31.3.12

Sticky toffee pudding



Este mes me he llevado una grata sorpresa con el reto de Film and Food .

Cuando leí la entrada de Ingrid y Alba y llegué a la parte en la que nos proponen preparar una receta con "denominación de origen británica" me puse hasta nerviosa.

¿Os lo podéis creer?

Y es que,  los que me seguís y conocéis lo sabéis, los lazos que me unen a aquella tierra y cultura son profundos y fuertes y siento una profunda debilidad por todo lo que de allí proviene.  Tanta que hace unos meses decidí a dar a conocer la cocina británica preparando y publicando sus recetas más tradicionales.

La mala fama que tiene es inmerecida y en limpiar su imagen estoy.  Espero ir consiguiéndolo poco a poco.

Sin embargo, la idea de que en el Reino Unido se come mal se limita a lo salado.  Cuando hablamos de dulces y repostería, la fama de la cocina británica se extiende más allá de sus fronteras.  Son excelentes sus "tarts", "pies", "biscuits", "cakes", "muffins" y una larga lista de recetas sobre las que seguro habéis publicado en vuestros blogs.

De entre todas ellas me atrevería a decir que la receta que Ingrid y Alba nos retan a adivinar es mi favorita.  Su ingrediente principal me fascina.  De entre todos los dulces que pueda haber en una carta de postres, mis ojos siempre se van a aquellos que lo llevan: el toffee.

Si he adivinado bien, las fotos que nos muestran Ingrid y Alba en su entrada sobre el reto de marzo corresponden a un Sticky toffee pudding.  La traducción literal de este dulce sería Bizcocho de toffee pegajoso pero pierde todo su glamour ¿no creéis?  Así que mejor no lo traducimos.

Si, por el contrario, me he confundido...pues ¡eso que hemos disfrutado en casa!.

Un dulce delicioso que nos hizo flotar en el aire de placer.  Especialmente a mi guiri-marido, ya lo imagináis ¿no?

Aquí os dejo la receta.


Necesitamos (para 6-8 personas)


Para el pudding

  • 150 grs de dátiles deshuesados
  • 200 ml de agua caliente
  • 1 cucharadita de bicarbonato de soda
  • 60 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 60 grs de azúcar caster
  • 2 huevos "L"
  • 150 grs de harina de repostería
Para la salsa de toffee

  • 200 grs de mantequilla
  • 400 grs de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 200 ml de nata fresca

Preparación


Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, tradicional).

Picamos los dátiles y los sumergimos en el agua caliente junto con el bicarbonato durante 10 minutos.


Mientras tanto, en un cuenco amplio, mezclamos la mantequilla y el azúcar. Batimos hasta que la mezcla empiece a blanquear.

A continuación, y sin dejar de batir, añadimos los huevos.  Uno a uno, esperando a que se incorpore bien el primero para añadir el segundo.

Añadimos la harina poco a poco.  Seguimos batiendo.

Por último incorporamos los dátiles y el agua del remojo.

Cuando tengamos una mezcla homogénea, la vertemos en un molde para horno (en mi caso uno de pírex de 11 x 25 cms) y lo introducimos en el horno durante 35-40 minutos.

Mientras tanto preparamos la salsa de toffee.


En una cacerola de base gruesa calentamos la mantequilla, a fuego medio, hasta que se derrita.

Añadimos el azúcar, la vainilla y la nata.  Removemos para que se integren bien todos los ingredientes y asegurarnos que no se pega el azúcar a la base de la cacerola.

Mantenemos el fuego medio y, cuando arranque el hervor, bajamos la intensidad del calor y lo dejamos cocer suavemente durante 5 minutos.


Antes de desmoldar o servir el pudding es importante esperar a que se temple (unos 20-30 minutos después del horneado serán suficientes).  Si lo servimos caliente se nos desmigajará al cortarlo ya que es un bizcocho esponjoso y ligero de consistencia.   

Cuando esté listo, colocamos un trocito del bizcocho en un plato y lo regamos con la salsa caliente.  El bizcocho la absorverá y se mezclarán todos los sabores consiguiendo un postre maravillosamente jugoso ...y pegajoso ¡como dice su nombre!

28.3.12

Tarta nike para un adolescente



El sábado pasado fue el cumpleaños de mi hijo mayor, Alex.  Le cayeron 13 añazos lo que le convierte oficialmente en adolescente.  ¡Miedo me da la palabrita!

No me quiero poner nostálgica pero no puedo evitar pensar en lo rápido que pasa el tiempo y sentir un “nosequé” cuando recuerdo lo que supuso su llegada al mundo y lo instantáneo que fue conectar con esta personita que, hace trece años, me robó el corazón y se ganó mi alma de manera incondicional…y para siempre.

La fortuna me acompañó aquel 24 de marzo y no me ha abandonado desde entonces.


Como no podía ser de otra forma, Alex tuvo su tarta de cumpleaños personalizada.

Es posible que miréis las fotos de la tarta y penséis. “a Carmen se le ha ido la cabeza” o “¿qué demonios se supone que es esto?”.

Alex lo supo al instante.  Le bastó un primer vistazo para saber “sobre qué iba” su tarta, lanzarme una de sus mejores sonrisas y regalarme un tierno abrazo.

Para que vosotros lo entendáis también os diré que esta tarta es un reflejo, en dulce, de las botas de fútbol que nos pidió como regalo de cumpleaños.

Os dejo una foto al final de la entrada.  Espero que os guste.


No voy a escribir la receta porque no la hay pero os cuento que el interior son tres capas de bizcocho, humedecido con almíbar de naranja y con buttercream de naranja entre capa y capa.

La cobertura está hecha con fondant de nubes y decorada con un rotulador de tinta comestible.

El fondant lo preparé en casa una semana antes.  Aguanta perfectamente en la nevera, envuelto en papel transparente, durante unos tres meses.

Me resultó muy pesado hacerlo y no creo que repita la experiencia.  Si alguna vez me vuelo a animar a trabajar con fondant (de lo que no estoy segura) creo que lo compraré hecho porque es un auténtico engorro hacerlo en casa.


He aquí las "botas" en cuestión.  Me quedo corta si digo que son cantosas ¿verdad?  Pues no sabéis cómo quedan puestas...parece que lleva dos dálmatas en los pies, jajaja.  Menudos gustos tienen estos chicos hoy en día...

Aprovecho para recordaros la quedada de bloggers del 7 de abril en Madrid.  Si no os habéis apuntado ya, o si queréis informaros un poquito más, pinchad aquí para ir directamente a la entrada en la que se explica todo.

Cuantos más seamos mejor así que...¡animaos!

26.3.12

Recetas de tía Alia cumple un año: ¿lo celebramos?

Hace unos días "Recetas de tía Alia" cumplió un año y no he tenido ocasión de celebrarlo como creo que merece.  Entre el trabajo, la familia y otros compromisos que han surgido he tenido muchos frentes abiertos y poco tiempo libre.  Pero todo llega a su fin y mi “agenda” está más ligera estos días así que aquí estoy para contaros qué tengo en mente.

Muchos de vosotros sabréis que “Recetas de tía Alia” nació por el recetario familiar que me regaló mi tía-abuela Alia.  Este recetario contiene verdaderas joyas de la cocina.  Algunas han visto la luz a través del blog, otras muchas están a la espera pero todas tienen un común denominador: son recetas con historia propia.  La de mi familia.

Este espíritu tradicional y familiar es el que pretendo transmitir a través de este blog, aunque a veces me desvíe por la tangente y cupcakes, cake pops, etc invadan estas páginas.  Sin embargo, a pesar de los deslices, tarde o temprano termino volviendo al redil.

Hoy “Recetas de tía Alia” se siente encarrilada y quiere rendir homenaje a la cocina tradicional, a aquellas recetas que nos acompañaron durante la infancia y que forman parte del "patrimonio gastronómico" de nuestras familias.

Para ello me gustaría convocar un concurso consistente en preparar una receta que encaje con las características que acabo de explicar: cocina tradicional y familiar.

Podéis acompañar la publicación de la receta de una historia relacionada con ella: por qué la que la habéis escogido, si esconde alguna historia familiar, la historia de la receta en sí, una anécdota, qué os inspira, qué recuerdos os trae, etc.

Esto es opcional y no es necesario que contéis historias verídicas, os las podéis inventar de principio a fin, hacerlas fantásticas o lo que más os apetezca.  Sin embargo, estoy segura que nos lo pasaremos mejor si os decidís a incluir una historia en vuestras entradas.  Más de uno/a nos hará pasar un buen rato.

Si no tenéis blog en el que publicar y queréis participar, envíadme la receta, la historia y una foto (al menos) por email dentro del plazo establecido.  Quedaréis incluidos/as en el concurso de forma automática. 
Las fechas y plazos del concurso son:

Hasta el 30 de marzoconfirmar participación mediante comentario en esta entrada (si confirmas y luego no puedes presentarte…no pasa nada…¡prometo no borrarme de tu lista de seguidores!).

11, 12 y 13 de abrilpublicación de las recetas concursantes en los blogs participantes.

14 de abril – publicación en “Recetas de tía Alia” de un resumen con las participaciones y los enlaces correspondientes a cada una de ellas.

16 de abril – publicación del resultado del concurso: la receta ganadora.

Jurado

El jurado estará compuesto por el alma máter de "Recetas de tía Alia": mi guiri-marido, mi hijo Alex (13 años), mi hija Anna (10 años) y yo.

Entre todos valoraremos tanto las recetas que elaboréis como las historias que nos contéis.

Cada uno elegirá una su entrada favorita, valorando el conjunto de receta e historia (en caso de haberos animado a incluir esto en vuestras entradas).  Estas cuatro entradas las pondremos en común y la que más nos guste será elegida ganadora.

Premio

La entrada ganadora será premiada con el libro "Cocina tradicional española", del cocinero español José Pizarro.

Editorial Blume, 2011
ISBN: 978-84-8076-910-5
240 páginas
21 x 25 cm
Cartoné


Este libro está dividido en cuatro capítulos: primavera, verano, otoño e invierno.  El recetario, que pone el acento en los mejores ingredientes de cada estación y se basa en la utilización de los productos típicos españoles, recoge los platos que cocina su madre y a los que Pizarro ha dado su toque personal.

"Cocina tradicional española" cuenta con una fotografía cuidada, unos textos claros y sencillos y una edición impecable, como ocurre con todos los libros de la editorial Blume (de los que tengo varios).

Espero que os animéis a participar y, sobre todo, que disfrutéis mucho haciéndolo.

¡Hasta pronto!

23.3.12

Bacalao a la vizcaína "alternativo"



A principios de enero publicaba Yolanda, en Cocido de sopa, su receta del bacalao a la vizcaína.

Mmmmm, deliciosa.

Su entrada me arrancó la sonrisa y es que llevaba unos días queriendo preparar la versión de mi familia de esta receta y publicarla.  “Estamos sintonizadas” – pensé y le dejé un comentario al respecto avisando de que, en breve, publicaría mi versión.

Ese “en breve” se ha convertido en once semanas.  Los cálculos de tiempo no son lo mío aunque, como dice el refrán, nunca es tarde si la dicha es buena.  Y yo creo que la es y espero que coincidáis conmigo en ello.

El bacalao a la vizcaína es uno de mis platos favoritos.

Cuando vivía en casa de mis padres y tenía la suerte de poder escoger menú (cosa que ocurría dos veces al año: por mi santo y por mi cumpleaños), siempre le pedía a mi madre que lo preparara.

Sin embargo no siempre ha sido así.  De pequeña no me gustaba nada.  Bueno, lo cierto es que de pequeña no me gustaba el pescado.  Punto.  Menos aún el bacalao.

Con el tiempo y la edad mis gustos fueron cambiando y un día descubrí, con asombro, lo mucho que disfrutaba de esta mezcla de ingredientes y sabores.  Y, desde entonces, pasó a ocupar un lugar muy alto en mi lista de favoritos.

Esta es la versión del bacalao a la vizcaína que se prepara en mi familia.  Poco ortodoxa, lo se.  Puede que, incluso, escandalice a los más puristas y que no lo consideren siquiera digno del nombre.  Pero da igual.  El nombre es lo de menos.  Se llame “equis”, “i griega” o “zeta”, el caso es que es un bocado delicioso.


Aquí os cuento cómo lo preparamos en casa por si os animáis a variar de versión y probar la "alternativa".


Necesitamos (para 6 personas)
  • 400 grs de tiras o migas de bacalao desalado
  • Pimientos rojos asados (receta aquí)
  • Salsa casera de tomate (receta aquí)
  • 4 cebollas peladas y cortadas en juliana
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Desalado del bacalao

Si vamos a cocinar este plato para comer, debemos de comenzar el proceso de desalado del bacalao la mañana del día anterior.  Para ello lavamos el bacalao bajo un chorrito de agua fresca y lo sumergimos en un recipiente con suficiente agua para que las tiras queden holgadas.  Cambiamos el agua dos veces: la primera a las 12 horas y la segunda a las 24 horas.

Mantenemos el recipiente en la nevera, a temperatura baja constante, durante todo el tiempo de desalado proceso para evitar que el bacalao fermente.

Si queremos que el bacalao nos quede blanco y jugoso lo remojamos en leche durante un par de horas antes de cocinarlo.  Yo me salté este paso pero recomiendo que lo hagáis porque la diferencia se nota, y mucho.

Escurrimos el bacalao y lo secamos bien con papel de cocina.


Preparación del resto de ingredientes y montaje del plato

Calentamos un par de cucharadas de aceite en una sartén de base amplia.  Añadimos las cebollas y removemos.  Tapamos y dejamos pochar lentamente hasta que estén transparentes (aprox. 30 minutos).

Cubrimos la base de una fuente de horno con la mitad de la cebolla, sobre esta la mitad del bacalao, luego la mitad del pimiento y, por último, la mitad de la salsa de tomate.  Repetimos la operación con el resto.

Horneamos durante 30 minutos, arriba y abajo.  Colocamos bajo el grill los últimos 10 minutos para que se dore ligeramente la superficie.


Servimos acompañado de muuuucho pan - ¡La salsa no tiene desperdicio!

20.3.12

Scotch eggs o huevos escoceses



Posiblemente una de las recetas británicas más conocidas en nuestro país.

El Scotch egg, en castellano: huevo a la escocesa, consiste en un huevo duro sin cáscara que se recubre de carne de salchicha, empanado y frito.  Generalmente, los huevos a la escocesa se consumen fríos y acompañados de una ensalada y mostaza o mayonesa.  Son los protagonistas indiscutibles del tradicional picnic británico.

Los orígenes de este plato no están claros.

Unos creen que fue la conocida tienda londinense Fortnum & Mason la que inventó la receta en el año 1738 y que nació para dar respuesta a la necesidad de la gente adinerada de llevar comida que pudiera ser fácilmente consumida durante sus viajes.  Los huevos, en aquellos tiempos, habrían sido de menor tamaño y se habrían recubierto de carne de caza.  Con el tiempo, los huevos escoceses pasarían a las clases más bajas y la receta se adaptaría a sus bolsillos al utilizar carnes más baratas.

Para otros el origen de los huevos escoceses está en la evolución del Nargisi Kofta, una receta india en la que también se combinan el huevo duro y la carne picada.

Por ultimo, hay una tercera teoría que defiende que los huevos escoceses son una variante del Cornish pastry de las regiones del norte de Gran Bretaña y que la receta se concibió como un almuerzo que las clases bajas y poco pudientes pudieran consumir en sus traslados.

Curiosamente lo único que si está claro es que no es una receta originaria de Escocia, contrario a lo que su nombre pueda hacernos pensar.

La verdad es que, sea cual sea su origen, este plato es delicioso.  Desde aquí os animo a todos a probarlo.  La receta tradicional se prepara con huevos de gallina pero yo he optado por usar huevos de codorniz siguiendo la receta del libro Jamie's Great Britain, de Jamie Oliver.


Necesitamos (para 9 unidades)
  • 9 huevos de codorniz
  • 1 bandeja de salchichas, sin piel
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de hierbas provenzales
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada
  • Sal
  • Pimienta
  • Harina
  • 1 huevo batido
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva suave en abundancia

Preparación

Llenamos con agua una cacerola pequeña y la llevamos a ebullición.  Introducimos los huevos de codorniz y los hervimos durante 4 minutos.

Trasladamos la cacerola a la pila, la colocamos bajo un chorrito de agua fría durante 3 minutos para cortar la cocción de los huevos y que se enfríen rápidamente.  Una vez fríos los pelamos con cuidado, golpeando la cáscara al tiempo que giramos el huevo para agrietar toda la superficie.

Mezclamos la carne de las salchichas con el pimentón, las hierbas y la nuez moscada.  Salpimentamos y removemos bien.

Tomamos pequeñas cantidades de la mezcla de carne y la extendemos sobre la palma de la mano.  Colocamos un huevo en el centro y cerramos con los dedos.  Procuramos que la carne cubra toda la superficie del huevo mientras le damos forma redondeada.

Rebozamos los huevos pasándolos por harina, huevo y pan rallado.



En una cacerola pequeña y profunda calentamos abundante aceite (suficiente para cubrir los huevos).  Freímos los huevos, uno a uno, a fuego medio para asegurarnos que la carne no queda cruda.  Una vez dorados los retiramos del aceite y los dejamos escurrir sobre papel de cocina absorbente.

Si tenéis freidora, freir los huevos en aceite a 180 ºC.

Servimos templados y acompañados de un pegotito de mostaza, una ensalada de hojas verdes, tomates o lo que más nos guste. 

18.3.12

Petit Beurres: feliz cumpleaños Marina



Hoy es el cumpleaños de Marina, nuestra BlauKitchen más querida.  Gran amiga, entrañable comentarista y fabulosa cocinera.

No he querido dejar pasar la ocasión para prepararle algo dulce con lo que desearle un feliz cumpleaños y un día lleno de cariño y afecto.  Y como Marina se está convirtiendo en la reina de las galletas (además de la de los cupcakes) pues me he lanzado a hornear unas Petit Beurre con mensaje.

De modo que, en contra de lo que dictan las costumbre, mi felicitación no llega en forma de tata.  Pero, querida Marina, espero que te gusten estas galletas y que te endulcen el día.

¡Feliz cumpleaños!


Necesitamos
  • 100 grs de azúcar
  • 100 grs de mantequilla
  • 60 ml de agua
  • 1 cucharadita de sal
  • 250 grs de harina
  • 1 cucharadita rasa de levadura

Preparación

En una pequeña cacerola, calentamos a fuego lento el agua con el azúcar y la matequilla.  Cuando el azúcar se haya disuelto y la mantequilla se haya fundido, retiramos la cacerola de la fuente del calor y dejamos templar 20 minutos.  Removemos de vez en cuando.

En un cuenco grande tamizamos la harina junto con la levadura y añadimos la mezcla de la mantequilla y la sal.  Removemos suavemente hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.  La envolvemos en papel film y la dejamos enfriar en la nevera durante, al menos, tres horas.



Pre-calentamos el horno a 170 ºC.

Transcurrido este tiempo, sacamos la masa de la nevera.  La encontraremos dura y costará amasarla un poco pero, con una pizca de paciencia, conseguiremos hacerla manejable al tiempo que se reblandece.

Estiramos la masa, con ayuda de un rodillo, sobre una superficie ligeramente enharinada y cortamos las galletas.

Las pasamos a una bandeja de horno forrada con papel vegetal y horneamos durante 10 minutos.  Si nos quedan demasiado blancas las dejamos un par de minutos más aunque también podemos sacar la bandeja del horno y dejar que se enfríen sobre ella.  Con el calor del metal se seguirán cociendo.  Cuando hayan alcanzado el punto deseado, las pasamos a una rejilla y las dejamos enfriar del todo.


Listas para degustar con un buen café, té o, simplemente, un vaso de leche bien fresquita.

Fuente: La cocina de Babel...gracias Juana ¡sin tu receta no habría sido lo mismo!

15.3.12

Cupcakes: cómo decorarlos con mezcla de pasta de goma

Pues va a ser verdad que la primavera la sangre altera.

Yo, que no soy de seguir modas y prefiero ir por libre, sucumbí la semana pasada al encanto de los cupcakes y me pasé la tarde del domingo estrenándome con ellos como es debido.  Y es que verlos por tantos blogs y libros ha terminado por despertar mi curiosidad y no he podido resistirlo cayendo en sus garras cual "fashion victim".

Así que de esta venada sólo puedo responsabilizar a "la primavera".

Tampoco soy de comienzos suaves.

No.

Soy más de tirarme a la piscina una vez que he tomado una decisión así que, una vez comprados utensilios e ingredientes que jamás habían pasado antes por mi cocina, me lancé.  El resultado fue satisfactorio y el proceso maravilloso.  Disfruté como cuando era niña y jugaba con recortables, plastilina, etc.

Los cupcakes de hoy, bautizados "Daisy cupcakes", no son los únicos que hice pero son los únicos sobre los que voy a escribir hoy.  De lo contrario esta entrada sería tan larga que dudo que llegárais al final y aburriros es lo último que pretendo hacer.

A lo largo de las próximas semanas os enseñaré los otros.

Ahora os dejo con estos "Daisy cupcakes" que son tan primaverales como el tiempo.


Necesitamos (para 12 cupcakes)

Para los cupcakes
  • 75 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 80 grs de azúcar blanco
  • 2 huevos "L"
  • ½ cucharadita de esencia de vainilla
  • La ralladura de un limón
  • 130 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de polvos para hornear (tipo Royal)
  • Un pellizco de sal
  • 40 ml de leche
Para la pasta de goma
  • 226 grs de mezcla de pasta de goma
  • 30 ml de agua
  • 17 grs de azúcar glas
  • Colorante el gel de varios colores (en mi caso azul, morado, verde y amarillo)
Además
  • Bandeja para 12 cupcakes o 12 vasitos de aluminio (de los de flan)
  • 12 cápsulas de papel (5 cms de diámetro de base y 3 cms de alto)
  • Cortador redondo con el borde ondulado
  • Cortador con forma de margarita
  • Un poquito de agua
  • 1 Pincel
  • Palillos
  • 1 bolsa de plástico
  • 1 huevera (base de cartón)

Preparación

Comenzamos preparando las tapas de colores y las margaritas ya que, especialmente estas últimas, necesitan de un tiempo de secado para que endurezcan y se manejen mejor sin peligro de roturas. 

Recomiendo hacerlas el día anterior y dejarlas secar durante toda la noche (o hacerlas por la mañana y decorar los cupcakes por la tarde).

Preparamos la pasta de goma siguiendo las instrucciones del fabricante.

http://www.wilton.com/

Yo utilicé la de la marca Wilton y con las cantidades que indico tuve suficiente para 12 tapas y 12 margaritas.

Una vez lista la pasta, preparamos las margaritas.  Tomamos suficiente cantidad de pasta para hacer 12 y la extendemos con ayuda de un rodillo sobre una superficie espolvoreada con azúcar glas (así se despegará fácilmente).

Importante.  La pasta que no estemos manipulando la debemos guardar en una bolsa de plástico cerrada para que no se nos seque.
Cuando tengamos una plancha fina, de aproximadamente 2 mm de grosor, cortamos las flores con ayuda de un cortador especial.  Las colocamos sobre la base de cartón de una huevera y apretamos los pétalos hacia abajo para darles forma.  Introducimos la huevera en una bolsa de plástico y dejamos secar.
http://www.wilton.com/

De la masa restante sacamos 12 pellizcos con los que haremos la parte central amarilla de las margaritas.  Con un palillo tomamos una pizca de colorante amarillo y lo aplicamos a esta porción de pasta.  Amasamos bien hasta obtener un color homogéneo.  Para no mancharnos las manos podemos usar guantes de látex aunque, si procedemos con cuidado, no hay necesidad de ello.

Dividimos la masa amarilla en 12 trocitos del mismo tamaño y hacemos, con cada uno, una bolita.  Las presionamos ligeramente para crear una base plana y hacemos pequeños agujeritos con un palillo para aportar un poco de textura.
 

Dividimos el resto de la pasta en tres porciones y teñimos cada una de ellas con una pizca de colorante.

Procedemos de igual manera que antes, usamos un palillo, una pizca de colorante, guantes (si optamos por ello), amasamos, etc.

Extendemos las masas con ayuda del rodillo hasta alcanzar el grosor que más nos guste (yo la dejé un poco más gruesa que la de las margaritas) y cortamos círculos del mismo diámetro que los cupcakes.

Colocamos las tapas y las bolitas sobre una tabla de cortar, un plato o lo que tengamos más a mano.  Cubrimos con un trapo o bolsa de plástico y dejamos secar.

Preparación de los cupcakes

Precalentamos el horno a 175 ºC (arriba y abajo, horno convencional).

Colocamos las cápsulas de papel en sus correspondientes moldes.

En un bol mezclamos la harina con la sal y los polvos de hornear.

En otro bol batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que esté cremosa (unos 5 minutos si usamos varillas eléctricas).  Añadimos los huevos, de uno en uno, y mezclando bien antes de añadir el siguiente.  A continuación, agregamos la esencia de vainilla y la ralladura de limón.

A continuación añadimos la mezcla de la harina, con la batidora al mínimo, alternando con la leche.  Es decir, añadimos 1/3 de la harina, luego 1/2 de la leche, el segundo 1/3 de la harina, la segunda mitad de la leche y, por último el 1/3 restante de harina.  En este proceso es importante que los ingredientes estén bien mezclados antes de añadir los siguientes.

Con esta mezcla, rellenamos la mitad de cada molde y los horneamos durante, aproximadamente, 20 minutos.

Sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla.  Esperamos a que estén fríos para decorar.


Montaje

Si los cupcakes nos han quedado con copete, pasamos un cuchillo afilado horizontalmente por la parte de arriba y retiramos el sobrante de modo que quede lisa.  De esta manera tendremos una superficie estable sobre la que colocar las tapas de colores.

Sobre las tapas colocamos las hojas de las margaritas y, sobre las margaritas, las bolitas amarillas.

Para unir las piezas usamos agua y, con ayuda de un pincel, aplicamos un poco sobre la superficie que queramos pegar.

Dejamos reposar unos 5-10 minutos y ya tenemos los cupcakes listos para disfrutar.

13.3.12

¿Cómo asar pimientos rojos?


Un básico más que añadir a la lista.  Esta vez le toca el turno a los pimientos rojos asados.  Una guarnición deliciosa y muy nutritiva.

El pimiento es una verdura de elevado contenido en vitamina C (el triple que los cítricos).  Entre las muchas virtudes que tiene está su riqueza en fibra vegetal (favorecen el tránsito intestinal), en sustancias minerales y su bajo aporte calórico.  Todo esto lo hace un alimento ideal para introducir en dietas de adelgazamiento.

Se pueden preparar de muchas maneras pero yo os voy a contar cómo hacerlos asados, que es como más me gustan.

Es posible que existan tantas formas de asar pimientos como cocineros sobre la tierra.  Como dice el refrán "cada maestrillo tiene su librillo".  Este es el mío.

El único ingrediente que necesitamos es el pimiento rojo, de la variedad llamada "morón" que es la que resulta más carnosa, perfecta para este tipo de preparación.

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno convencional).

Envolvemos cada pimiento en papel de aluminio y los colocamos sobre una bandeja de horno. Así no ensuciamos ni la bandeja ni el horno.

Horneamos durante 30 minutos. Apagamos el horno y dejamos los pimientos dentro hasta que se enfríen.


Los pimientos “sudan” dentro del papel de aluminio y, al enfriarse lentamente, se pelan con muchísima facilidad.

Los podemos dejar un par de días en a nevera, dentro del papel de aluminio, antes de pelarlos y quedarán igual de jugosos que si los acabáramos de asar.

A la hora de pelarlos, primero desprendemos la cabeza que los une al tallo al tiempo que los partimos en dos.  Retiramos todas las pepitas y los pelamos.  Conviene tener a mano un cuenco con agua para limpiar las semillas y pieles que se nos puedan pegar a los dedos.

Una vez pelados, los troceamos en tiras a lo largo con los dedos.

Ya asados, podemos freír las tiras de pimiento con unos dientes de ajo laminados, añadiendo la misma cantidad de sal que de azúcar.  Los dejamos 5 minutos a fuego medio y ¡listos para servir!

11.3.12

Tarta de manzana para Yolanda


Hoy es el cumpleaños de mi amiga Yolanda del blog Cocido de Sopa y yo me "auto-invito" a la celebración preparando una tarta de manzana.

Esta tarta es especial y con un significado importante ya que en ella se esconde la más pura esencia de Cocido de Sopa que, allá por noviembre del 2008, nació con su publicación (pincha aquí si quieres verla).

No os dejéis engañar por su aspecto clásico y su sencillez.  Es deliciosamente delicada.

Feliz cumpleaños Yolanda, espero que tengas un fabuloso día.


Necesitamos
  • 3 manzanas reineta (aprox. 1/2 kilo)
  • 1 huevo
  • 1 clara*
  • 3 cucharadas de leche*
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 6 cucharadas de harina
  • 1/2 sobre de polvos para hornear (tipo Royal)
  • 1/2 cucharadita de mixed spice (mezcla de especias)*
  • 1 sobre de cobertura para tartas (de Lidl)*
*Estos ingredientes no aparecen en la receta original de Yolanda, son "cosecha propia".

Preparación

Pre-calentamos el horno a 160 ºC (arriba y abajo, horno convencional).

Mezclamos el huevo, la clara, la leche y el azúcar.  Batimos enérgicamente hasta que empiece a espumar la mezcla.

Añadimos la harina, la levadura y el mixed spice y seguimos mezclando.


Pelamos las manzanas.  Dos de ellas las troceamos y se las añadimos a la mezcla anterior.  Trituramos con una batidora eléctrica.

Engrasamos y enharinamos un molde para horno e incorporamos la mezcla.

Laminamos la tercera manzana y colocamos los trozos sobre la superficie de una manera decorativa.

Horneamos durante 30 minutos.

Transcurrido el tiempo de horneado, retiramos la tarta del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla metálica.

Preparamos la cobertura para tartas siguiendo las instrucciones del fabricante y la extendemos por la superficie.

10.3.12

Quedada de bloggers: Madrid, 7 de abril



Existe un local en Madrid llamado Cocinante que es un fabuloso punto de reunión para cocinillas como nosotr@s.  Con una moderna cocina y un amplio espacio de comedor es el lugar elegido para la próxima quedada de bloggers en Madrid.

Si te animas a asistir, pincha aquí para apuntarte.

1. Introduce tu nombre y el de tu blog.
2. Indica a qué hora aproximada llegarás.
3. Deja un comentario (en la parte inferior) si vas a venir acompañad@.
4. Dale a guardar para que tus datos queden registrados.

Si te apuntas y luego no puedes venir, no pasa nada.

Cocinante está reservado para nuestro uso exclusivo y a un precio cerrado por cabeza (12 euros) que se nos mantendrá al margen del número de bloggers que asistamos.

El coste de la comida será confirmado más adelante.

Cualquier duda que te surja, no dudes en escribirme a: recetasdetiaalia@gmail.com

7.3.12

Canelones de piña, mascarpone y crocanti en pasta fresca de chocolate



"Querido Circus Day,

Esta semana estás de cumple.  El 15 de marzo hace un año que comenzaste tu andadura y, desde entonces, no has parado de sorprendernos.  Quiero que sepas que, semana tras semana, mis domingos se han visto acompañados por tu ingenio.  Eres pura inspiración.  Mis más sinceras gracias por darnos tanto y mis más profundos deseos de que continúes haciéndolo durante mucho tiempo.

Hace unos días nos lanzabas un reto.  Nos proponías celebrar contigo este primer aniversario con un concurso de recetas muy original.  Dejas a nuestra elección que cocinemos dulce o salado.  Nos proporcionas una lista de ingredientes obligatorios (arggg) pero nos das un poco de cuerda dejando que, además de estos, introduzcamos tres más (yupieee).

Yo, que te tengo mucho aprecio y no se decirte que no, tras mucho pensar, te presento mi receta: canelones de chocolate rellenos de piña, mascarpone y crocanti.

Espero que te gusten.

Un abrazo de Recetas de Tía Alia"


Necesitamos (para 16 unidades)

Para la pasta
  • 115 grs de harina de trigo
  • 1 huevo "L"
  • 15 grs de chocolate sin leche rallado*
Para el relleno
  • 400 grs de piña en pequeños trozos
  • 25 grs de azúcar moreno
  • 50 grs de almendra crocanti*
  • 120 grs de queso mascarpone*
Para la cobertura
  • 400 ml de leche
  • 2 yemas de huevo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de harina de maíz 
Además
  • Azúcar moreno para espolvorear
  • Soplete de cocina

*Ingredientes de libre elección.


Preparación

Comenzamos preparando el relleno y la cobertura.

Para el relleno, calentamos lentamente el azúcar en una sartén de base amplia.  Cuando el azúcar empiece a dorarse añadimos la piña, removemos y dejamos cocer a fuego bajo durante 5 minutos.  Añadimos la almendra crocanti y el mascarpone.  Mezclamos y dejamos templar.

Preparamos la cobertura haciendo una crema pastelera tal y como se explica aquí.  Dejamos templar.

Una vez listo el relleno y la crema pastelera, pasamos a preparar la pasta.  Para ello colocamos la harina en forma de volcán sobre una superficie de madera (preferiblemente).  Hacemos un agujero en el centro y colocamos en él los demás ingredientes.  Con ayuda de un tenedor, batimos el huevo junto con el chocolate e incorporamos la harina poco a poco.  Amasamos con las manos hasta que obtengamos una masa suave, homogénea que no se pegue a los dedos (unos 20 minutos).

Si notamos que la masa se resquebraja y está un poco seca, añadimos un poco de agua.  Para ello nos mojamos las manos y salpicamos tanto la masa como la superficie de trabajo y amasamos hasta incorporarla del todo.  Si, por lo contrario, la masa nos queda pegajosa, añadimos un poco más de harina.

Una vez lista, dejamos reposar la masa durante 30 minutos envuelta en un paño ligeramente húmedo.

Transcurrido este tiempo, cortamos la masa en tres o cuatro porciones y pasamos cada una de ellas por el rodillo plano de una máquina para hacer pasta.  Comenzamos con el número que haga la plancha de pasta más grueso (nº 1) y pasamos la masa dos o tres veces.  Ajustamos el grosor de los rodillos y lo vamos haciendo cada vez más estrecho, pasando la masa dos o tres veces por la máquina con cada cambio.  Paramos cuando lleguemos al nº 6, o más si preferís las láminas de pasta más finas.


Según vamos haciendo planchas de pasta, las cubrimos con un trapo ligeramente húmedo para evitar que se sequen.

Cuando hayamos acabado de pasar la pasta por la máquina y tengamos varias planchas, cortamos la pasta del tamaño que prefiramos (yo hice cuadrados de 98 cms con el accesorio que viene con la máquina) y la dejamos secar, al aire, durante 30 minutos.


Llenamos una cacerola amplia con abundante agua y una cucharadita de azúcar.  En cuanto alcance el punto de hervor, echamos las láminas de pasta y las cocemos durante 3 minutos.  Hervimos las láminas de 4 en 4 para evitar que se nos peguen unas a otras y no se cuezan bien.

Dejamos escurrir las planchas de pasta sobre un trapo limpio.


Una vez secas las rellenamos, enrollamos y colocamos sobre una fuente de servir.  Cubrimos con la crema pastelera, espolvoreamos con azúcar moreno y tostamos la superficie con un soplete de cocina.


Ahora sólo queda disfrutarlos.  Yo recomiendo hacerlo sin esperas, recién "sopleteados".  Están deliciosos.

Y mientras digerís toda la información que acabáis de leer, si habéis sido capaces de llegar hasta aquí, paso a contaros lo que sobre nosotros pide Caty.

Cinco cosas dulces sobre mí
  • Me gusta disfrutar del silencio de la mañana cuando la casa todavía duerme.
  • ¿Café o té?...a cup of tea of course !!!
  • Mis libros preferidos son "La sonrisa etrusca" y "Mil soles espléndidos"
  • No soporto la injusticia ni la mala educación.
  • La música puede levantarme el ánimo o entristecerme en cuestión de segundos.
Cinco cosas saladas sobre mí
  • Cuando termino de leer un libro lo paso para que otros lo disfruten, en eso consiste la cosa ¿no?
  • Viajar me enriquece el espíritu.
  • Mi mayor tesoro: la familia...aunque mis amigos no se quedan atrás.
  • Hablar en público me pone nerviosa.
  • Escribir me relaja.

5.3.12

Bizcocho de mascarpone y limón



¡Cuántas cosas en vuestras vidas son fruto de la improvisación!

En mi vida personal soy una persona organizada y organizadora.  Me gusta tener todo controlado porque así me siento más cómoda.  Hay un poco mucho de "control freak" dentro de mi ser.  Soy de las personas que, a principios de año, ya está pensando en los planes para el verano y que, según acaban las vacaiones de verano, está reservando los vuelos para las navidades.

Y tener un güiri-marido no ayuda a suavizar esta manía...es más, la agudiza.

Dicho esto, en la cocina soy bastante dada a la improvisación.  Adapto recetas sobre la marcha para usar los ingredientes que tengo en la nevera a punto de caducar o de estropearse.  No me gusta tirar nada así que muchas de las recetas que publico son fruto de la necesidad de aprovechamiento.  De esto estoy segura que no soy la única.

Y eso es lo que me ocurrió una mañana que me levanté con ganas de hacer un bizcocho.  Que abrí la nevera y me encontré con una tarrina de mascarpone a la que había que dar salida y se me ocurrió usarla de la misma manera que usamos la tarrina de yogur para el bizcocho que lleva su nombre.

Seguro que hay decenas de recetas de bizcocho de mascarpone ya publicadas.  Soy consciente de que con esta receta no invento la pólvora pero, con ella, añado una más a esa larga lista.


Necesitamos (para un molde de 12 x 25 cms)
  • Un tarrina de mascarpone
  • 2 huevos batidos
  • 1/2 medida de aceite
  • 2 medidas de azúcar
  • 1 cucharadita de cáscara de limón desecada y rallada
  • 2 medidas de harina de trigo
  • 1 medida de harina de maíz
  • 1 cucharadita de polvos para hornear (tipo Royal)

Preparación

Engrasamos el interior de un molde para horno y lo espolvoreamos con harina, retirando el exceso.  Cortamos una tira de papel vegetal que cubra la base del molde, a lo largo, y los laterales.  Dejamos que sobresalga un poco para que, al desmoldar, no tengamos más que tirar del papel sobrante para que el bizcocho salga sin esfuerzo.

Pre-calentamos el horno a 160 ºC (función turbo) o 180 ºC (tradicional, arriba y abajo).

Batimos el mascarpone hasta obtener una crema suave.

Añadimos los huevos y el aceite y continuamos batiendo hasta que obtengamos una masa homogénea.

Añadimos el azúcar y la ralladura de limón.  Removemos nuevamente.


Tamizamos los dos tipos de harina con los polvos de hornear y los añadimos a la mezcla anterior.  Removemos hasta integrar todos los ingredientes.

Vertemos la mezcla en el molde.

Horneamos durante 45-50 minutos o hasta que, al pinchar con una aguja de horno, ésta salga limpia.

Si vemos que el bizcocho se dora demasiado, lo podemos cubrir con papel de aluminio hasta que cumpla el tiempo de horneado (ojo, nunca antes de los primeros 30 minutos de horneado o se deshinchará).

2.3.12

Empezando con los cake pops


Una de mis muchas asignaturas pendientes son los cake pops.  Y no me refiero a hacer unos cake pops como estos, básicos.  No.  Me refiero a dominar la bien técnica, a hacer personajes, formas, a personalizarlos, etc.

Estos han sido los primeros.

Hasta ahora había hecho sólo las bolas en un par de ocasiones y las había servido, cubiertas de chocolate, en cápsulas a modo de trufas.

Pero no había trabajado con candy melt ni había usado palitos así que esta ha sido una experiencia nueva para mí.  Y no será la última porque me ha encantado: tanto hacerlos como comerlos.  Son deliciosos.

Os cuento cómo los hice.


Necesitamos (para 44 cake pops)
  • 330 grs de bizcocho
  • 180 grs de queso crema
  • 1 cucharada generosa de crema de chocolate y avellanas
  • 1 bolsa de candy melts (color blanco - totalmente opcional)
  • Corazones de azúcar o cualquier otro adorno

Preparación

Desmigamos los bizcochos finamente.  En mi caso eran recortes de los bizcochos de huevo y chocolate que horneé para una tarta balón de fútbol que me encargaron el sábado pasado.  Los coloqué en una batidora de vaso y quedaron finamente desmigados.  Si no tienes batidora de vaso lo puedes hacer con los dedos y te quedará igual de bien pero necesitarás más paciencia o...¡un par de hijos como los míos a quienes les gusta mucho la tarea!

Añadimos el queso crema, la crema de chocolate y avellanas y mezclamos bien.  Si tenemos ambos ingredientes a temperatura ambiente la tarea nos resultará mucho más fácil.
Aquí también suelen colaborar mis hijos.  Uno de ellos, especialmente, disfruta pringándose las manos al tiempo que deja la mezcla maravillosamente bien terminada y lista para envolver en papel transparente y meter en la nevera.  La dejamos reposar, al menos, media hora.

Transcurrido este tiempo, separamos pellizcos de la mezcla y hacemos bolitas.  Yo recomiendo que sean del mismo peso porque quedan mucho más bonitas al presentarlas.  Necesitaremos una báscula pero, si no la tenemos, no pasa nada.  Tan sólo que no nos quedarán iguales.
Estas bolitas pesan 14 grs cada una.  De los 330 grs de bizcocho salieron 44 cake pops.

Colocamos los candy melts en un cuenco de plástico pequeño y profundo.  Yo uso uno con tapadera de rosca que es especialmente útil porque, en caso de no usar todo el candy melt, la tapadera permite cerrar bien el recipiente y guardarlo hasta usarlo de nuevo.

Fundimos los candy melts en el microondas a golpes de 30 segundos.  Con tres veces bastará.  Remueve bien después de la última vez para que los trocitos que puedan haber quedado se fundan con el calor.  No los calientes en exceso o se convertirán en una masa espesa difícil de manejar.


Tomamos un palillo, mojamos la punta en candy melt y lo introducimos en la bola de bizcocho.  Lo dejamos secar boca abajo como se ve en la foto.

Repetimos la operación cuantas veces sea necesario.

Este pegotito de candy melt se endurece y hace de pegamento entre el palito y la bola impidiendo que se salga cuando la vayamos a cubrir en su totalidad.

Introducimos las bolas en el candy melt y nos aseguramos de que no quedan partes sin cobertura.  Sacamos las bolas y retiramos el exceso de candy melt dando unos golpes suaves con el palito en el borde del cuenco mientras que giramos el cake pop.

Una vez retirado el exceso, giramos el cake pop suavemente de arriba a abajo, de derecha a izquierda y viceversa para que el candy melt no resbale hacia ningún lado y nos queden pegotes.

Poco a poco el candy melt se irá endureciendo y podremos colocarlo en un soporte adecuado (con el palito hacia abajo) para que termine de secarse del todo.  Antes de que esto ocurra lo decoramos, en mi caso con corazones que se quedaron pegados al endurecerse la cobertura.


Unas vistas del interior.  Mmmmm irresistiblemente delicioso...


Y, para terminar, una idea de presentación.
Rellenamos una maceta bien limpia con garbanzos o judías que nos sirvan de contrapeso.  Tapamos con un círculo de cartón.  Pinchamos los cake pops en el cartón y lo cubrimos con galleta oreo machacada a modo de tierra.
Decoramos la maceta como más nos guste.  Con papel celofán, la pintamos, con cartulinas (como en la foto), etc.