28.9.12

Reto Tía Alia: cambios para que participemos todos



El reto Tïa Alia, que surgió de la manera más espontánea durante una cena de bloggers cuando Paula (Con las zarpas en la masa) sugirió probar a cocinar una receta del recetario de mi tía, ha resistido el paso de los meses con tres ediciones en su haber.  A cada publicación le han seguido solicitudes de participación de compañeras/os bloggers que se han querido sumar al reto incrementando el número de participantes de 9 a 22.

La acogida a la tercera publicación del pasado lunes ha sido tan buena o más que la de las dos ediciones anteriores y parece que la participación tiende a ir en aumento...y es que por estos lugares hay mucho loco suelto dispuesto a sumarse al grupo de participantes !!!

Es por ello que creo que ha llegado el momento de cambiar el planteamiento del reto Tía Alia para que todo el que quiera pueda participar y que la participación por invitación se convierta en una cosa del pasado.

Para adaptarlo a los nuevos tiempos, ya se sabe: renovarse o morir, el reto Tía Alia se organizará así:

Periodicidad mensual

Todos los principios de mes elegiré dos recetas del recetario de mi Tía Alia, una dulce y una salada, y dedicaré una entrada exclusiva en este blog.  En ella indicaré el día de publicación.

Elección de receta

De entre esas dos recetas, aquellos que decidáis participar en el reto escogeréis libremente una de ellas.  La que más os guste, la que mejor os venga, la que os resulte más fácil o la que más conjunte con la vajilla que tenéis.  Lo que sea :)


Preparación de la receta

Una vez escogida una de las dos recetas, la preparáis como más os apetezca: podéis versionarla o seguirla al pie de la letra.  Eso dependerá de si las musas os acompañan o no ese día.

Día de publicación

Preparada ya la receta, vuestras publicaciones deberán realizarse en una fecha concreta que coincidirá siempre con el último lunes del mes.  En la entrada que publique a principios de mes con las dos recetas del reto indicaré la fecha exacta de publicación para evitar confusiones.

Yo también participaré en el reto de modo que podréis encontrar mi receta publicada a partir de las 7:30 horas.  En mi entrada incluiré un listado de los blogs participantes pero de ello os doy más detalles en los párrafos siguientes.

Funcionamiento de la publicación

Si os decidís a participar, deberéis enviarme un correo electrónico informándome de ello a recetasdetiaalia@gmail.com antes de la fecha de publicación (cuanto antes mejor).  De esta manera yo podré ir elaborando un listado de participantes, con sus correspondientes enlaces, que incluiré en mi entrada el día de publicación.

Podéis dejar un comentario en mi entrada sobre el reto que incluya el enlace a vuestra entrada para que yo pueda pasar a visitaros y enlazaros desde mi blog con más rapidez.  Pero esto es totalmente opcional.

De esta manera las aportaciones de todos los participantes quedan recogidas en un mismo sitio y, entre todos, facilitamos la tarea a aquellos que quieran visitarlas.  Sin dejar cabos sueltos.

En caso de no haberme avisado con antelación sobre vuestra participación pero de haber preparado y publicado la receta en vuestro blog (ya sea el día de publicación establecido o fuera de fecha), pues no pasa nada.  Sólo tendréis que enviarme un correo electrónico informándome de ello y yo me encargaré de actualizar mi entrada incluyendo vuestro blog en el listado de participantes.

Participación

Todo el que quiera puede participar en el reto, tenga o no un blog.

Si tenéis blogs, publicáis vuestras entradas en vuestros blogs el día señalado tal y como aparece recogido más arriba.  Y si no lo tenéis y queréis compartirla con los demás, me la podéis envíar por correo electrónico para que yo la publique en los días posteriores.

Idioma y territorio

Podéis participar desde cualquier lugar (esto le queda un poco grande al reto pero me parece importante incluirlo) y escribir vuestra entrada en cualquier idioma aunque, si lo podéis hacer en castellano, mucho mejor...así no tenemos que tirar de traductores :)

Compromiso de permanencia

Este reto está concebido para disfrutarlo de manera relajada y sin agobios por lo que, si no puedes participar en el reto de un mes pero, en el siguiente, te encaja perfectamente pues bienvenida sea tu participación.  Prometo no incluirte en la lista negra...jajaja.

Logo

Los participantes podéis (o no) exhibir el logo del reto en vuestros blogs.  Ya sea en las entradas sobre el mismo o en el lateral.  Si decidís llevároslo, por favor cread un enlace a esta entrada (no al blog ¡ojo) para que demos, entre todos, mayor difusión al reto.

Aquí os lo dejo de nuevo en tamaño reducido por si optáis por usarlo.

Logo reto Tía Alia

Si, después de leer todo esto tenéis alguna duda, no tengáis problema en poneros en contacto conmigo a través de mi dirección de correo electrónico: recetasdetiaalia@gmail.com.

Las recetas del siguiente reto, el de octubre, las publicaré la semana que viene así que...¡atentos al blog!

Por último, y antes de despedirme, reiterar que la intención de este reto es pasarlo bien y disfrutar, mes a mes, de un intercambio de conocimientos y de compartir nuestras versiones de unas mismas recetas.

Espero que lo consigamos entre todos y que la participación continúe yendo en aumento.

¿Os animáis?


26.9.12

Brazo gitano de chocolate y nata




Todo empezó el pasado 13 de septiembre y culpo de ello a un vídeo.

Un vídeo que colgué en mi página de Facebook con la única intención de compartir lo mucho que había disfrutado al verlo.  Un bello y hermoso vídeo que, en tan sólo un minuto y catorce segundos, me cautivó e hizo que cayera en sus redes de manera instantánea.

No pude resistirlo.

"Esto lo tiene que ver más gente" - pensé - "es demasiado bonito para no enseñarlo, seguro que hay alguien que lo agradece".  Así hice y no me equivoqué.

La reacción fue inmediata y, a lo largo de la mañana, me fueron llegando comentarios.  Uno de ellos, el causante de que hoy publique esta entrada porque decía así: "receta de esto con cantidades por favor !!!!"

A mi rescate acudió Cósima, del blog Las cosas de Cósima, quien amablemente me cedió una receta que, parece ser, tenía guardada desde hace tiempo.  De modo que a 24 horas de recibir el comentario en cuestión, la bandeja de entrada de mi correo electrónico hacía hueco al archivo con la receta de este maravilloso dulce.

La receta que me envió Cósima, sacada de un número muy antiguo de la revista Telva, se llama Tronco-mousse de Navidad pero a mi me ha parecido muy pronto para temas navideños y me ha dado por cambiarle el nombre.  Me gusta más brazo gitano.

A parte del cambio de nombre, he añadido un cambio a la receta de Cósima.  He agregado una capa de crema de chocolate al relleno.  Su receta no la lleva pero el vídeo la muestra con claridad y resulta difícil resistirse a no intentar hacerlo igual.

He de decir que el resultado ha sido espectacular.  De este brazo gitano han dado buena cuenta mis sobrinos, marido e hijos y todo han sido piropos mientras lo disfrutaban.

Antes de pasar a la receta os dejo con el vídeo sobre el que escribo...así os evito el paseo por Facebook.

Espero que lo disfrutéis :) 



Necesitamos

Para el bizcocho
  • 200 grs de chocolate negro 70% de cacao
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • 5 huevos
  • 1/2 crdta de cremor tártaro (opcional)
Para el relleno

  • 150 grs de chocolate fondant
  • 100 ml de nata líquida
  • 250 ml de nata para montar (mínimo 35% M.G.)
  • 4 cucharadas de azúcar glas

Preparación

Colocamos el chocolate junto con el azúcar y el agua en un recipiente apto para microondas y lo fundimos a golpes de 30 segundos.  Removemos entre golpe de calor y golpe de calor para que se integren todos los ingredientes.  Dejamos templar.

Separamos las claras de las yemas.

Montamos las claras a punto de nieve hasta que estén bien duras.  Si tenemos cremor tártaro lo añadiremos a las claras y nos ayudará a montarlas sin problema.

Una vez templado el chocolate, añadimos las yemas y removemos hasta su total integración.  A continuación añadimos, cucharada a cucharada, las claras montadas.  Removemos con movimientos envolventes, de abajo a arriba, para que no se nos bajen.

Extendemos la masa de chocolate sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.

Introducimos en el horno pre-calentado (arriba y abajo, horno tradicional) a 180 ºC durante 12-14 minutos.

Transcurrido este tiempo, retiramos del horno y deslizamos la plancha de bizcocho sobre un trapo limpio y húmedo (esto ayudará a que no se resquebraje la plancha de bizcocho).  Enrollamos el bizcocho y dejamos templar durante 10 minutos.

Mientras tanto, montamos la nata (que debe de estar bien fría o, de lo contrario, no se montará) y agregamos el azúcar glas.

Preparamos una crema de chocolate fundiendo, en el microondas y de igual manera que antes, el chocolate fondant junto con la nata líquida.


Desenrollamos la plancha de bizcocho, la untamos con la crema de chocolate y, sobre ella, extendemos la nata montada.  Dejamos una franja de unos dos centímetros sin cubrir para que, al enrollar nuevamente el bizcocho, no se desborde el relleno.

Enrollamos el bizcocho ayudándonos del trapo, cortamos los extremos para que nos quede mejor rematado y espolvoreamos con azúcar glas.

Reservamos en la nevera hasta el momento de disfrutarlo...si aguantamos lo suficiente !!!


Fuente: receta cedida por Cósima Piovasco del blog "Las cosas de Cósima"

24.9.12

III reto tía Alia: bonito con salsa de tomate



Acabaron las vacaciones, el verano se nos escapa lentamente y entra septiembre, con su comienzo de curso, la vuelta a la rutina, las dietas y...el reto Tía Alia.

Muchos sabréis que, en mayo de este año, el reto Tía Alia se estrenó con unas peritas de patata, unas rosquillas de yema y 8 participantes: Marina de Blaukitchen, Carmen de Cardamomo y chocolate, Yolanda de Cocido de sopa, Paula de Con las zarpas en la masa, Angie de La cocina de Angie, Teresa de La cocina de Tesa, Beatriz de Sin salir de mi cocina y una servidora.

A aquella primera entrada siguió una segunda y, el 28 de junio, vollvimos a publicar.  Esta vez las recetas fueron empanadillas y yemas.  El grupo de participantes aumentó y se nos unieron Chelo de Cogollos de agua, Mary de Cuchillito y tenedor, Aurélie de La chef A, Suny de Rosita y Suny Olivas en la cocina y Rocio de Un poquito de Rocío.

Hoy, y tras un descanso de casi tres meses, sacamos al reto de su letargo en una tercera edición.  Como respuesta a las peticiones de más bloggers, hemos seguido aumentando el número de participantes llegando a los 20...si las cuentas no me fallan.  Bienvenidas sean Isabel de Aliter dulcia, Lidia de Atrapada en mi cocina, Maite de En tu cocina y en la mía, Mar de La cocina de Mar, Helen de Mamá in design, Rosilet de sugg-r, Virginia de Sweet and sour y Elena de Unykacocina.

Como es costumbre en este reto Tía Alia, cosa que cambiará a partir del próximo mes y a lo que dedicare una entrada exclusiva, envié dos recetas a todas las participantes.

Una salada:  BONITO CON SALSA DE TOMATE


Y una dulce: DULCE DE CIRUELA


Para no hacer de este un compromiso demasiado pesado tras la vuelta de nuestros descansos estivales, la elección de las recetas se basó en dos requisitos principales: su sencillez y la utilización de productos de temporada.

Cada blogguer escogió una, la ha preparado a su estilo y hoy la vemos publicada en sus blogs.

Os invito a pinchar en los enlaces que he dejado más arriba y visitarlos para ver sus propuestas.  Seguro que no encontramos dos iguales.  ¿Lo comprobamos?

Yo me voy a hacer el recorrido ahora mismo pero, antes de marcharme, os dejo mi aportación:  bonito con salsa de tomate.

Una manera deliciosa de disfrutar de este nutritivo y sabroso pescado.

¡Ah!...y os adelanto que el reto Tía Alia cambiará de formato a partir del próximo mes y que pasará a ser abierto para que, quien lo desee, participe con total libertad y sin necesidad de ser invitado.  A lo largo de los próximos días publicaré una entrada en la que os contaré con más detalle el nuevo funcionamiento.

Mientras tanto, y hasta entonces, disfrutad del paseo.


Necesitamos (para 4-5 personas)
  • 750 grs de bonito en tacos
  • 3 crdas de sofrito (cebolla, pimiento rojo, pimiento verde y tomate)
  • 1 lata de tomate entero pelado (240 grs peso escurrido)
  • 1 crda de concentrado de tomate
  • 1 crda de azúcar
  • Sal
  • Aceite de oliva

Preparación

Comenzamos con la salsa de tomate y para ello partimos de la base de que contamos con el sofrito ya preparado.

Calentamos el sofrito en una sartén de base ancha y añadimos el tomate en lata (previamente triturado), el concentrado de tomate, el azúcar y sal al gusto.  Dejamos cocer a fuego medio-bajo durante 30 minutos con la tapa puesta para evitar salpicaduras.


Mientras se hace la salsa de tomate sofreimos ligeramente los tacos de bonito.  Sólo tenemos que sellarlos para atrapar su jugo en el interior y que no quede seco.  Retiramos los tacos y los reservamos a la espera de que la salsa de tomate termine de cocinarse.

Cuando la salsa de tomate esté lista y tenga el espesor que nos gusta, añadimos los tacos de bonito a la sartén.

En este momento perderemos el punto de ebullición por lo que subiremos el fuego y, en cuanto la salsa comience a hervir de nuevo, tapamos la sartén, apagamos el fuego y dejamos reposar un par de minutos sobre la placa.  El bonito se cocinará con el calor residual de la placa.

Servimos inmediatamente y con mucho pan.

Nota:
  • Para preparar el sofrito, picamos finamente cebolla, pimiento rojo, pimiento verde y tomate (escalfado y pelado).  Cubrimos la base de una sartén con aceite de oliva suave y pochamos la cebolla a fuego lento.  Cuando comience a tomar color añadimos los pimientos y sofreímos un par de minutos.  Por último agregamos los tomates y dejamos cocinar lentamente, a fuego bajito y con la sartén tapada para que "suden" las verduras, durante unos 20-30 minutos.
  • Si te gusta el bonito más hecho, aumenta el tiempo de reposo.  Quedará más seco pero la salsa de tomate lo compensará aportanto un punto de jugosidad.


*Esta entrada ha sido re-editada el 25.09.2012 para enlazar la lista de participantes a sus respectivas recetas (y no a las páginas de inicio, que es como aparecían en la entrada original).  Los enlaces de los blogs que no han podido participar han sido eliminados para evitar confusiones.

21.9.12

Cómo me hacéis sentir


Hoy me he levantado filosófica y con ganas de escribir sobre sentimientos que vosotros me hacéis experimentar a diario.

Me resulta importante escribir sobre ello, dedicar una entrada única y exclusivamente al asunto. 

Necesito escribir sobre vuestros comentarios.  Y sobre la manera en que me hacen sentir.

Cuando comentáis en este blog, no imagináis cómo los agradezco.  Entiendo que lleva tiempo leer mis entradas, generalmente largas, y me encanta que, después de visitarme, no os marchéis sin contarme lo que pensáis plasmándolo en forma de comentario.

Siendo algo absolutamente opcional y que no tenéis por qué hacer, no dejo de sorprenderme cuando veo que seguís comentando y que no habéis optado por marcharos a leer algún gran blog de los muchos que decoran nuestro panorama bloguero (cosa que sería fabulosa), que no habéis hecho cogido vuestro libro de turno y retomado la lectura (el mío un tanto abandonado, a ver si me pongo las pilas), que no os han entrado ganas de un café y habéis marchado a la cocina a prepararlo o que no habéis encendido la tele para ver las noticias (actividad de alto riesgo hoy en día).

No.

En vez de esto o muchas otras cosas, os habéis quedado conmigo un ratito más.  No habéis querido iros sin saludar.

Y...¿sabéis qué?

Que esto os hace fabulosos, especiales y grandes, MUY GRANDES.  Hace que me sienta querida y apreciada.  Este es el sentimiento del que hablo al principio, ese que vosotros me hacéis experimentar a diario.

Leo vuestros comentarios en mi móvil cuando voy en el bus de camino al trabajo, a primera hora de la mañana.  Los leo mientras espero pacientemente en la puerta del colegio a que salgan mis hijos, cuando hago cola en el supermercado, incluso, a veces, ¡cuando voy andando por la calle!

No se si estoy como una cabra pero lo cierto es que os siento como amigos aunque no nos conozcamos en persona y, posiblemente, no lo hagamos nunca jamás.

Hoy escribo sobre esto porque quiero daros las gracias.  Porque quiero que sepáis lo mucho que aprecio que me regaléis un par de minutos de vuestro tiempo para decir “hola, aquí estoy”.  Porque significa mucho para mí.  Porque sin vuestros comentarios este blog sería como un simple cuaderno en el que apuntar mis recetas y punto.

Gracias por cómo me hacéis sentir y por estar ahí, compartiendo y apoyando.

De todo corazón.

19.9.12

Rollitos de lasaña



Este es el tercer plato de pasta que publico en el blog.

Hasta la fecha, y después de 18 meses de actividad y de publicar tres veces por semana, me resulta curioso que mi índice de recetas sólo incluya dos recetas de pasta: una salada, pastel de tortellini, y una dulce, canelones de piña, mascarpone y crocanti en pasta fresca de chocolate.

En casa comemos pasta con regularidad pero rara vez considero que los platos que preparo sean dignos de compartir con vosotros.  En cuestión de pasta soy muy de "sota, caballo y rey".  No salgo de la boloñesa, carbonara, huevo y parmesano, tomate y atún y poco más.

No se si algún día mi enfoque cambiará y me dará por publicar una sección  de salsas básicas para pasta o algo por el estilo pero, de momento, va a ser que no.  De momento voy a seguir publicando sólo platos de pasta que me parezcan originales y que aporten algo nuevo al panorama actual.

Y en esa categoría entran estos rollitos de lasaña.  Una receta encontrada en una revista de cocina más vieja que la peseta pero no por ella menos interesante ni atractiva.

Espero que coincidáis conmigo en esto y que os guste.

Os dejo con ella para que juzguéis por vosotr@s mism@s :)


Ingredientes (para 4-6 personas)
  • 1/2 cebolla, pelada y cortada por la mitad
  • 1/2 pimiento rojo, lavado y sin pepitas
  • 1 pimiento verde, lavado y sin pepitas
  • 15 grs de aceite de oliva suave
  • 250 grs de carne picada de ternera
  • 6 cucharadas de salsa casera de tomate
  • 18 láminas de lasaña
  • 300 grs de requesón
  • 2 cucharadas de pesto verde
  • 600-700 ml de salsa bechamel clarita
  • Queso rallado para fundir
  • Sal

Preparación

El relleno

Para ello introducimos la cebolla junto con los dos tipos de pimiento en el vaso de la thermomix y troceamos durante 4 segundos a velocidad 5.  Añadimos el aceite y programamos 10 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Agregamos la carne picada junto con la salsa de tomate y programamos 7 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Si no dispones de thermomix, pica finamente la cebolla y los pimientos.  Calienta el aceite en una sartén ancha y pocha todos los ingredientes juntos a fuego lento, con la sartén cubierta con tapa (de este modo el vapor que se forme dentro ayudará a mantener las verduras jugosas), hasta que empiecen a dorarse.

Una vez cocinadas las verduras, las dejamos templar sobre un colador para que escurra su jugo.

Terminamos de preparar el relleno añadiendo el requesón y el pesto a la mezcla de la carne picada y las verduras.  Sazonamos.



La pasta

Ponemos las láminas de lasaña en remojo siguiendo las indicaciones del fabricante para que se reblandezcan.  El tiempo suele oscilar sobre los 15-20 minutos.

Una vez blandas, colocamos las láminas de lasaña sobre un trapo limpio.


El montaje y el horneado

Untamos las láminas de lasaña con el relleno.  Enrollamos a lo largo y cortamos los rollitos por el medio.

Vertemos la mitad de la bechamel en una fuente de horno y colocamos los rollitos de pie y bien apretados entre si.  Cubrimos con el resto de la bechamel y espolvoreamos con queso rallado.

Introducimos en horno pre-calentado a 180 ºC (arriba y abajo, tradicional) durante 25 minutos.

Servimos inmediatamente y nos preparamos para la ovación.

¡A disfrutar!


 
Fuente: revista "Cosas de cocina"

17.9.12

Tartaletas de chocolate y uvas al vino



Ayer me acosté contenta, orgullosa y feliz como una perdíz.

Me levanté con el propósito de preparar un plato dulce que incluyera, entre sus ingredientes, mermelada de uva, vino blanco y chocolate.

La idea era partir de cero.  No seguir ninguna receta.  Crear.  Inventar.

Generalmente sigo recetas de libros, revistas, etc. que voy variando sobre la marcha (o no).  Suelo tener un "guión" al que ceñirme por lo que las probabilidades de éxito están más o menos garantizadas.

Sin embargo esta vez no fue así y, la verdad sea dicha, este auto-reto me imponía un poco.

A pesar de ello, la cosa se dio bien y salí airosa del mismo con estas tartaletas como resultado, causantes de mi "buen rollete" de ayer.  A mis hijos y guiri-marido, mis críticos más duros y directos, les gustaron muchísimo y, para mí, eso es lo que más cuenta cuando cocino.  Su opinión es clave.

Ahora, y para rematar mi felicidad del todo, sólo me falta que os animéis a prepararlas y, por supuesto, que os gusten tanto como nos han gustado a nosotros.

Son exquisitas.  Palabrita del niño Jesús.  Para que lo comprobéis vosotr@s mism@s aquí os dejo con la receta.


Necesitamos (para 5 tartaletas de 10 cms de diámetro)

Para la base
  • 60 grs de mantequilla cortada a dados
  • 112 grs de harina de trigo
  • 1/2 huevo
  • 40 grs de azúcar glas
  • 3 crdas de chocolate rallado 70% de cacao (de Montexcelencia)
  • 1 pizca de sal
Para el relleno
  • 1 huevo y medio “L”
  • 60 grs azúcar blanquilla
  • 1 1/2 crda de mermelada de uva (de Montexcelencia)
  • 1 1/2 de vino blanco
  • 50 grs de queso mascarpone
  • 2 crdas de nata líquida
Para la cobertura
  • 60 ml de vino blanco (Enebral de Montexcelencia)
  • 1 crda de miel
  • 1 crda de azúcar blanquilla
  • 1/2 crda mermelada de uvas
  • Uvas sin pepitas
  • 2 hojas de gelatina

Preparación

De la base

En un recipiente amplio, tamizamos la harina.  Añadimos el resto de ingredientes y mezclamos con la punta de los dedos.  Amasamos ligeramente hasta obtener una mezcla homogénea.  Envolvemos la masa en papel transparente y dejamos reposar en la nevera durante una hora.

Dividimos la masa en cinco partes iguales.  Colocamos cada una de ellas entre dos hojas de papel de horno y con el rodillo la extendemos procurando darle forma de círculo.

Untamos los moldes (mejor si son desmoldables) con mantequilla y colocamos la masa sobre ellos, retirando el sobrante que sobresalga por los bordes.

Cubrimos los moldes con papel de horno y los rellenamos con garbanzos, judías o similar.

Cocemos en horno pre-calentado (arriba y abajo, horno tradicional) a 180 ºC durante 10 minutos.


Del relleno

Batimos todos los ingredientes, excepto el queso mascarpone y la nata, hasta obtener una mezcla homogénea.

Cocemos a fuego medio, removiendo con unas varillas.  Cuando la mezcla alcance el punto de ebullición y espese (unos 3 minutos) la traspasamos a otro recipiente y dejamos templar.

Batimos el queso mascarpone con la nata y lo añadimos a la mezcla anterior.

Vertemos el relleno sobre la base de masa quebrada.  Horneamos nuevamente a 180 ºC durante unos 12-14 minutos (arriba y abajo, horno tradicional).

De la cobertura

Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante 5-10 minutos.

En una pequeña cacerola hervimos el vino, la miel, el azúcar y la mermelada durante 5 minutos aproximadamente o hasta que la mezcla comience a oscurecer y a parecerse a un sirope.

Añadimos las uvas y hervimos 3 minutos más.  Con ayuda de una espumadera, transferimos las uvas a un plato.

Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos a la cacerola.  Removemos hasta su completa disolución, aproximadamente 1 minuto.


Colocamos las uvas sobre las tartaletas y repartimos el sirope por encima.

Antes de sucumbir a la tentación de degustar estas tartaletas tan sabrosas, debemos dejarlas enfriar en la nevera durante, al menos, una hora.

Después de la espera, que garantizo merece la pena, nos dejamos llevar por el placer de esta deliciosa combinación de uvas, chocolate y vino.

Nota:

Para la elaboración de estas tartaletas he contado con la colaboración de Montexcelencia, tienda online de productos gourmet que ofrece una variada y amplia selección de vinos, dulces, embutidos, quesos, aceites, ultramarinos, etc.

Todos ellos de gran calidad, seleccionados por Salvador Gallego, chef de reconocido prestigio y Premio Nacional de Gastronomía.


Comprar a través de Montexcelencia resulta sencillo y cómodo.  Tan sólo tienes que entrar en su página web, escoger los productos de tu preferencia, ponerlos en tu carrito y esperar a que te lo lleven a casa sin cargo alguno por el envío.  ¡Y ya está!

Feliz lunes para todos :)

14.9.12

Patatas con salsa de queso, beicon y cerveza

Hay días en que la inspiración me falla y me quedo bloqueada frente a la pantalla del ordenador sin saber cómo comenzar una entrada.

Y no es que no tenga cosas que contar.  No.

Podría ponerme a escribir sobre lo mal que ha comenzado mi día hoy, sobre que he perdido el bus esta mañana y he llegado al trabajo por los pelos, sobre lo nervioso que se ha puesto el perro de mis vecinos con el que me he topado al correr hacia la parada del bus (carrera que me podría haber ahorrado) y que ha debido de despertar a medio vecindario con sus ladridos, sobre lo mucho que me cuesta levantarme los viernes cuando el cansancio que se acumula del resto de la semana se ha acomodado en mis huesos y me impide moverme con la soltura de otros días, etc.

Yo tengo cuerda para rato (nada que no sepáis los que me leéis con regularidad).  Pero no siempre esa "cuerda" es interesante o, al menos, eso me parece a mí.

En momentos como este considero que lo mejor es dar paso a escribir sobre la receta que hoy quiero compartir con vosotros.  Una solución perfecta para un día como el mío de hoy.  Un día en que las fuerzas fallan y necesitamos una solución rápida para la cena que no sea tirar de teléfono y pedir un "tele-no-se-qué".  Porque donde esté una comida casera que se quite lo demás ¿verdad?

¿Pasamos a la receta?
  
Ingredientes (para 4 personas)
  • 6-8 patatas pequeñas (procura que sean del mismo tamaño)
  • 100 grs de queso cremoso en lonchas (tipo Gouda, Edam, Masdaam, etc)
  • 100 grs de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 20 ml de cerveza
  • 75 grs de beicon picado

Preparación

Hervimos las patatas en abundante agua con sal, a fuego medio, hasta que estén tiernas.  El tiempo dependerá del tamaño de las mismas.  Yo las tuve unos 15 minutos.

Escurrimos las patatas y dejamos templar.
Mientras las patatas se templan, preparamos la salsa.
Para ello cortamos las lonchas de queso en pequeños trozos y las colocamos en un recipiente apto para microondas junto con el queso crema.

Fundimos los dos quesos en el microondas, a golpes de 30 segundos.  Removemos entre golpe y golpe.

Añadimos la cerveza y removemos para que se integre bien con los quesos.  Calentamos de nuevo en el microondas durante 15-20 segundos.

Freímos el beicon en una sartén a fuego medio-alto hasta que esté crujiente y se lo añadimos a la crema de queso.
Cortamos las patatas por la mitad, a lo largo, las rociamos con la salsa de queso, beicon y cerveza y servimos inmediatamente.

 
Notas:
  • Son unas patatas de lo más versátil que se pueden consumir con una ensalada para una cena ligera o como guarnición de carnes, pescados, etc.
  • Podemos aumentar la cantidad de queso en lonchas para preparar una crema más espesa, tipo dip, y servirla con crudités de verduras, nachos, picos de pan, etc.

12.9.12

Huevos a la madrileña



María está de aniversario y tiene a media blogosfera revolicionada.

Nos tiene a todos trabajando como locos con el concurso celebración de su primer año de blog Cosicas dulces...y alguna salada.

Y no es para menos.

De María se intuye que es una mujer excepcional (y digo "intuye" porque no la conozco en persona - que ya me gustaría, ya - pero es fácil adivinar qué tipo de persona se esconde tras sus entradas y comentarios).

Una de las blogueras más entrañables del panorama actual, siempre cuenta con una palabra amable y cariñosa cuando pasea por nuestros blogs.  Cosicas dulces...y  alguna salada es uno de mis blogs favoritos (seguro que no soy la única que piensa igual), de un éxito que lo acompaña casi desde sus comienzos...su buen hacer y dedicación son los culpables !!!!


A través de su concurso, María nos pide que cocinemos una receta tradicional de nuestra región y me ha tenido dándole vueltas al coco pensando en qué preparar desde hace semanas.

Madrid es conocido por los callos, el cocido y los churros, tres recetas que quedaron descartadas desde el primer momento.  Las dos primeras por la época del año en que nos encontramos, la combinación verano-callos o verano-cocido no me ha pareció la más apropiada (uf, me entran sudores sólo de pensarlo) y la tercera necesita de un utensilio especial para su elaboración del que no dispongo con lo cual, también descartada.

Buscando en libros y en la web recetas tradicionales de Madrid, me topé con estos huevos a la madrileña (de los que jamás había oído hablar) y fue amor a primera vista.

Son fáciles de preparar y no necesitan de utensilios especiales, ni de ingredientes raros así que no lo dudé ni un instante.

Espero que os gusten tanto como nos han gustado a nosotros (tanto que no me ha dado tiempo ni a fotografiarlos una vez gratinados y listos para disfrutar, jajaja).

No me cabe la menor duda que los volveré a repetir.

Gracias, María, porque me has hecho descubrir una receta 10, maravillosa y fabulosa.


Ingredientes


Preparación

Partimos de la base de que tenemos las dos salsas (bechamel y casera de tomate) ya preparadas, con lo que comenzamos por escalfar los huevos.

Para ello es necesario contar con una sartén lo suficientemente amplia para los cuatro huevos, en nuestro caso, o el número que vayamos a escalfar.  Debe de haber espacio entre ellos para que no se nos peguen las claras.  Si no tenemos una sartén amplia, utilizaremos dos o las que sea necesario.

Llenamos de agua la sartén y la llevamos a ebullición suave, manteniendo el hervor en un punto en que se empiezan a formar burbujas en la base de la sartén.  Cascamos los huevos, uno a uno, y los dejamos caer suavemente en la sartén.  Transcurrido 1 minuto (no más - utiliza un temporizador porque este paso es importante), apartamos la sartén del fuego y dejamos reposar en ella los huevos durante 10 minutos.

Mientras los huevos reposan en el agua, cubrimos la base de cuatro platos aptos para horno con una fina capa de salsa bechamel.

Una vez transcurridos los 10 minutos, retiramos los huevos con una espátula, dejándola reposar unos segundos sobre papel de cocina para que escurra el exceso de agua.


Colocamos los huevos en los platos sobre la base de la bechamel, cubrimos la yema con una cucharada de tomate y, encima de esta, vertemos el resto de la bechamel.

Espolvoreamos con queso rallado y gratinamos hasta que estén dorados.

Servimos inmediatamente acompañados de mucho pan...aunque esto último creo que sobra decirlo ¿no?


Fuente: www.cocinavivo.com

10.9.12

Banana bread



O lo que en castellano vendríamos a llamar pan de plátano.

¿Pan? ¿Dónde está el pan?

Me llama la atención que los anglosajones lo califiquen de pan cuando realmente lo que es, es un bizcocho.  Pero, como no seré yo quien lo discuta, he optado por dejar el nombre original de la receta y así todos contentos.

Los orígenes del banana bread o pan de plátano nos transportan a Estados Unidos.

La receta original aparece por primera vez en el libro de cocina “Balanced recipes cookbook”, del año 1933, en la ciudad de Pillsbury.  Este pan dulce se popularizó por todo el país y, con el paso de los años, ya en los años 60 todas las amas de casa estadounidenses sabían prepararlos.  Hoy, con casi 80 años de historia, el pan de plátano se prepara en todo el mundo.  Lo que no es de extrañar porque su elaboración es sencilla, los ingredientes económicos y el resultado sabroso.

Yo no he querido ser menos que "todas las amas de casa estadounidenses" y he querido preparar mi versión personal.

Aviso que la receta viene avalada por múltiples "mmmm", "ahhhhh", "oooins" y "buf" que me han dedicado mis hijos cuando le han hincado el diente.

Lástima que no sepa cómo cargar sonidos en blogger que si no... 


Ingredientes (para un molde de 12 x 25 cms)

  • 75 grs de mantequilla (temperatura ambiente)
  • 60 grs de azúcar moreno
  • 50 grs de azúcar blanquilla
  • 2 huevos (temperatura ambiente)
  • 4 plátanos maduros (ligeramente machacados)
  • 225 grs de harina de trigo
  • 2 cucharaditas colmadas de levadura (tipo Royal)
  • 50 grs de nueces (en trozos grandes)

Preparación

*No es necesario utilizar batidora eléctrica para la elaboración de este pan.  Bastará con un recipiente amplio y hondo y un tenedor.

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Batimos la mantequilla junto con los dos tipos de azúcar, los huevos y los plátanos.  Removemos a mano hasta incorporar todos los ingredientes.
Incorporamos la harina y la levadura.  Removemos nuevamente y, en cuanto tengamos una mezcla homogénea, añadimos las nueces.

Engrasamos y enharinamos un molde para horno, vertemos en el la mezcla y horneamos durante 40-45 minutos o hasta que, al introducir un pincho en el bizcocho, este salga limpio.


Posiblemente ya estéis enterados pero, por si pasa por aquí algún despistado, os cuento que Manu Catman está de aniversario y nos invita a celebrarlo con un concurso de "recetas con flores".

Pinchando en el logo llegaréis hasta su blog y podréis informaros con más detalle.


Muchas felicidades por estos dos años de blogger, Manu.

Recuerdo con mucho cariño los comienzos de tu blog, que fue uno de los primeros de los que me hice seguidora, y no puedo dejar de asombrarme y darte la enhorabuena por la evolución tan rápida que ha llevado, por tu buen hacer y por los buenos ratos que me haces pasar.

Mi aportación a tu concurso es sencilla y no lleva flores en su elaboración.  Una lástima porque es lo que realmente me habría gustado pero mi día a día anda complicado y no me es posible llegar a más.  Sin embargo no he querido dejar pasar la ocasión de unirme al gato en su celebración :)

¡¡¡ Te deseo mucho éxito en el concurso !!!


Actualización a 1.10.2012

Dos meses después de publicar esta entrada, vuelvo para actualizarla con información sobre una iniciativa que, hace tres meses, puso en marcha Mai del blog Hierbas y especias con la intención de impulsar el consumo local de frutas así como la compra de productos de precio justo.  Las condiciones laborales de los trabajadores del sector son más que "mejorables" y resulta importante hacer este llamamiento si con el se consigue avanzar en la lucha por una mejoría del bienestar de estos trabajadores.


Para colaborar con esta buena causa, quiero donar esta receta y animaros, desde aquí, a que os unáis también vosotros.

Con todas las recetas recopiladas, Mai elaborará un libro en PDF de recetas de piñas y bananas que será donado a Frutas justas.  Tenéis de plazo hasta el 15 de octubre así que...¡todavía os podéis poner con ello!

Si queréis información más detallada, pinchad aquí e iréis directos a la entrada en la que Mai nos explica cómo surgió esta idea y qué fue lo que le hizo concienciarse al respecto.


Más recetas con plátano publicadas anteriormente en este blog:

Muffins de plátano y nueces
Muffins de plátano, nuez y chocolate
Tortitas de plátano


7.9.12

Bacalhau com natas [en Thermomix]

 
 
Hace unos meses, mi familia y yo estuvimos de visita en Portugal.  Cuatro días bien aprovechados durante los cuales nos pateamos Lisboa, visitamos Sintra y emprendimos rumbo al norte con parada en Óbidos y Peniche.

No era mi primera vez en Lisboa (de hecho, esta fue mi tercera) ni en Sintra, pero si en el norte y he de decir que me encantó.

Las playas de Peniche son impresionantes, un paraíso para los surferos.

Y Óbidos.  Ay, ¡qué decir de este precioso rincón!  Una pequeña ciudad amurallada que cautiva desde el primer momento en que pones un pie sobre sus adoquinadas calles.  Si tenéis la ocasión, no dejéis de visitarla.  No os defraudará.

Fue allí donde tuve la gran suerte de probar el famoso y archiconocido bacalhau com natas o bacalao con nata.  Siendo entusiasta del bacalao, los que me conocen me recomendaron que no dejara de probarlo, que seguro que me iba a gustar y bla, bla, bla.  Y así fue, no se equivocaron.  No me defraudó en absoluto.  Es más, me gustó tanto que he querido prepararlo yo en casa y recrear en mi paladar tan exquisita combinación de sabores.

La receta está sacada de la web.  Desgraciadamente no anoté la fuente y no la puedo citar cosa que me incomoda enormemente.  Hacer referencia a los sitios, libros, etc de los que salen mis preparaciones me parece correcto pero esta vez no va a poder ser.  De modo que, si alguno de los que me leéis identifica la fuente de esta versión del bacalhau com natas o bacalao con nata, agradecería que me avisara para poder rectificar mi despiste.

Este plato caerá nuevamente porque estaba impresionante de sabor.  Sin embargo, comparándolo con el que probé en Óbidos que es la única referencia que tengo, la cantidad de patata me pareció excesiva y el espesor de la salsa insuficiente.  La próxima vez que reduciré ambas cantidades para que se aprecie más el sabor a bacalao y quede jugoso pero sin resultar seco.

 

Después de estos dos "peros", y sin enrollarme más, os dejo con la receta por si os animáis a prepararla...cosa que recomiendo sin pestañear :)


Necesitamos (para 4 generosas raciones)
  • 300 grs de patatas laminadas gruesamente
  • 100 grs de cebolla cortada en juliana
  • 50 grs de agua
  • 150 grs de migas de bacalao desalado
  • 200 grs de leche
  • 100 grs de nata líquida
  • 30 grs de harina de trigo
  • 1/2 pastilla de caldo de pescado
  • Aceite de oliva
  • Nuez moscada
  • Pimienta molida
  • Pan rallado
  • Mantequilla
 
Preparación

Ponemos la mariposa en las cuchillas y calentamos 50 grs de aceite durante 4 minutos, temperatura varoma a velocidad 1.

Añadimos la cebolla y programamos 4 minutos, temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.  A continuación agregamos las patatas y el agua.  Salamos y programamos 13 minutos, temperatura varoma, giro a la izquierda y velocidad cuchara.

Añadimos el bacalao y programamos 2 minutos más, misma temperatura y velocidad.  Ajustamos el punto de sal si fuera necesario, sacamos y reservamos en un recipiente hondo apto para horno.

Sin lavar el vaso, ponemos la leche, la harina de trigo, el caldo de pescado, 25 grs de mantequilla, 10 grs de aceite de oliva, una pizca de nuez moscada y un pellizco de pimienta. Programamos 5 minutos, 90º, velocidad 4.  Cuando termine el tiempo añadimos la nata líquida y programamos 2 minutos más, misma temperatura y velocidad.  Rectificamos de sal si fuera necesario.

Volcamos la salsa sobre la mezcla del bacalao, removemos suavemente, espolvoreamos con pan rallado y colocamos unas bolitas de mantequilla encima.

Horneamos a 180ºC, arriba y abajo, durante 15 minutos.  Después lo gratinamos hasta que se dore.
  
 
Servimos acompañado de una ensalada variada y no necesitamos más para solucionar una comida de una forma nutritiva y equilibrada.

5.9.12

Rollitos de ensaladilla rusa



Durante años he preparado la ensaladilla rusa partiendo de una base de verduras congeladas o deshidratadas a las que añadía atún, aceitunas, pimientos rojos asados y cualquier otro ingrediente sabroso que tuviera a mano con la intención de "alegrar" un poco el conjunto y engañar al paladar.

Práctica un tanto bochornosa teniendo en cuenta lo mucho que me gusta cocinar y cuánto disfruto con ello.

 Y no es que así lo hiciera por cuestiones de tiempo.  No.  Lo hacía por ignorancia.  Ignorancia total y absoluta.

En casa de mis padres JAMÁS se ha preparado ensaladilla rusa por lo que, durante gran parte de mi vida, he sido desconocedora de la diferencia tan abismal que hay entre una preparada como acabo de confesar (para mi verguenza) y una casera.  Nada que ver.  Dos mundos opuestos.

Este verano decidí dejar las bolsas de preparado para ensaladilla en el supermercado y ponerme seria con el tema.  Verduras frescas y cuchillo en mano, dediqué el tiempo necesario a trocear con mimo todas y cada una de ellas, a hervirlas el tiempo necesario para que quedaran al dente y orquestar uno de los platos más consumidos en España.

De origen ruso, como su propio nombre indica, es un plato típico de ese país.

La receta original fue elaborada en 1860 por Lucien Olivier, chef del restaurante Hermitage, uno de los restaurantes más conocidos de Moscú.  En honor a su creador, esta ensalada también se conoce como "ensalada Olivier" en otros países.

Según he leído, es uno de los platos que más se consumen en Rusia ya que no es un plato laborioso ni costoso, pero si saciante.

Hay tantas variantes de este plato como cocineros que lo preparan.  Yo dejo aquí mi versión, que espero os guste.


Ingredientes (para 4 personas)
  • 4 zanahorias, lavadas y peladas
  • 1 patata grande, lavada y pelada
  • 100 grs de judías verdes redondas
  • 1 lata de guisantes, lavados y escurridos
  • 80 grs de atún en escabeche, escurrido
  • 1 huevo duro, picado
  • 2 cucharadas de alcaparras
  • 8 hojas de lechuga iceberg
  • 2 cucharadas de mayonesa
  • 1/2 yogur natural
  • 2 cucharadas de leche
  • Sal

Preparación

Cortamos las zanahorias y las patatas en pequeños dados, procurando que nos queden del mismo tamaño.

Las hervimos, por separado, en abundante agua con sal hasta que estén tiernas pero enteras.  El tiempo necesario dependerá de la materia prima y del tamaño de los dados.  Comprueba con la punta de un cuchillo afilado el punto de cocción para no pasarte.

Escurrimos las zanahorias y las patatas y las pasamos a un cuenco con agua fría para cortar el proceso de cocción.

Troceamos las judías verdes y las hervimos durante el tiempo necesario para que estén al dente, lo que dependerá del tamaño de los trozos..  Una vez cocidas, las retiramos del fuego, escurrimos y pasamos a un cuenco con agua fría.

Cuando las verduras estén frías, escurrimos de nuevo y secamos ligeramente con papel de cocina para retirar el exceso de agua.

Mezclamos la zanahoria, la patata, las judías, los guisantes, el atún, el huevo duro y las alcaparras. Sazonamos.

Preparamos una salsa con la mayonesa, el yogur y la leche.  Ajustamos las cantidades de los ingredientes a nuestro gusto.  A mí me gusta rebajar el potente sabor de la mayonesa con yogur y leche, pero esta ensalada se puede aderezar sólo con mayonesa perfectamente.

Añadimos la salsa a la mezcla anterior y mezclamos bien.  La repartimos entre las hojas de lechuga, enrollamos y...¡listo!

3.9.12

Tortilla española


 
Resulta satisfactorio aprender y ampliar conocimientos, especialmente si es sobre temas que me gustan como la cocina.

Generalmente, cuando me siento frente al ordenador a escribir una nueva entrada, tiendo a darme un paseo por la red buscando documentación sobre el plato que publico o sus ingredientes.

Entonces me doy cuenta de lo ignorante soy, que puede que sepa "algo" de cocina pero que, en materia de historia culinaria, estoy más bien pez.

Hoy no ha sido diferente.  He estado indagando sobre la historia y orígenes de la tortilla española o de patatas, uno de los platos más emblemáticos de cocina de nuestra tierra.

Todos la hemos comido alguna vez, a todos nos gusta (posiblemente - es que no conozco a nadie que le haga feos), llevamos su receta grabada en nuestras memorias gastronómicas y de nuestras manos han nacido muchas, pero que muchas, tortillas.

Sin embargo, me atrevería a decir que ahí queda la cosa y que, en materia de historia, poco sabemos del plato estrella de la gastronomía española.

Puede que sea correcto empezar a escribir sobre ello aquí y ahora.  No lo se.  Lo mismo es lo que esperáis leer.  Sin embargo no lo voy a hacer, de lo contrario haría de ésta una entrada excesivamente larga y no quiero aburriros con el tema.  Al fin y al cabo este es un blog de recetas que siempre llegan acompañadas de alguna historia o pequeñas anécdotas, pero no es una fuente documental.  Para eso está wikipedia ¿no?

Pero como tampoco quiero poneros la miel en los labios y luego cambiar de tercio sin más, os dejo un par de enlaces que me han resultado curiosos por si tenéis tiempo y ganas de "curiosear" un poco sobre lo que se ha escrito de la tortilla española:


Y llegado a este punto, no me queda más que pasar con la receta porque, a pesar de lo escrito más arriba, seguro que por ahí anda algún que otro tímido que todavía no se ha atrevido con ella.

¡Animo y a por todas!


Necesitamos
  • 1/2 kilo de patatas
  • 225 grs de cebolla
  • 4 huevos "L"
  • Sal
  • Aceite de oliva suave (unos 200 ml)
 
Preparación
 
Pelamos, lavamos y cortamos la patata en trozos (o rodajas) de aproximadamente 1/2 cms de grosor.
 
Pelamos y cortamos la cebolla en tiras (tipo juliana pero más gruesas).  Mezclamos la cebolla con la patata y salamos.
 
 
Calentamos el aceite en una sartén de base amplia.  Una vez caliente, añadimos la patata y la cebolla.  Freímos a fuego medio bajo (en mi cocina yo uso el 4 de 9) durante unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando con una espátula.
 
Una vez transcurrido este tiempo, retiramos la patata y la cebolla de la sartén.  Escurrimos bien y dejamos templar unos minutos.
 
 
Mientras tanto, batimos los huevos en un recipiente hondo y amplio.  Añadimos la mezcla de la patata y la cebolla.  Rectificamos el punto de sal.
 
Dejamos reposar la mezcla 5 minutos, de este modo se integran bien todos los ingredientes y resulta más fácil cuajarla.
 

Untamos de aceite una sartén (la mía de 24 cms de diámetro)  por la base y laterales.  La calentamos al fuego y le añadimos la mezcla.
 
Cuajamos la base durante 3 minutos a fuego medio.
 
Volteamos la tortilla con ayuda de un plato (colocándolo sobre la sartén a modo de tapa), untamos de aceite de nuevo la sartén antes de deslizar la tortilla sobre ella para cuajar la otra parte.  Otros 3 minutos a la misma temperatura.
 
 
A mí me quedó bastante cuajada pero, al ser verano y con los calores que nos acompañan estos días, no quise dejar el huevo crudo por eso de no tontear con la "salmonelosis".


Notas:
  • Para reducir el consumo de aceite, escurre las patatas y cebolla en un colador colocado sobre un plato hondo.  Podrás reutilizar el aceite que escurra y quede recogido en el plato.
  • Si quieres que quede más cruda, cuájala sólo 2 minutos por cada lado o añade un huevo más y respeta los tiempos de esta receta.
  • Prueba a añadir un par de cucharadas de leche al huevo, esto también la hará más jugosa.
  • Si añades 1 cucharadita de levadura (tipo Royal), el volumen de la tortilla aumentará ligeramente.