Se han hecho esperar.
Desde mediados de diciembre nos tienen en ascuas sobre su regreso.
Pero, por fin, después de un descanso bien merecido las chicas de Film and Food vuelven. Y lo hacen con espíritu romántico y aires orientales.
Es que la película que inspira el reto de febrero es "Deseando amar" (Dut yeung nin wa) en la que su director, Wong Kar-Wai, nos traslada al Hong Kong de principios de los años 60 al tiempo que nos narra una historia de amores y desamores.
La comida adquiere un protagonismo especial en la película. El paso del tiempo se aprecia a través de la incorporación de ingredientes orientales de temporada, ayudando así a distinguirlo.
Este punto ha servido de inspiración para el reto del mes de febrero de Film and Food, a través del cual Alba e Ingrid nos invitan a cocinar una receta Oriental que incorpore algún ingrediente de temporada.
Mi elección no se ajusta del todo a esto. Entre los ingredientes del pollo satay no hay ninguno que sea de temporada. Oooops. Pero yo no me dí cuenta de este requisito hasta que no fue demasiado tarde y una vez que ya me había decidido por esta receta y había comprado todo lo necesario. Oooops de nuevo.
Así que...mis disculpas chicas. De veras que lo siento. Prometo estar más atenta la próxima vez :)
Y dicho esto ¿pasamos a la receta?
Necesitamos (para 4 personas)
- 2 pechugas de pollo fileteadas
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 2 cucharadas de aceite de girasol
- Zumo de medio limón
- 1 cucharadita de jengibre molido
- 4 dientes de ajo picados finamente
- 2 cucharadas de coco rallado
- 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete
- 2 guindillas de cayena secas y desmenuzadas (sin semillas)
- 2 cucharadas de azúcar
- 1/2 cucharadita de sal
- Brochetas de madera
Generalmente, el pollo se marina con los tres primeros ingredientes (salsa de soja, zumo de limón y aceite) y con el resto se elabora la salsa satay con la que se acompañan las brochetas. Yo he optado por mezclar todos los ingredientes y marinar con ellos el pollo. El resultado ha sido sorprendente. El pollo queda tierno y sabrosísimo.
Os cuento lo fácil que es prepararlo.
Remojamos las brochetas durante, al menos, una hora. No hace falta sumergir todo el pincho, sólo la parte que no se cubrirá con pollo.
Cortamos los filetes de pechuga de pollo en tiras de unos 2,5 cms de grosor, a lo largo, y ensartamos las brochetas intentando atravesar la tira de pollo de principio a fin.
Mezclamos el resto de ingredientes en un cuenco y removemos bien hasta obtener una crema homogénea.
Cubrimos las brochetas con esta mezcla, por todos sus lados, y las dejamos reposar (tapadas) en la nevera durante un par de horas. El tiempo de marinado se puede ajustar pero, cuanto mayor sea, más sabroso quedará el pollo.

Transcurrido este tiempo, cubrimos una bandeja de horno con papel de aluminio y colocamos las brochetas encima. Encendemos el grill del horno a 200 ºC y las asamos durante 10-15 minutos, volteando para que se doren por todos lados.
Servimos acompañadas de arroz aromático y salsa de soja.












































