28.5.12

Tentaciones de almendra y fresa



Con un mes de regalo en cuanto a la presentación de una receta para el reto mensual de Film and Food, por fin llega el día de publicación.

Y es que, aunque este reto corresponde al mes de abril, Alba e Ingrid nos han concedido unas semanas extra que yo, personalmente, agradezco muchísimo ya que estas últimas semanas he contado con menos tiempo libre del normal, he ido con prisas a todos sitios y llegado tan sólo a lo imprescindible en cuanto al blog se refiere.

Los retos de Film and Food me resultan entrañables, divertidos, amenos...y me hubiera dado una lástima tremenda no haber podido participar por falta de tiempo.  Por eso, chicas, quiero daros las gracias por este mes de tregua que me ha venido de perlas :)

Bueno, y dicho esto, vamos al reto.  ¿Os parece?.

Este mes Alba e Ingrid nos retan a preparar un dulce.

Mmmmmmmmmm

Qué bien empieza la cosa...y ¡todavía se pone mejor!

La elección del dulce es libre (yupieeeee) con tan sólo una condición.  Y es que tiene que ser individual, un dulce en tamaño reducido.

Mi propuesta para el reto, bautizada como "tentaciones de almendra y fresa", no mide más de 2 cms de diámetro.  Es tan pequeña y deliciosa de ver como lo es de comer.

¿Gustas?


Necesitamos (para unas 25-30 "tentaciones")
  • 1 clara de huevo a temperatura ambiente
  • 75 grs de azúcar glas
  • 35 grs de almendras molidas
  • Colorante alimenticio de color rosa
  • Mermelada de fresa


Preparación

Montamos la clara a punto de nieve en un recipiente limpio y sin restos de grasa ni humedad.

Cuando empiece a formar picos, añadimos el azúcar en 4 tandas, batiendo después de cada una hasta su total incorporación.  Con la última tanda añadimos el colorante y batimos hasta obtener un color uniforme.

Por último añadimos la almendra molida.

Metemos la masa en una manga pastelera con una boquilla redonda lisa y extendemos pequeñas porciones de la misma sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.


Debe de haber suficiente espacio entre porciones para evitar que se peguen durante el horneado ya que crecerán levemente en el horno.

Dejamos reposar la masa hasta que se seque la superficie y se forme una película protectora.  Yo esperé unas 2 1/2 horas pero no pasará nada si esperas más tiempo.  Metí la bandeja en el horno para evitar que se ensuciara la masa ya que, estos días con el calor, las ventanas están abiertas, entra polvo e insectos en la casa, etc...¡más vale prevenir!

Horneamos a 140 ºC (arriba y abajo, horno tradicional), colocando la bandeja en la parte inferior-centro del horno, durante 10-12 minutos.

Vigilamos de vez en cuando para asegurarnos que no se empiezan a dorar antes de tiempo ya que estropearía el  color rosa que queremos conseguir.


Apagamos el horno, abrimos la puerta y dejamos templar durante unos minutos antes de sacar la bandeja y esperar a que se enfríen del todo.

Una vez fríos, los retiramos del papel vegetal despegando con cuidado.

Tomamos dos piezas del mismo tamaño y los pegamos con un pegote de mermelada de fresa.

Los conservamos en la nevera, dentro de un recipiente de metal, hasta el momento consumirlos.



24.5.12

Sopas de ajo


Las “sopas” de ajo son un plato típico castellano para cuya preparación se utilizan, como ingredientes base, agua o caldo, pan duro, pimentón, ajo y aceite de oliva.

Se trata de una sopa de origen humilde.  Sometida a múltiples variantes, según recursos, gustos o regiones, hay quien le añade otros ingredientes, como huevo, chorizo, tocino de cerdo frito, jamón, pescado, berzas, cebolletas tiernas, etc.

Aprovechando la bajada de temperaturas que nos ha acompañado durante el fin de semana, el domingo me animé a preparar “las sopas de ajo en sartén” de Yolanda de Cocido de sopa.

Y es que ya se sabe que, con el frío, no hay nada más estimulante y apetecible que una sopa calentita.

Al menos eso es lo que pienso yo, que facilmente caigo rendida a los encantos de la cuchara que logran no sólo abrirme el apetito sino también los sentidos.  Aunque también hay serios detractores de las sopas (véase Mafalda, jeje) quienes no le dedicarían a este plato ni una triste y rápida mirada.

Si eres de los míos, te animaría a probar esta receta.  Deliciosa, sabrosa, económica, nutritiva y sorprendente. 

¿Qué más se puede pedir?


Necesitamos (para una sartén de 25 cms de diámetro - 4 personas)
  • 1 barra de pan duro cortada en láminas
  • 2 ajos laminados
  • 4 ajos machacados
  • 4 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • 1 vaso de agua
  • 1 litro de caldo de ave
  • Sal

Preparación

Calentamos el aceite en la sartén y doramos los ajos laminados.

Añadimos el pimentón, removemos rápidamente (¡ojo! que no se queme) y agregamos un vaso de agua y los ajos machacados junto con un poco de sal.

Cuando el agua comience a hervir añadimos el pan y lo regamos con el caldo, cubriéndolo por completo.


Cocinamos a fuego fuerte durante cinco minutos, luego bajamos el calor al mínimo y dejamos que se cocine lentamente durante una hora - una hora y media

Comprobamos el punto de cocción de vez en cuando, separando los bordes con un tenedor y viendo cómo se va tostando la base poco a poco.

Terminamos de hacer las sopas en el horno (este paso no lo hace Yolanda pero yo pensé que, si mis sopas no se habían dorado por la parte superior después de hora y media de sartén, era la solución para secarlas sin extender mucho más el tiempo de cocción).

Encendemos el gril y colocamos la sartén en el horno, con la puerta abierta para que no se nos queme el asa.  Dejamos que se seque la parte superior, y se dore, durante unos 15 minutos.

Servimos bien caliente.

21.5.12

Bizcocho de nata



El sábado por la mañana tuve una experiencia "paranormal".  Me levanté bien tempranito con la intención de preparar la receta de "el bizcocho de natas" de Isabel de Aliter Dulcia y tenerlo listo para desayunar en familia.

Siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Isabel, con excepción del uso de "nata fresca" que es tan difícil de encontrar que ni siquiera me molesté, comencé por montar la nata que Isabel recomienda como sustituto y, en menos que canta un gallo, tenia lista la mezcla de todos los ingredientes que se cocía lentamente en el horno.

Esperé pacientemente a que templara mientras preparaba la mesa para la sesión de fotos.  El olor que desprendía me estaba martirizando, era delicioso.  Mis tripas me pedían que me diera prisa, que acabara cuanto antes, que me dejara de tanta foto y que me sirviera un trocito de bizcocho para acompañar mi té del desayuno.

Y así hice.

Partí un trocito de bizcocho, me lo llevé a la boca y, entonces, ocurrió.  La vista se me nubló, la realidad de mi cocina desapareció de mi alrededor y el más absolutamente delicioso de todos los placeres me invadió.

Creo que hasta levité y todo...:)

Después de un buen rato en una especie de semi-éxtasis, medio recuperé el sentido y alcancé a llegar hasta el ordenador para contarle a Isabel lo maravillosamente espectacular que es su bizcocho.

Querida Isabel, gracias, gracias, gracias...y muchas más gracias, por compartir con nosotros tan fabulosa receta.  Créeme si te digo que es el bizcocho más sabroso que he probado jamás.  No exagero.  Y eso que no lo he preparado con natas frescas que si no...pues lo mismo...¡todavía no me he recuperado de mi experiencia "paranormal" y aún estoy levitando en mi cocina!

Para todo aquel que se atreva, ahí va la receta.


Necesitamos

  • 200 ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 150 grs de azúcar
  • 3 huevos
  • Ralladura de 1/2 limón
  • 200 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de polvo para hornear (tipo Royal)


Preparación

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, tradicional).

Preparamos el molde engrasándolo con mantequilla y espolvoreándolo con harina (retirando el exceso).  Lo cubrimos con papel de hornear para facilitar el desmoldado.



Batimos la nata (que debe de estar muy fría) y, cuando empiece a espesar, le añadimos el azúcar cucharada a cucharada.  Batimos durante este proceso hasta obtener una consistencia semi-montada, parecida a la del yogur griego.

Incorporamos los huevos y la ralladura de limón.  Removemos hasta incorporar.

Por último, tamizamos la harina junto con el polvo de hornear y lo añadimos a la mezcla anterior.  Batimos ligeramente para obtener una masa homogénea y sin grumos.

Vertemos en el molde y horneamos unos 40-45 minutos.

Transcurrido este tiempo, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Espolvoreamos con azúcar glas, servimos y...levitamos !!!

17.5.12

Cupcakes de vainilla con buttercream de trufa



Lo prometido es deuda y yo, que soy muy cumplidora y me comprometí a ello en esta entrada, hoy os traigo los cupcakes que preparé para la celebración de los 90 años de mi tía Alia.

De receta hay poco.  Muy poco.  Porque la base de los cupcakes es la que normalmente preparo y la que más me gusta.  Si quieres consultarla puedes pinchar aquí.



Lo que si preparé "de nuevas" fue el buttercream de trufa.

Tenía clarísimo que tenía que ser un buttercream chocolateado.  Lo pedía a gritos el juego de cupcakes que utilicé, regalo de una gran amiga bloguera que no voy a mencionar pero que me consta que ahora mismo estará sonriendo según lee esta reseña.

Como no tengo una receta de buttercream de trufa propia acudí a San Google, quien me proporcionó gran variedad y me tuvo un buen rato consultándolas todas.  Después de ello y de ajustar cantidades, ingredientes, etc me decidí por hacerla tal cual os cuento.


Necesitamos (para 18 cupcakes)
  • 270 grs de mantequilla (a temperatura ambiente)
  • 250 grs de cacao en polvo
  • 270 grs de azúcar glas
  • 180-200 ml de leche
  • 1 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • Adornos de azúcar y chocolate
Además
  • Boquilla 1M de Wilton
  • Manga pastelera


Preparación

Batimos la mantequilla con la ayuda de una batidora de varillas hasta que esté cremosa.

Tamizamos el azúcar glas y añadimos la mitad a la mantequilla.  Removemos a mano con una cuchara para evitar que nos cubra una nube de polvo.  Hacemos lo mismo con el cacao y, cuando se haya incorporado a la mezcla, batimos con las varillas eléctricas para que se mezclen bien todos los ingredientes.

Sin dejar de batir añadimos la leche poco a poco y la esencia de vainilla.

Terminamos añadiendo el resto del azúcar glas,mezclando primero con una cuchara a mano y acabando con las varillas eléctricas hasta obtener una buttercream homogénea.

Cubrimos la superficie de los cupcakes con buttercream, con ayuda de una pequeña espátula o cuchillo.  Rematamos bien los bordes para que no se vea nada del bizcocho.

Colocamos la buttercream restante en una manga pastelera con una boquilla 1M de Wilton y decoramos los cupcakes con rosas.  Yo seguí las indicaciones de Alma, de Objetivo: Cupcake perfecto, quien comparte sus técnicas alegremente con nosotros en You Tube y que resulta muy fácil de seguir.  Hay muchos otros tutoriales que puedes consultar de modo que elige el que mejor te parezca.

Remata las rosas con adornos de azúcar y chocolate y así tapas el final de las mismas.  Es un truco excelente que queda precioso ¿verdad?   

14.5.12

Yogur helado de fresa (sin heladera)



Hay ciertas cosas que me producen una satisfacción enorme.  Son cosas sencillas, poco pretenciosas y que podría calificar, incluso, de bobas.  Pero no puedo evitarlo.  Me alegran.  Me llenan.  Y mucho.

Es que no soy persona complicada (que conste que no escribo "soy persona fácil" por si a alguien le da por pensar mal...).  Creo que la vida ya lo es suficiente como para que nosotros nos la compliquemos más innecesariamente.  Por eso, cuando me topo con una receta que es rápida de preparar, para la que se necesitan ingredientes que están al alcance de todos y que no requiere de ningún artilugio ni aparato que puede que no tengamos en casa...pues me pongo muy contenta y me lanzo a prepararla cual posesa para comprobar que el resultado es tan rico como prometedor.

Y esto es lo que me ha ocurrido con esta receta que viene directa de las Grandes Bretañas, a través de la web de la BBC Good Food, para ocupar un lugar de honor en mi blog.

Estoy suscrita a las actualizaciones de la web y todas las semanas recibo una recopilación de las recetas publicadas durante los días previos que, generalmente, incluyen productos de temporada.  No hay semana que no tome nota de alguna de las actualizaciones.  Si no conocéis la web, recomiendo que os paséis por ella para echar un vistazo.  Creo que no os decepcionará.

Este yogur helado de fresas estaba incluido en la recopilación de la semana pasada y, como veréis, no he tardado mucho en hacerlo.  Tenía todos los ingredientes en casa (otra causa de alegría en mi simple mundo) así que me puse manos a la obra.  Creo que tardé no más de 10 minutos en tenerlo preparado y esperando en el congelador a ser devorado.

¿Que no te lo crees?

Pues sigue leyendo...


Necesitamos
  • 150 grs de fresas en puré
  • 1 lata pequeña de leche condensada (unos 385 grs)
  • 500 grs de yogur griego

Preparación

Lavamos las fresas y las trituramos.

Mezclamos a mano el puré de fresa con la leche condensada y el yogur griego, removiendo suavemente hasta obtener una mezcla homogénea.

Vertemos la mezcla en un túper, lo tapamos y lo introducimos en el congelador.

Lo sacamos del congelador unos 15-20 minutos antes de servirlo para facilitarnos la tarea.



11.5.12

Pastel de tortellini



Pasta, ñam, ñam...

Que levante la mano a quien no le guste.

Yo, personalmente, no conozco a nadie.  Entre mis familiares, amigos y conocidos los hay que tienen predilección por unos métodos de preparación, por unas salsas concretas, están los que la comerían todos los días y los que la disfrutan más en pequeñas dosis, etc.  Hay de todo, por supuesto, y los gustos varían de unos a otros pero a todos, sin excepción, les gusta la pasta.

En casa somos bastante "pasteros", especialmente los fines de semana que es cuando le dedico tiempo a la cocina.  Y no lo digo porque este tiempo lo dedique perparar platos de pasta sofisticados.  No.  Más bien todo lo contrario.  Porque con poco tiempo e ingredientes sencillos puedo poner en la mesa un nutritivo y sabroso plato y así dedicarme a otros menesteres que requieren más dedicación.

Sin embargo me he dado cuenta que, a pesar de lo mucho que nos gusta y de prepararla a menudo, no tengo ni una sola receta de pasta publicada.

Pero nunca es tarde si la dicha es buena y hoy me estreno con este pastel de tortellini.

Espero que os guste :)


Necesitamos (para 4 personas)
  • 2 paquetes de tortellini (del relleno que prefieras)
  • 200 ml de nata líquida
  • 4 huevos
  • 100 grs de queso rallado tipo Parmesano
  • 1 bolsa de espinacas
  • Sal y pimienta
  • Aceite

Preparación

Hervimos la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante.

Cuando se haya completado el tiempo de cocción, la escurrimos y pasamos a un recipiente con agua fría para evitar que se siga cocinando y enfriarla.  Escurrimos nuevamente, rociamos con un chorrito de aceite, salpimentamos y reservamos, removiendo con cuidado de vez en cuando para asegurarnos que queda suelta.

Lavamos las espinacas y las cocemos en una cacerola tapada durante 5-6 minutos o hasta que veamos que están listas.  Salamos y reservamos.


Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

En un cuenco amplio batimos los huevos, la nata líquida y el queso rallado.  Añadimos las espinacas y los tortellini.  Probamos de sal y rectificamos si fuera necesario.

Engrasamos un molde de cake y lo forramos con papel vegetal. Vertemos la mezcla en el molde y lo horneamos durante 35-40 minutos.

Dejamos templar antes de desmoldar y servir.


  
Notas:
  • Se puede acompañar con salsa de tomate casera.  Nosotros la comimos así y nos gustó mucho la combinación.
  • Si quieres una superfice crujiente, espolvorea la pasta con una mezcla de queso y pan rallados antes de meter en el horno.
  • Recomendaría añadir otro tipo de queso a la mezcla para potenciar el sabor (queso azul, de cabra, etc) o unos tacos de beicon.

9.5.12

Tarta de chocolate y mascarpone



La blogosfera en pleno (o casi) se enteró de que el lunes pasado fue el cumpleaños de mi tía Alia.  Con la celebración virtual que montamos en forma de reto entre varias bloggers el asunto no pasó desapercibido.

Pero la verdadera celebración, al menos para Alia, tuvo lugar por la tarde cuando la familia al completo nos presentamos en su casa por sorpresa con la merienda bajo el brazo.  La cara de felicidad que se le puso al vernos a todos allí no se le quitó en el par de horas que compartimos con ella.

Alia había dejado caer que no quería que organizáramos nada pero no pudimos resistirnos.  Al fin y al cabo 90 años no se cumplen todos los días así que hicimos oídos sordos a sus comentarios y, durante un café de media mañana, dimos forma a la idea de homenajearla con una merienda sorpresa.

A mí me tocó encargarme del dulce.  Preparé unos cupcakes, que publicaré otro día, y esta tarta.

Tarta de chocolate y crema de mascarpone: cuatro capas de bizcocho de madeira con relleno de crema de mascarpone, cubierta de chocolate y decorada pepitas de chocolate amargo.

Mmmmmmmmmm deliciosa :)


La tarta medía 26 cms de diámetro y, para darle altura con cuatro capas, horneé dos bizcochos con las cantidades de la receta que, hace casi un año, publiqué aquí.

La cobertura de chocolate la preparé con:
  • 250 grs de mantequilla
  • 175 grs de azúcar glas
  • 1 tableta de chocolate para postres
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 cucharadas de nata líquida
Batimos la mantequilla hasta obtener una crema y le añadimos el azúcar.

Partimos el chocolate en trozos pequeños y lo fundimos en el microondas a golpes de calor de 30 segundos.  Removemos entre golpe y golpe para asegurar que no se quema y que nos queda homogéneo y sin grumos.

Añadimos el chocolate fundido a la mantequilla y batimos con unas varillas eléctricas.

Cuando se hayan integrado los ingredientes, añadimos la nata líquida y la vainilla.  Batimos nuevamente hasta que hayamos obtenido una crema homogénea.

La crema de mascarpone la preparé con:
  • 200 ml de nata para montar
  • 200 grs de azúcar glas
  • 500 grs de mascarpone
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
Montamos la nata, que habrá de estar bien fría, y la reservamos en la nevera.

Batimos el mascarpone con el azúcar glas y la esencia de vainilla hasta que estén bien mezclados los tres ingredientes.  Añadimos la nata montada y removemos con cuidado.


  

7.5.12

Reto "Tía Alia" para un día muy especial



Hoy es el cumpleaños de mi tía Alia.  No es un cumpleaños más, ni un cumpleaños cualquiera.  No señor.  Son 90 primaveras las que caen y lo vamos a celebrar con un homenaje: el reto “Tía Alia”.

Este reto surgió de manera improvisada y por casualidad durante una cena de bloggers hace poco más de un par de semanas.

Con motivo de Expotarta y uno de los cursos de galletas de Paula de Con las zarpas en la masa, coincidimos varias bloggers en Madrid y nos reunimos para cenar: Marina de Blaukitchen, Carmen de Cardamomo y chocolate, Yolanda de Cocido de sopa, Paula de Con las zarpas en la masa, Angie de La cocina de Angie, Teresa de La cocina de Tesa, Beatriz de Sin salir de mi cocina y una servidora.

Entre charlas, risas, comentarios y anécdotas surgió el tema del recetario de Alia (esa joyita de recetario que es la esencia de mi blog).  Hablando sobre él, comenté que publicar recetas de Alia en el blog me resulta trabajoso, un reto en muchos casos, por la forma en que describe los métodos de preparación, las medidas de peso que utiliza, la falta de tiempos exactos de cocción y de temperaturas de horno, etc.  Antiguamente las elaboraciones se hacían, en muchos casos, a ojo, no existían los robots de cocina, los hornos no disponían de controles de temperatura, ventiladores ni nada de lo que hoy en día consideramos como estándar o básico. 

Afortunadamente los tiempos han cambiado, los avances tecnológicos nos facilitan muchas tareas y nuestra manera de cocinar también.

A Paula le pareció interesante el tema y a su imparable “cabecita pensante” se le ocurrió que podíamos probar a preparar una receta del libro de Alia, tal cual aparece escrita por ella.  La idea nos cautivó a todas y, después de hablar un rato sobre qué hacer, cómo, cuando, etc, acordamos preparar una receta salada y, como no podía ser de otra manera, publicarla hoy día del 90 cumpleaños de Alia.

Al día siguiente, con los deberes bien claros, cogí el recetario de Alia y me puse a buscar entre sus páginas una receta.  Mientras lo ojeaba se me ocurrió que, en vez de una sola receta, seleccionaría dos, una dulce y una salada, y que cada una decidiera cual de ellas preparar.

Fotografié las páginas de cada una de las recetas para añadir autenticidad al reto y las envié por email al resto del grupo.

Estas fueron las recetas seleccionadas.

Empezamos por lo salado...PERITAS DE PATATAS





Y pasamos a lo dulce...ROSQUILLAS DE YEMA




Yo me he decanté por las rosquillas de yema.  Las medidas de peso que indica la receta para los ingredientes no son unidades al uso en España así que, una vez más, acudí a San Google para buscar respuesta a mis preguntas.  Después de comprobar las equivalencias en varios sitios web, el que utilicé fue este http://es.metric-conversions.org/. con estos resultados:

1 libra = 453,59 grs
2 onzas = 56,69 grs

Con esto hecho me puse manos a la obra y empecé a mezclar los ingredientes siguiendo la receta al pie de la letra.  La masa resultó ser demasiado espesa y difícil de manejar así que, guiada por el instinto, le añadí leche y clara de huevo y las horneé a 180 ºC durante 12 minutos.

Luego hice una cobertura pero me quedó muy pegajosa y no había manera de que se secara.  Ni introduciendo las rosquillas en el horno nuevamente a temperatura baja durante un largo rato lo conseguí.

El resultado no fue lo satisfactorio que esperaba.  Las rosquillas resultaron, en mi opinión, poco dulces y ligeramente secas.  Y como yo no soy amiga de publicar algo que no me guste pues decidí probar a hacerla de nuevo introduciendo algún cambio para mejorarla.



La receta que os cuento a continuación no es la original del recetario de tía Alia pero, para mi gusto y el del resto de catadores oficiales de mi familia, mucho más rica que la primera :)


Necesitamos

Para las rosquillas
  • 6 yemas (a temperatura ambiente)
  • 40 grs de aceite de oliva suave (1/2 tacita de café)
  • 2 cucharadas de leche
  • 75 grs de azúcar
  • 235 grs de harina
Para la cobertura
  • 50 grs de claras pasteurizadas (a temp. ambiente)
  • 210 grs de azúcar glas

Preparación

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

En un cuenco amplio batimos las yemas junto con el azúcar, el aceite y la leche.  Añadimos la harina poco a poco y removiendo para incorporarla a los ingredientes líquidos.  Cuando no podamos remover más porque la masa se vuelve demasiado espesa, la pasamos a una superficie limpia, añadimos el resto de la harina y amasamos a mano.

Tomamos porciones de la masa de, a ser posible, el mismo peso.  Con estas cantidades salen 20 rosquillas de 26 grs cada una.  Estiramos cada porción de la masa formando tiras largas, cilíndricas, que uniremos por los extremos para formar las rosquillas.

Colocamos las rosquillas en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. No hace falta dejar mucho espacio entre unas y otras porque no crecen demasiado.

Horneamos las rosquillas durante 12-14 minutos.   Transcurrido este tiempo, volteamos las rosquillas y las dejamos reposar en el horno apagado durante 4 minutos.  Sacamos las rosquillas y las pasamos a una rejilla hasta que enfríen completamente.

Mientras tanto preparamos la cobertura.

Mezclamos la clara y el azúcar con unas varillas eléctricas durante unos 8-10 minutos.

Con ayuda de una pequeña espátula, cubrimos las rosquillas con el glaseado.

Las introducimos nuevamente en el horno a 50 ºC (arriba y abajo, horno tradicional) durante 30 minutos para que el glaseado se seque y las rosquillas no queden blandas.



Antes de despedirme quiero dar las GRACIAS a mis compañeras de reto por haberlo sugerido, por la ilusión y las ganas que le han puesto y por haberlo hecho posible.  A todas sin excepción, a las que lo han conseguido y a las que, por razones ajenas a su control, no han podido llegar a pesar de las buenas intenciones, UN FUERTE APLAUSO.

Estoy deseando ver qué han preparado y leer sobre sus experiencias así que, sin más demora, me voy a visitar sus blogs.

¿Me acompañáis?

5.5.12

Galletas con fondant



Hoy no vengo con receta ya que estas galletas están preparadas con la masa que sobró de preparar unas petit beurres personalizadas para una merienda de amigas de mi madre.

Pensé que me vendría bien practicar un poco con la decoración de galletas y, de paso, aprovechar también un poco de fondant de nubes que me había sobrado de la tarta nike.

Lo corté en círculos que pegué sobre cada galleta humedeciendo la base con una pizca de agua y lo rematé con unas flores de azúcar que me traje de uno de mis viajes a Inglaterra.


En mi cocina nada se tira.

Me da mucha lástima desperdiciar comida así que, por lo general, las sobras terminan transformadas en algo diferente a lo original.  Dependiendo de lo inspirada que me encuentre, claro.

¿Y vosotros? ¿Qué hacéis con las sobras?

3.5.12

Flan de manzana



Con motivo del primer aniversario de Recetas de tía Alia celebramos un concurso de recetas tradicionales familiares al que se presentaron deliciosas creaciones.  Tan deliciosas que me comprometí a preparar todas y cada una de ellas a lo largo de los próximos meses.  Y como una es muy cumplida y eso de "lo prometido es deuda" lo llevo a rajatabla, pues aquí estoy con la primera de ellas: flan de manzana de Toñi de blog Rico rico delicioso.

Lo he preparado casi casi tal cual explica Toñi en su receta aunque he reducido las cantidades a la mitad y he usado dos cucharadas de coñac.  Me daba miedo que supiera mucho a alcohol, no lo quisiera comer nadie y me tocara "sacrificarme" a mí.  No se cómo sabrá con la cantidad correcta de coñac pero, con tan sólo dos cucharadas, estaba impresionante.

También he usado una flanera con tapa para poder cuajar el flan en olla a presión en lugar de hacerlo al horno.  Hacía al menos 5 meses que me a había comprado y no la había estrenado todavía.  Ya tocaba ¿no?

Toñi, gracias por participar en mi concurso y por aportar una receta tan fabulosa.  He disfrutado muchísimo preparándola y mucho más degustándola.

Espero que a vosotros también os guste :)


Necesitamos

  • 2 manzanas golden medianas
  • 3 huevos "L"
  • 2 cucharadas de coñac
  • 100 grs de azúcar
  • 35 grs de mantequilla
Para el caramelo
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de agua

Preparación


Preparamos el caramelo calentando el azúcar y el agua en un cazo pequeño.  Removemos hasta que comience a dorarse y retiramos del fuego.  Cubrimos el fondo y los laterales de una flanera con el caramelo y reservamos.

Pelamos las manzanas, las descorazonamos y las cortamos en láminas finas.

Las cocinamos a fuego lento junto con el azúcar y el coñac hasta que estén blandas, unos 10 minutos. Añadimos la mantequilla y removemos hasta que se integre.  Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Batimos los huevos, uno a uno, añadimos la manzana cocida y mezclamos bien.

Vertemos la mezcla en la flanera, sobre el caramelo.  Tapamos y la metemos en una olla a presión con agua que no cubra más de la mitad de la flanera.


Cerramos la olla y colocamos la válvula en la posición 2.  En cuanto empiece a salir el vapor contamos 15 minutos y, transcurrido este tiempo, retiramos de la fuente de calor.  Dejamos que la olla pierda presión antes de abrirla y retirar la flanera.

Esperamos a que el flan esté tibio antes de desmoldar y consumir.

¡Veréis lo rápido que desaparece de los platos!