.  Cuando me piden más yo se que lo que quieren es un bocado dulce por lo que estos "postres" suelen ser una pequeña chocolatina, una magdalena, un puñado de cereales rellenos, etc.  Yo intento tener a mano dulces caseros.  No soy muy amiga de las producciones industriales y, ya que estos postres son de por sí "excesos, intento que sean lo más sanos y naturales posible.

El capricho más reciente que he probado a hacer (y que es un excelente "postre" de merienda) ha sido estas tartaletas de mermelada, típicas de la tierra que los vio nacer (allí las llaman "jam tarts").  Son un bocado sencillo que sorprende por su sabor.  La textura crujiente de la masa contrasta a la perfección con la suavidad de la mermelada.  Lo único malo que tienen es que, una vez hincado el diente, no vas a poder evitar comer más de una. 

Para estas tartaletas he utilizado las mermelada de fresa y mandarina que Anna Quality Products me envió, amablemente, para que las probáramos en familia.  Unas mermeladas artesanales y de calidad natural que no llevan aditivos ni sucedáneos, lo que casa a la perfección con mi enfoque de cocina sana.


Dicho y contado todo esto, os dejo con la receta y os animo a que la probéis.  No os defraudará.


Necesitamos (para 14-16 tartaletas)
  • 225 grs de harina de trigo
  • 25 grs de azúcar glas
  • 50 grs de margarina (cortada en dados)
  • 50 grs de manteca de cerdo (cortada en dados)
  • Agua fría (aprox. 2 cucharadas)
  • Mermeladas de distintos sabores
Además
  • Bandeja de horno para tartaletas

Preparación

Mezclamos la harina con el azúcar glas.  Añadimos la margarina y la manteca y, con las yemas de los dedos, trabajamos para que se integren todos los ingredientes.

Cuando la mezcla tenga una consistencia parecida a las migas, añadimos dos cucharadas de agua fría y amasamos sobre una superficie limpia.  Si consideramos que la masa está demasiado seca, añadimos agua en pequeñas cantidades (yo me humedezco los dedos) y seguimos amasando.

Envolvemos la masa en papel transparente y la dejamos enfriar en la nevera durante, al menos, 30 minutos.


Transcurrido el tiempo de enfriado, pre-calentamos el horno a 200 ºC (arriba  y abajo).

Con ayuda de un rodillo, extendemos la masa sobre una superficie espolvoreada con harina.  Cortamos círculos de un diámetro 2 cms mayor que el diámetro de los huecos de la bandeja.

Espolvoreamos los huecos de la bandeja con un poco de harina y colocamos un círculo de masa en cada hueco.  Apretamos ligeramente con los dedos, de modo que la masa cubra la base y los laterales de cada hueco.  Si hemos hecho los círculos demasiado grandes y nos sobra masa, la retiramos con la ayuda de un cuchillo.

Ponemos una cucharadita de mermelada en cada tartaleta y horneamos durante 15 minutos.

Si nos gustan con más relleno, añadimos más mermelada una vez que hayamos retirado las tartaletas del horno pero, ¡ojo!, no antes.  La mermelada hierve con el calor del horno y podría a salirse de las tartaletas.

17 comentarios :

  1. Pues yo debo estar también en edad de crecer chiquilla, porque un bocadito dulce me apetece casi a todas horas. Estas tartitas me parece una perfecta solución, aunque tengas que tener preparada la masa con antelación, porque la verdad es que cuando llegamos a casa casi a la hora de la merienda, estamos todos locos por disfrutar de ese momento, aunque como tú bien dices empecemos con las tareas de dentro.
    Una idea genial, con una mermelada perfecta.
    Besitos.

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  2. Qué gracia lo de tu té, Carmen!!!! Me parece genial que hayas entrenado a tus hijos a que te atiendan un poco, ja ja!!! Y con tanta merienda, suelen cenar luego bien?
    Estas mini tartaletas me parecen el postre perfecto para cualquier merienda, comida o cena ;-) Y lo mejor es que se puede variar el relleno según la mermelada de turno ;-) Muy ricas :)Han sido días muy intensos, de no parar, así que estoy muerta!!! Encantada de haberte conocido!!!!
    Un beso.

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  3. Yo también estoy creciendo pero a lo ancho, mi edad y mi debilidad por el dulce lo están consiguiendo al fin y aquella chica delgaducha que fuí ha desaparecido por completo.
    Menos mal que hace frío y hay leña para subir y alimentar también la boca de la chimenea que pide sin parar y eso palía mis excesos.
    Me encantan las tartaletas ue has preparado y sobre todo los momentos que pasas con tus hijos, esos momentos compartidos que son la base de algo que crea el hábito de conversar y transmitir sentimientos.
    Un beso y feliz fin de semana

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  4. Ahhhh y bonito paño de cocina! :)
    Besitos

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  5. Madre mía, si yo merendara así... bueno, no meriendo de ninguna de las maneras, pobre de mí entonces.. porque no me bastaría con una manzanita, ni hablar!!! ;)
    Las veo exquisitas!!

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  6. Yo los entiendo, un niño lo quema todo y si encima tienes la suerte de que tu madre te hace postres, siempre vas a dejar un hueco para el dulce. Ya me gustaría a mi poder hacer lo mismo!

    Esta receta la tengo que probar para desayunar, que los dulces se digieren mejor y se van quemando durante el día :-P

    Un beso

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  7. Una receta rica, pero muy sencilla, facil de preparar y con esos productos aún más, besos

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  8. Desde luego es un postre estupendo, pequeñito y rico, así se puede repetir!

    Besos

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  9. Que suerte tienen tus peques de tener una mamá que les prepara cositas tan deliciosas!!! Y tu con ellos!!! Besiños.

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  10. Me parecen una idea estupenda para cuando necesitas un poquito de dulce y no sabes para donde tirar y que no engorde demasiado.
    Bss
    La cocina de Mar
    http://la-cocina-de-mar.blogspot.com

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  11. ¿Tú ves?, el que tu nena te prepare el té es la recompensa por tratarlas tú tan bien. Y si encima sabe que le preparas cositas así, pues te hace lo que le pidas.
    Me han encantado. Justo ayer preparé yo de postre unas tartaletas rellenas, aunque eran compradas. Tendré que hacer las mías propias.
    Besitos

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  12. ¿Puedo apuntarme a la próxima merienda?
    Esas tartaletas tienen un aspecto delicioso.

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  13. Carmen! se ven deliciosas!! que gracia me ha hecho lo del te, en estos momentos me estoy bebiendo uno, mi hija de pequeña también me los hacía!!!besotes

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  14. HOla
    que bien sienta una taza de té al llegar a casa, y que bien les obsequias con estas cositas dulces, las tartaletas son una delicia y cuando empiezas no puedes parar
    besos y buen finde

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  15. Carmen, parece que sí funciona ya. Creo que le ha pasado a mucha gente, porque algunos que me están comentando me dicen lo mismo, menos mal!. Besos

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  16. Hola guapa, menuda recetita para merienda sana, no me extraña que no puedas comer solo una ....
    No se si Susana se refiere al problema de los comentarios, yo no puedo comentar en algunos blogs .... ya volvemos a las andadas .... espero que dure poco.
    Un beso

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  17. Yo sigo en crecimiento...jajajaja así que me devoraba con mucho gusto una de tus tartaletas, preciosas y muy buenas que se ven!

    Besotes.

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Gracias por tu comentario, me arranca la sonrisa :)