31.10.12

BLT Gofres



Después de tres meses de pocos caprichos y mucho esfuerzo, hoy me despido de la dieta.  He conseguido alcanzar el peso que me marqué como meta a finales de julio y perder, incluso, un par de kilos extra.

Aunque mi intención es continuar cuidando mi alimentación y mantener el peso a ralla, no he podido evitar darme un homenaje en forma de gofre y acompañarlo de un BLT casero.

Beicon loncheado cocinado a mi gusto, crujiente pero sin pasarse.

Lechuga en finas tiras, fresca y jugosa.

Tomate, dos rodajas, el justo y suficiente para aportar jugosidad al conjunto.

Y todo esto acompañado de una mayonesa a la mostaza.

Mmmmmm, absolutamente delicioso.  Una combinación que encuentro imposible de resistir.  Mi homenaje de despedida de tres meses de privaciones y restricciones.


Necesitamos
  • 1 gofre casero*
  • 2 lonchas de beicon
  • Un poco de lechuga, lavada y cortada en tiras
  • 1 tomate
  • 2 cucharaditas de mayonesa
  • 1/2 cucharadita de mostaza de Dijon

Preparación

*Para la preparación del gofre utilicé los moldes especiales de Lékué que permiten hacer 4 gofres de un sólo golpe de horno, si usas sólo una de las bandejas que vienen en el paquete, u 8 gofres si usas las dos.

Yo preparé 8 gofres, algunos de los cuales fueron desayunados y el resto congelados. Quería comprobar si pasaban la prueba del congelado y ¡vaya si la pasaron!  Congelan y descongelan a la perfección sin perder ninguna de sus cualidades.  Para descongelarlos simplemente hay que dejar que alcancen temperatura ambiente sin necesidad de pasar por la nevera.  Se pueden calentar ligeramente en una tostadora o unos minutos bajo el gril.

La receta que seguí es la que viene en el libro que acompaña los moldes.


Para el resto de la preparación no tenemos más que lavar la lechuga, secar y cortar en finas tiras.

Lavar el tomate y cortarlo en rodajas.

Mezclar la mayonesa con la mostaza hasta integrar bien los dos ingredientes.

Colocar las lonchas de beicon en un plato cubierto con papel de cocina e introducirlo en el microondas durante 2-3 minutos a temperatura media.  Comprobar el punto del beicon y ajustarlo según nos guste más o menos crujiente.

Colocamos el gofre en un plato y lo cubrimos con la lechuga, el tomate, la salsa y, por último, el beicon.

Y a disfrutar :)


29.10.12

Día de publicación reto Tía Alia [recetas de octubre]

¡Por fín llegó el día!

Un día especial para mí porque este mes, por primera vez, hay participación abierta en el reto Tía Alia.

Muchos habéis dejado comentarios sobre vuestra intención de participar en el reto del mes, algunos habéis podido llegar a ello y otros no porque, a lo largo de las semanas, las cosas se os han complicado e impedido participar.

Sin embargo, y a pesar de las bajas, el total de participantes ha sido elevado y me llena de satisfacción comprobar lo exitoso que ha resultado el reto de octubre.  Gracias a todos por haberlo hecho posible.

Aquí, los "valientes" blogueros y blogueras que se han apuntado al reto de este mes:

.... DULCE ....


.... SALADO ....


Me invade la curiosidad por visitar todos estos blogs y leer sus entradas, ver cómo les ha ido, comprobar si han tenido dificultades o no, etc.

Pero antes de salir corriendo a visitarlos (y así poder empezar a enlazar sus entradas con esta), os cuento mis experiencias empezando por la receta dulce.

Las "monadas" me han dado algún que otro quebradero de cabeza.  La receta prometía ser fácil pero la realidad ha sido bien distinta.

Seguida al pie de la letra el resultado fueron unas pastas tirando a insípidas que, para preparar, requirieron  de pelea con una masa pegajosa muy antipática de manipular.

La segunda intentona no acabó mejor que la primera.  Es más, me atrevería a decir que el resultado fue incluso peor a pesar de introducir pequeños cambios en su elaboración: utilicé menor cantidad de huevo, espolvoreé las bolitas de masa con azúcar moreno y las adorné con media nuez.

A pesar de que a mí tampoco me gustaron estas, las monadas cayeron a velocidad de rayo y mis hijos dieron buena cuenta de ellas sin rechistar.  ¿Será que se les ha atrofiado el paladar? - pensé yo - y seguí dándole vueltas a la manera de mejorar la receta.

Inevitablemente introduje más cambios, ajusté cantidades y...voilá...del horno saqué una tercera bandeja de monadas que, puedo confirmar, estaban fabulosas.  Y es que a la tercera va la vencida ¿no?.

A continuación, la receta (adaptada).

RECETA DULCE - Monadas


Necesitamos
  • 130 grs de azúcar blanquilla
  • 40 grs de manteca a temperatura ambiente
  • 2 huevos medianos
  • 1 cucharada de anís dulce
  • 200 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de bicarbonato en polvo
  • 1 cucharadita de polvos para hornear (tipo levadura Royal)
Además
  • Azúcar moreno para rebozar

Preparación

Mezclamos el azúcar con la manteca y batimos hasta espumar.  Añadimos los huevos, el anís y removemos hasta incorporar.

Tamizamos la harina con el bicarbonato y los polvos para hornear.  Añadimos a la mezcla de ingredientes líquidos, poco a poco, hasta obtener una masa homogénea.

Si nos queda demasiado pegajosa añadimos un poco más de harina.

Tapamos el recipiente con papel film y dejamos reposar la masa en la nevera durante una hora.


Transcurrido el tiempo de reposo de la masa, la retiramos de la nevera.  Estará menos pegajosa pero, aún así, se nos pegará a los dedos por lo necesitaremos engrasarnos las manos con mantequilla o aceite para manejarla sin problema.

Con las manos engrasadas tomamos porciones de la masa y hacemos bolitas, las rebozamos en azúcar y las colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.  Aplastamos las bolitas ligeramente con los dedos, no en exceso ya que bajarán por si solas durante el horneado.

Cocemos en horno pre-calentado (arriba y abajo, tradicional) a 180 ºC durante 12 minutos.

Sacamos y dejamos enfriar ligeramente sobre la misma bandeja hasta que las podamos pasar a una rejilla metálica sin quemarnos.

Cambiando de tercio y pasando a la receta salada.

La elaboración de la "carne al canuto" me resultó infinitamente más fácil y salió a la primera.  No cambié nada más que una cosita, y es que añadí mostaza a la mezcla del relleno para darle un toque de sabor, pero este ingrediente es prescindible.

Un plato que ha tenido muchísimo éxito y que me han pedido que repita todos los miembros de la familia.  La salsa es riquísima así que recomiendo acompañar la carne con mucho pan.  Lo mismo tenéis la suerte que yo tuve, que no me hizo falta meter los platos en el lavavajilas porque los rebañaron tanto que quedaron limpios limpísimos, jajaja.

Vamos con la receta ¿os parece?

RECETA SALADA - Carne al canuto


Necesitamos

Para los rollos de carne

  • 250 grs de ternera picada
  • 1 huevo duro picado
  • 50 grs de jamón serrano picado
  • 1 cucharadita de perejil picado
  • 1/4 de cebolla picada
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • 4 filetes de ternera (babilla, añojo, etc)
  • Harina de trigo
  • 3-4 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal
Para la salsa

  • 3/4 de cebolla picada
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cucharadita de perejil
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • 100 ml de vino blanco
  • 200 ml de caldo de cocido
  • 1 cucharada de maizena express (opcional)
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

Comenzamos preparando el relleno de la carne y para ello mezclamos, en un cuenco amplio, la ternera picada, el huevo duro, el jamón, el perejil, la cebolla y la mostaza. Salpimentamos.

Colocamos los filetes de ternera sobre una superficie amplia y los aplastamos con ayuda de una maza para carne.  Aumentarán considerablemente en volumen.

Dividimos la mezcla del relleno en cuatro partes y extendemos cada una sobre cada filete de ternera.

Enrollamos los filetes de ternera y los atamos con cuerda de cocina para que no se nos abran.

Ponemos harina en un plato y rebozamos en ella los rollos de carne, cubriéndolos por completo.

Calentamos el aceite en una sartén y pasamos los rollos de carne por el sólo para sellarla.  Reservamos.

Preparamos la salsa y, para ello, comenzamos sofriendo la cebolla y el ajo en un par de cucharadas de aceite, a fuego lento.  Usamos una cacerola lo suficientemente amplia como para que quepan los cuatro rollos de carne que se terminarán de cocinar en ella.


Cuando comiencen a dorarse, agregamos el perejil y la canela.  Removemos.  Agregamos el vino y cocemos durante 5 minutos sin tapar la cacerola para que se evapore el alcohol.  Transcurrido este tiempo incorporamos el caldo de cocido y cocemos a fuego lento durante 10 minutos.

Trituramos la salsa y la devolvemos a la cacerola.  Salpimentamos y, si fuera necesario, le añadimos un poco de maizena express para ajustar el punto de espesor.

Añadimos los rollos de carne a la cacerola y damos un último hervor de 5 minutos, volteando para que la carne se cocina por todos sus lados.

Retiramos los rollos de carne.  Cuando se templen quitamos la cuerda y los cortamos en rodajas.

Servimos con la salsa y acompañamos de la guarnición que más nos guste: patatas, verduras, arroz, etc.

26.10.12

Bizcocho [super jugoso] de mayonesa y chocolate



Hay gente que a la pregunta "¿te apetece un trozo de bizcocho de mayonesa?" respondería con un NO rotundo.  Un NO bien alto y claro por eso de que quien les pregunta lo escuche bien y no correr el peligro de encontrarse con una porción delante de sus narices que no tengan más remedio que comer.

Este no habría sido mi caso jamás.  Yo suelo sentirme atraída por recetas que nunca he probado, que se elaboran con ingredientes extraños o que llevan combinaciones poco normales.  Esta actitud ante la comida me ha traído alguna que otra decepción pero, por lo general, me he aportado sorpresas la mar de agradables.

Tal ha sido el caso de este bizcocho de mayonesa y chocolate.  Un bizcocho delicioso, de potente sabor, perfecto para una ocasión especial o simplemente para darse un capricho.

Soy consciente de que con esta receta no descubro nada nuevo.  Había leído sobre el uso de mayonesa en bizcochos y llevaba tiempo con la intención de comprobar cómo serían los resultados obtenidos.  El caso es que la mayonesa no es más que una emulsión de huevo, aceite, sal y limón, ingredientes básicos en la elaboración de muchos bizcochos así que no podía más que salir bien.

Y así fue.

Tras indagar por internet me decidí por seguir una receta publicada en la web de la BBC Good Food por una de sus lectoras.  Una fuente fiable y de total confianza que yo uso muchísimo (en más de una ocasión la habréis visto nombrada en mis publicaciones) y que hoy aprovecho para recomendar nuevamente.

La receta original lleva una cobertura de chocolate y café que, seguramente, le aporta más sabor aún si cabe.  Yo opté por no añadirla para poder saborear el bizcocho por sí solo y, simplemente, lo espolvoreé con azúcar glas.

Sea como fuere, con o sin cobertura, con o sin azúcar glas, de lo que no me cabe la menor duda es de que si eres chocolatero no puedes perderte esta maravilla.

No te defraudará :)


Necesitamos
  • 285 grs de harina de repostería (con levadura incorporada)
  • 225 grs de azúcar blanquilla
  • 1 1/2 cucharadita de polvos para hornear (tipo Royal)
  • 1 1/2 cucharadita de bicarbonato de soda
  • 200 grs de mayonesa (casera a ser posible, así puedes omitir la sal aunque yo no lo hice)
  • 4 cucharadas de cacao en polvo
  • 250 ml de agua
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 80 grs de pepitas de chocolate negro (opcional, la receta original no lo lleva)
Además
  • Azúcar glas para decorar

Preparación

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional) y preparamos un molde desmoldable de 24 cms de diámetro.  Para ello lo engrasamos con un poco de mantequilla o aceite y lo espolvoreamos con harina.  Retiramos el exceso de harina golpeando el molde boca abajo con suavidad.

Mezclamos la harina, el azúcar, los polvos para hornear, el bicarbonato de soda y la mayonesa con ayuda de una cuchara metálica.  Este paso cuesta un poco ya que la masa queda bastante seca pero es importante que quede homogénea antes de continuar.

Hervimos el agua y diluimos el cacao en ella.

Añadimos a la mezcla anterior, junto con la esencia de vainilla, y batimos con ayuda de unas varillas eléctricas hasta incorporar y obtener una masa sin grumos.

Por último, agregamos las pepitas de chocolate y removemos con una cuchara o espátula.


Vertemos la masa en el molde y horneamos durante 30-40 minutos.

Transcurrido este tiempo, retiramos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla antes de desmoldar.

Decoramos con azúcar glas espolvoreado por la superficie.  Sed generosos y crearéis un contraste precioso entre el blanco del azúcar y el marrón chocolate de la miga.


Nota:
  • Recomiendo envolver el bizcocho en una bolsa de plástico y guardarlo en la nevera durante 24 horas antes de consumir, sacándolo un par de horas antes para que se atempere.  De esta manera conseguimos que la miga se asiente y no se nos desmorone al servirlo.

Fuente de inspiración: www.bbcgoodfood.com/recipes/12101/

24.10.12

Espaguetis picantes con marisco



Hace poco más de un mes, concretamente el 19 de septiembre, publicaba la receta de los rollitos de lasaña y escribía sobre las pocas recetas de pasta que hay en este blog.

Ese mismo día me hice con un ejemplar de la nueva revista Love cocina que incluye una sección sobre platos de pasta.

"Curioso" - pensé - "¿Será esto un mensaje oculto, una indirecta, etc?" "¿Tendré que cambiar las cosas y ampliar mi repertorio de platos de pasta en el blog?".

Como veréis, mis pensamientos no quedaron ahí.

Desde las páginas de Love cocina, esta receta me miraba y me pedía a gritos que la preparara.  Casualmente, tenía mejillones y gambas en el congelador así que no tenía excusa y me puse manos a la obra.

Desgraciadamente las fotos no salieron especialmente bien pero no he querido dejar pasar la ocasión de compartir la receta con vosotros.  La próxima vez que la haga (porque os aseguro que habrá una próxima vez), la acompañará una nueva sesión de fotos para la que reservaré unos mejillones y unas gambas que colocar estratégicamente sobre la salsa para que se aprecien bien los "ingredientes estrella" de la salsa.  Así no tendréis que adivinar que los lleva y tomarme la palabra por ello ¿verdad?

A pesar de la larga lista de ingredientes, que seguro o casi seguro tenéis disponibles en casa, la salsa es sencilla y rápida de preparar y os traerá como resultado un plato de pasta diferente, sabroso, sano y nutritivo. 

Un excelente plato único con el que solucionareis una comida en un pis pas.

¿Queréis saber cómo?


Necesitamos
  • 500 grs de espagueti
  • 1 cebolla picada
  • 3 dientes de ajo picados
  • 500 grs de mejillones cocidos (sin conchas)
  • 200 ml de vino blanco
  • 1 crdta de perejil picado
  • 2 latas pequeñas de tomate triturado
  • 2 guindillas picadas
  • 1 crda de hierbas provenzales
  • 200 grs de gambas peladas
  • Aceite de oliva suave
  • Sal
  • Pimienta

Preparación

Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia. Añadimos la cebolla y los ajos y rehogamos hasta que empiecen a dorarse.  Añadimos los mejillones, los regamos con el vino blanco y, cuando alcance el punto de hervor, agregamos el perejil, el tomate, las guindillas y las hierbas provenzales.  Salpimentamos.

Dejamos cocer a fuego vivo, removiendo, hasta que la salsa quede reducida.  Incorporamos las gambas y dejamos cocer un par de minutos (no más).


Hervimos la pasta en abundante agua salada según las instrucciones del fabricante.  Cuando esté lista, la escurrimos y añadimos la salsa.

Removemos y servimos acompañada de un cestillo rebosante de pan con el que dar buena cuenta de esta deliciosa salsa.


Fuente: Nº 1 de la revista "Love cocina" (platos de pasta de Sergio Fernández)


22.10.12

Pastel rústico de calabaza y parmesano



Comenzamos la semana con otra receta elaborada a base de puré de calabaza pero cambiamos de tercio y nos pasamos al salado con este pastel de suave textura y de sabor a otoño.

Hace ya meses que cayó en mis manos un libro de cocina titulado "Cuchara de plata".  Debería de llamarlo "libraco" por lo grande, grueso y pesado que es pero quedaría despectivo y nada más lejos de mi intención y de lo que siento por esta maravilla: profunda admiración.

Una impresionante recopilación de más de 2000 recetas de cocina, de ahí su tamaño, está calificado como la biblia de la auténtica cocina italiana (aunque incluye recetas de muchos otros países) y es el libro más vendido en Italia en los últimos 50 años.

La receta de hoy está inspirada en un pastel de calabaza que se asoma tímidamente entre sus páginas y que me enamoró nada más descubrirla.  Tenía ganas de que llegara el otoño para prepararla y compartirla con vosotros ya que esta se me antoja la época del año perfecta para hacerlo.

Allá va...para los amantes de la calabaza :)


Necesitamos

  • 1 cucharada de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla picada
  • 800 grs de puré de calabaza (asada al horno)
  • Salsa bechamel espesa (sigue las indicaciones de esta receta)
  • 60 grs de queso parmesano rallado (o Grana Padano)
  • 2 cucharadas de pan rallado y un poco más para espolvorear
  • 2 yemas de huevo
  • 40 grs de piñones
  • Sal
  • Pimienta


Preparación

Pre-calentamos el horno a 160 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Engrasamos un molde desmoldable de 18 cms de diámetro.

Calentamos el aceite en una sartén y rehogamos la cebolla, removiendo de vez en cuando, durante 5 minutos.  Añadimos el puré de calabaza, la bechamel, el parmesano, el pan rallado, las yemas de huevo y la mitad de los piñones.  Salpimentamos.

Vertemos la preparación en el molde y espolvoreamos con pan rallado.


Horneamos durante una hora aproximadamente.  Subimos la temperatura a 180 ºC y horneamos durante 10 minutos más. Apagamos el horno y dejamos templar el pastel dentro de él durante 30 minutos.

Transcurrido este tiempo, lo sacamos y dejamos que enfríe antes de desmoldar.

Tostamos el resto de los piñones en una sartén al fuego, sin dejar de remover, y los esparcimos por encima del pastel a la hora de servir.


Nota editada el 24.10.2012

Con esta receta participo en el concurso "Recetas con calabaza" que organiza Cuquin Magazine en colaboración con Pyrex.

¿Os animáis también vosotros?

18.10.12

Quedada de bloggers en Madrid - Otoño 2012



NOTA A FECHA 14.11.2012

CERRADO EL PLAZO DE INSCRIPCIÓN A LA QUEDADA POR HABERSE ALCANZADO EL NÚMERO MÁXIMO DE ASISTENTES PERMITIDO EN EL LOCAL EN QUE SE CELEBRARÁ

¿Qué os parece si organizamos una quedada de otoño y nos reunimos para almorzar en Madrid?

Para los que no pudisteis asistir a la quedada de abril (por eso de coincidir con la Semana Santa), aquí está vuestra oportunidad.

Para los que si astisteis, llega el momento de vernos de nuevo y pasarlo tan bien como la vez anterior.

Fecha: 24 de noviembre de 2012
Hora: de 13:00 a 18:00 horas
LugarCocinante (calle Leonor de la Vega nº 3, 28005 Madrid)

Para apuntarte a la quedada, pincha aquí y sigue estos pasos:

1. Introduce tu nombre y el de tu blog.
2. Indica a qué hora aproximada llegarás.
3. Deja un comentario (en la parte inferior) si vas a venir acompañad@ - IMPORTANTE
4. Pincha en guardar para que tus datos queden registrados.

Si te apuntas y luego no puedes venir, no pasa nada.

Cocinante está reservado para nuestro uso exclusivo y a un precio cerrado por cabeza (12 euros) que se nos mantendrá al margen del número de bloggers que asistamos.

La comida y la bebida la llevamos los asistentes por lo que queda garantizado que comeremos como reyes y/o reinas :)

El menú lo concretaremos más adelante cuando se vaya cerrando la lista de asistentes.  Si quieres ver qué comida más deliciosa compartimos en la anterior quedada, pincha aquí y disfruta del paseo.

Para añadir un poco de emoción al día, aunque el buen rato está garantizado, cada asistente se marchará a casa con un "regalo gastronómico".  Los regalos los prepararemos nosotros, cada uno traerá algo hecho en casa: unas galletas, una mermelada, un licor, etc.  Un amigo invisible en escala mini y caserito.  Siempre que os parezca bien...of course!

Si os apetece, lleváos el logo de arriba a vuestros blogs y enlazadlo a esta entrada...¡así damos mayor difusión a la quedada!

Cualquier duda que os surja, no dudéis en escribirme a: recetasdetiaalia@gmail.com

16.10.12

Panecillos de chapata [Día internacional del pan]



Tengo una larga lista de asignaturas pendientes en materia de cocina a las que, poquito a poco, voy enfrentándome.  Tachar alguna de la lista me da una alegría enorme, sobre todo si los resultados son buenos.

De estas asignaturas pendientes hay una que resiste el paso del tiempo y que ahí continúa mirándome cada vez que repaso la lista: los panes caseros.

A lo largo del 2012 me he dicho en múltiples "de este año no pasa" (os suena la frasecita ¿verdad?) pero los meses han ido pasando, nos hemos plantado en octubre y aquí sigo sin plantarle cara a los panes.

Cuando, el julio pasado, Clara, Daniela, Salomé y Virginia se unieron para crear Bake the world vi que mis oportunidades de acabar el año cumpliendo uno de mis propósitos aumentaban.  Me lo estaban poniendo en bandeja.  De plata.  Estaba claro que era el empujoncito que necesitaba.

A partir de entonces mi intención de participar en sus retos mensuales ha quedado en eso, en intención. Y es que me resulta complicado organizar mi tiempo de la manera que necesita preparar panes caseros. Con unos tiempos de amasado, reposo, levado, etc que me son antipáticos por la cantidad de compromisos ineludibles que tengo.  De lunes a viernes es imposible.  Trabajo fuera de casa por lo que ni me lo planteo.  Y los fines de semana la familia demanda mucha atención y gran parte de mi tiempo.  Esto puede sonar a excusa pero no lo es.  Es una realidad como un templo.  La mía y, seguramente, la de muchos de vosotros.

En fin, una vez explicado todo esto y a pesar de ello, yo sigo en mis trece con lo de los panes caseros y espero conseguir adentrarme en su mundo en breve.  El primer paso, el de la masa madre, ya lo he dado...yupiiieeee...y tengo una sana masa madre en la nevera en la que tengo puestas mis esperanzas de buenos y ricos panes caseros futuros.  De los resultados que obtenga ya os contaré cuando sea el momento, ahora vuelvo al tema que hoy nos trae que es el de la chapata, que es el pan que las chicas de Bake the world proponen para el mes de octubre

Si ya os he contado más arriba que mi agenda semanal no deja mucho tiempo libre a los panes, con la chapata me ha resultado del todo imposible.  La masa de este tipo de pan requiere varios tiempos de reposo y el proceso es largo de modo que, después de consultar múltiples fuentes de información y de ver algún que otro vídeo, decidí que no iba a poder preparar la receta tradicional.  Sin embargo seguía queriendo participar en el reto Bake the world de este mes que, además y para más INRI, coincide con el día internacional del pan, por lo que me decanté por preparar las chapatitas del libro "Pan y bollería con thermomix"

Y así, sin vergüenza alguna y al más puro estilo Falsarius chef, me lié la manta a la cabeza y me puse con ello.

Espero que lo puristas no se leven las manos a la cabeza ni se hagan cruces con mi atrevimiento.  Mi intención no es otra que la de empezar a andar el camino de los panes caseros de una manera sencilla y suave, disfrutando del recorrido para no asustarme y salir corriendo.

A pesar de no considerar que esta sea una auténtica experiencia panificadora me siento contenta por haberme tirado a la piscina, aunque haya sido por donde no cubre...jajaja...pero, como me escribió Clara (Miss Migas) en un correo: "siempre es un comienzo".


La receta la he seguido al pie de la letra, de modo que tal cual os la cuento.

Necesitamos (para 24 unidades)

Masa madre
  • 100 grs de agua
  • 10 grs de levadura prensada fresca
  • 180 grs de harina de fuerza
  • 1 crdta de azúcar

Masa de pan
  • 260 grs de agua
  • 30 grs de levadura prensada fresca
  • 430 grs de harina de fuerza
  • 10 grs de sal
  • 50 grs de aceite de oliva extra virgen

Preparación

Masa madre

Ponemos todos los ingredientes de la masa madre en el vaso de la TMX y mezclamos 15 segundos, velocidad 3.  Dejamos reposar tal cual hasta que doble su volumen.

Masa de pan

Incorporamos al vaso, en el que se encuentra la masa madre, el agua, la levadura desmenuzada, la harina y la sal.  Mezclamos 30 segundos, velocidad 6.

Amasamos 5 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga y, mientras amasa, vamos añadiendo el aceite por el bocal poco a poco.

Obtendremos una masa blanda que sacamos del vaso de la TMX y transferimos a una superficie enharinada generosamente.  La aplastamos y estiramos suavemente para darle forma de rectángulo.  y espolvoreamos con un poco de harina.  Dejamos que repose unos minutos de manera que coja cuerpo.

Mientras tanto forramos dos bandejas de horno con papel vegetal.

             

Con un cuchillo bien afilado y de hoja larga (a ser posible) cortamos la masa en 24 rectángulos.  

Tomamos 12 de ellos y los colocamos sobre una de las bandejas dejando espacio entre panecillo y panecillo.  Al reposar y durante el horneado aumentarán de tamaño y no queremos que se nos unan.  Hacemos lo mismo con los 12 restantes.

Cubrimos las bandejas con trapos de cocina y dejamos reposar en un lugar templado y alejado de corrientes de aire durante 20-30 minutos.

Cocemos en horno pre-calentado a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional) durante 15-20 minutos.


Para que los panecillos queden crujientes por fuera y de miga blanda por dentro, colocamos un recipiente apto para horno con agua en el interior del horno (yo lo coloqué sobre la rejilla y la rejilla sobre la base del horno) y pulverizamos con agua los panecillos mientras se hornean un par de veces.

Una vez horneados los dejamos reposar sobre una rejilla de horno unos 10 minutos.

L

Listos para acompañar nuestra comida, para hacer unos bocatas para la merienda o para desayunarlos en compañía de una humeante taza de café, té o de un simple vaso de leche.


Como tu prefieras, ahí están para que los disfrutes.  Sea como sea, estos panecillos de chapata te sabrán a gloria bendita.

La cantidad de panecillos que obtuve con estas cantidades me resultó excesiva pero pensé que sería una buena manera de comprobar si éstos resistirían la prueba del congelador de modo que parte de ellos allá fueron, dentro de una bolsa de plástico, a las profundidades del mismo.

Un par de días después me solucionaron una merienda de la manera más rápida posible.  Los saqué del congelador y, tras 30 minutos de reposo, estaban listos para abrir por la mitad, tostar y servir untados  con dulce de manzana, mantequilla, mermelada o cualquier otra cosa que os apetezca.

Deliciosos y sin perder ninguna de sus propiedades.

15.10.12

Flan cremoso de calabaza



Esta es una receta que nace de varias otras, de mirar por aquí y por allá, de anotaciones varias, de experiencias acumuladas, de lo que tenía disponible en casa, de ingredientes que estaban a punto de caducar, etc.

¿Os suena lo que os cuento?

Nada nuevo para vosotros ¿verdad?

Ya lo imaginaba, jajaja.

Como os contaba hace un par de días, concretamente en esta entrada, estamos en plena temporada de calabaza y yo he decidido ponerla de moda en mi cocina.  Con el puré de calabaza que tengo congelado he ido preparando recetas varias, la primera de ellas llega hoy en forma de flan.

Mi guiri-marido e hijos me han dado el visto bueno y, dedos pulgares apuntando hacia arriba, me han animado a que los prepare de nuevo.  "Qué ilusos" - he pensado yo - "pero si en casa de blogger gastronómico...¡no se repiten las recetas!, ¿cómo puede ser que, después de 19 meses de aguantar una madre bloguera, no se hayan dado cuenta de ello?".

En fin, yo no le contesto y me limito a sonreir porque sus comentarios y solicitudes me hacen de lo más feliz.

Y es que ¡qué bien sienta cuando una receta sale bien!

Si queréis comprobarlo por vosotros mismos, seguid leyendo...


Necesitamos (para 8 flanes individuales)
  • 750 ml de leche semidesnatada
  • 1 rama de canela
  • 1 vaso de azúcar (de los de nocilla)
  • 2 1/2 sobres de cuajada
  • 2 cucharadas de maizena
  • 400 grs de puré de calabaza
  • 50 grs de queso crema (opcional)
  • Caramelo líquido

Preparación

Ponemos 500 ml de leche con la rama de canela y el azúcar en una cacerola al fuego.

Mientras la leche se calienta, desleímos la cuajada y la maizena en los 250 ml de leche restantes.

Cuando la leche alcance el punto de hervor, agregamos la mezcla de la cuajada y la maizena.  Removemos sin parar para que no se pegue a la base hasta que espese.

Retiramos del fuego y añadimos el puré de calabaza y el queso crema.  Trituramos con una batidora eléctrica para obtener una consistencia cremosa.

Cubrimos la base y los lados de una flanera familiar, o de varias flaneras individuales, con caramelo líquido.


Vertemos la mezcla del flan en la flanera (o flaneras) con mucha suavidad.  Para que no se nos mezcle con el caramelo nos ayudamos de una cuchara, usada a modo de tobogán.  Deslizamos la mezcla del flan sobre la cuchara colocada dentro de la flanera pero sin tocar el caramelo.  Así se llenará la flanera y no se mezclará con el caramelo.

Dejamos enfriar y, una vez frío, lo guardamos en la nevera hasta que cuaje.  Si usamos flaneras individuales nos bastará con un par de horas pero si usamos una flanera familiar deberemos aumentar el tiempo.


Nota:
  • Estos flanes no son excesivamente dulces, al menos eso me ha parecido a mí aunque al resto de catadores les ha parecido que estaban en su punto.  Yo debo de ser muy golosa porque me hubieran gustado una pizca más dulces.  Está claro que cada cual tiene su gusto :)

12.10.12

Puré de calabaza [fondo de nevera] y algo más...



Los hogares americanos utilizan mucho el puré de calabaza como base para la preparación de todo tipo de platos, ya sean dulces o salados: tartas, magdalenas, dips, panes, cremas, guarniciones, etc. 

En cualquier tienda de alimentación de los EE.UU. es fácil encontrar latas de puré de calabaza listo para su uso como ingrediente.  Pero, ojo, que escribo "para su uso como ingrediente" y no para su consumo directo.  Esto es importante diferenciarlo porque en España, cuando hablamos de puré de calabaza, inmediatamente pensamos en una crema ya elaborada y lista para su consumo...y esa no es la receta que hoy os traigo. 

En España podemos encontrar calabaza en el mercado durante todo el año, a pesar de ser un producto de temporada típicamente otoñal.  La diferencia entre comprar calabaza ahora y comprarla fuera de temporada está en el sabor (más potente), la calidad (mayor) y el precio (más asequible).

Por todas estas razones, este año he decidido hacer acopio de unos cuantos ejemplares y preparar puré de calabaza en gran cantidad para congelarlo y tenerlo disponible como fondo de nevera (o congelador) para futuras preparaciones que irán haciendo su aparición por este rinconcito a lo largo de las próximos días, semanas y/o meses.

Además de versátil, el puré de calabaza es más-que-fácil de preparar.  Lo podemos hacer tanto al horno como hervido en agua.  Cualquiera de las dos formas es buena, aunque yo prefiero hornear la calabaza ya que, de esta manera, no absorbe otro líquido que no sea su propio jugo y queda igual de jugoso.

Necesitamos
  • 1 calabaza
Preparación

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Retiramos la corteza y las pipas de la calabaza.

Troceamos la carne y la colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel de aluminio.  Cubrimos con otra lámina de papel de aluminio y sellamos los bordes para que no se nos escapen los jugos.

Introducimos en el horno durante unos 25-30 minutos.

Transcurrido este tiempo, retiramos la bandeja y la dejamos enfriar.

Trituramos la carne de calabaza asada y guardamos el puré resultante en la nevera durante un máximo de tres días.  Si no lo vamos a consumir inmediatamente, lo podemos congelar durante 10-12 meses.

Y, ANTES DE DESPEDIRME, UNA COSITA MÁS...

Como la receta de hoy es de las básicas, corta y un tanto aburrida (para qué nos vamos a engañar), pues aprovecho para compartir una alegría con vosotros.

Se trata de una alegría que me dio Víctor Trujillo, responsable de la bien conocida comunidad de cocinillas Muchogusto, al notificarme hace unos días que mi receta de cupcakes de vainilla con buttercream de trufa había resultado elegida la 1ª receta ganadora en el concurso de recetas de cupcakes convocado el mes de septiembre.


¡Madre mía qué ilusión más grande me hizo!

Desde aquí, mil gracias por el premio.

Me gustaría mencionar el esfuerzo que Víctor realiza cada mes, desde el año 2008, convocando concursos mensuales desde su web y animaros a todos a que participéis en ellos.

El de este mes va de mermeladas...¿os atrevéis?

Y ya si, sin más, me despido de vosotros hasta el lunes.  ¡Feliz fin de semana para todos!

10.10.12

Croquetas de bacalao [3 maneras distintas de prepararlas]



¿Alguna vez os habéis planteado cuántas maneras hay de preparar croquetas?

Y no me refiero a cuántos sabores de croquetas hay (la lista sería interminable), sino a cuántas formas de preparar la masa de croquetas conocéis.

Hasta hace bien poco, yo sólo conocía dos: la masa de bechamel de toda la vida y la masa de patata.  Sin embargo, hace unas semanas descubrí una tercera: la masa de pan.

Andaba yo echando un vistazo al recetario de Tía Alia cuando me topé con la receta de croquetas de bacalao preparadas con masa de pan.  La idea me enganchó y supe, al instante, que tenía que preparar las tres clases de masa y hacer una cata para ver cual de las tres gustaba más.

La ocasión se presentó el fin de semana pasado.  Mis guiri-marido e hijos fueron los conejillos de indias afortunados a quienes les tocó degustar los tres tipos de croquetas.

¿Su veredicto?

Pues, a ser sinceros, no hubo ninguno.  No se decantaron por ninguna de las tres en especial.  Todas gustaron y prueba de ello es que, mientras las disfrutaban, ¡no se oía otra cosa que su respiración!

Si vosotros también queréis probarlas todas y os animáis a prepararlas, ponéos cómodos (que esta entrada es larga) y seguid leyendo :)


Necesitamos

Para la masa
  • 450 grs de patata pelada y troceada
  • 125 grs de migas de bacalao desalado
  • 1 huevo batido
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 1 diente de ajo pelado y picado
  • Sal
  • Leche (opcional)
Para el empanar y freír
  • Harina de trigo
  • 1 huevo batido
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Cocemos la patata en abundante agua con sal.  Una vez blanda, la escurrimos y reservamos.

Hervimos el bacalao en una cacerola con agua durante 8-10 minutos, a fuego suave.  Lo escurrimos y se lo añadimos a la mezcla anterior.

Mezclamos la patata con el bacalao, añadimos el perejil y el ajo, pasamos por el chino y ajustamos el punto de sal.  Si fuera necesario, agregamos un poquito de leche para ajustar el espesor de la mezcla con cuidado de no pasarnos (debe de quedar espesa pero no mazacote).

Cuando la mezcla se haya enfriado, hacemos bolitas con las manos y las pasamos: 1º. por harina, 2º. por huevo y 3º. por pan rallado.

Freímos las croquetas en abundante aceite caliente.

Las escurrimos sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.


Necesitamos

Para la masa

  • 150 grs de migas de bacalao desalado
  • 100 grs de miga de pan
  • 1 cucharadita de perejil fresco picado
  • 2 huevos "L"
  • 2 cucharadas de leche
  • 2 dientes de ajo pelados y picados
  • Sal
Para empanar y freír

  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Batimos los huevos en un cuenco amplio y añadimos la miga de pan, el perejil y los ajos.

Hervimos el bacalao en una cacerola con agua durante 8-10 minutos, a fuego suave.  Lo escurrimos y se lo añadimos a la mezcla anterior.

Pasamos la mezcla por una picadora eléctrica y la trituramos hasta obtener una masa homogénea (yo lo hice en la thermomix, con dos golpes de 5 segundos a velocidad 5, pero cualquier picadora valdría).

Agregamos un poco de leche si fuera necesario procurando no pasarnos y que la masa sea compacta. Comprobamos el punto de sal y lo ajustamos si fuera necesario.
Tomamos pequeñas porciones de la mezcla y hacemos bolitas con las manos.  Las empanamos pasándolas por huevo batido y pan rallado.

Freímos las croquetas en abundante aceite caliente.

Las escurrimos sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.


Necesitamos

Para la masa
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 1 diente de ajo pelado y picado
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 2 cucharadas rasas (aunque no en exceso) de harina de trigo
  • 400 ml de leche
  • 150 grs de migas de bacalao desalado
  • Sal
Para el empanar y freír

  • 1 huevo batido
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Hervimos el bacalao en una cacerola con agua durante 8-10 minutos, a fuego suave.  Escurrimos, desmigamos finamente con los dedos (unas tijeras, una picadora, etc) y reservamos.

En una sartén de base amplia calentamos el aceite.  Sofreímos el ajo y, en cuanto empiece a tomar color, agregamos el perejil.

A continuación, añadimos la harina y removemos hasta que se haya integrado con el aceite.  Cuando la harina se haya dorado ligeramente retiramos la sartén del fuego y dejamos que se temple durante unos minutos.

Mientras tanto, calentamos la leche durante 2 minutos en el microondas (esto nos facilitará que se mezcle con la harina y no se formen grumos).

Colocamos nuevamente la sartén con la harina al fuego, calor medio alto, y añadimos la mitad de la leche, removiendo sin parar con una cuchara de madera y aplastando los grumos con el reverso en caso de que se formen.  Añadimos el bacalao desmigado y seguimos removiendo.

Si nos quedasen grumos, en este momento podemos utilizar las varillas para deshacernos de ellos.

Poco a poco añadimos el resto de la leche sin dejar de remover.  Cuando hayamos acabado con la leche y la masa alcance el punto de hervor, bajamos el fuego a medio bajo y comprobamos el punto de sal.  Ajustamos si fuera necesario.

Continuamos trabajando la masa con la cuchara de madera durante 12-15 minutos antes de retirar del fuego.

La masa habrá alcanzado su punto de espesor cuando se despegue de los bordes de la sartén.

Una vez lista, la pasamos a una fuente.  La cubrimos con papel transparente, que toque la masa para que no se nos forme una capa dura en la superficie al enfriarse.

Una vez fría, formamos las croquetas.  

Tomamos pequeñas cantidades de masa y, ayudándonos con dos cucharas o con las manos, les damos forma alargada.  Las pasamos por huevo batido, luego por pan rallado.

Freímos las croquetas en abundante aceite caliente.

Las escurrimos sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.







8.10.12

Cebollitas guisadas



Cuando, el pasado abril, celebré mi primer año como bloguera con un concurso de recetas tradicionales familiares, no imaginé que la participación iba a traer propuestas tan exquisitas.  Ni por lo más remoto.

Gracias al cielo, la elección de la receta ganadora corrió a cargo de mi familia, principalmente mis hijos, y nos sabéis como lo agradecí en ese momento.

A mi me hubiera resultado extremadamente duro decantarme por una sola porque TODAS TODITAS TODAS me gustaron.  Tanto que, una vez cerrado el concurso y anunciado la receta ganadora, me comprometí a preparar todas las recetas.

Y en eso estoy.

Hasta ahora mi familia ha podido disfrutar del bizcocho de natas de Aliter Dulcia, el hachis parmentier de La chef A (receta ganadora y aún pendiente de publicación), el pan de calatrava de Atrapada en mi cocina, el flan de manzana de Rico rico delicioso, las sopas de ajo de Cocido de sopa y la tortilla de patatas de Cocina para burros.

Hoy le toca el turno a las cebollitas guisadas de Las cosas de Cósima.

Como ella misma la describe en su entrada: una verdadera receta familiar, de su tía que cocinaba como los ángeles.

Cósima nos cuenta que, durante años, su familia iba a las comidas familiares organizadas por su tía con fiambreras vacías con la esperanza de poder llevarse consigo las sobras, que se miraban los unos a los otros de reojo y que observaban con recelo a cualquiera que se estuviera "poniendo morado" durante el almuerzo, ya que hacía peligrar las posibles sobras.

Después de probar las cebollitas guisadas de Cósima sólo puedo confirmar lo deliciosas que están.  Son una guarnición perfecta para carnes que elevará vuestros platos a la categoría "gourmet" en un abrir y cerrar de ojos y con muy poquito esfuerzo.

¿Se puede pedir más?

Pues si, que deje de enrollarme y pase a la receta.  Allá va...


Necesitamos (para 6 personas)

  • 18 cebollitas, a poder ser de igual tamaño
  • 2 cucharaditas de harina de trigo y un poco más para cubrir las cebollitas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 2 pastillas de caldo de carne (la receta original lleva 3 pastillas)
  • 1/2 cucharadita de pimienta molida
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • 2 dientes de ajo
  • 400 ml de agua
  • 2-4 huevos duros


Preparación

Pelamos, limpiamos las cebollitas (retirando la primera capa) y las pasamos por harina.

Cubrimos la base de una sartén con el aceite y calentamos a fuego moderado.  Rehogamos las cebollitas moviendo la sartén procurando que se doren igual por todos lados.  Retiramos de la sartén y reservamos.


En la misma sartén y con el aceite sobrante, añadimos dos cucharaditas de harina y rehogamos con cuidado de que no se queme la harina.  Un par de minutos será suficiente.

A continuación añadimos las pastillas de caldo de carne desmenuzadas, la pimienta y el azúcar.  Removemos, añadimos el agua y llevamos a ebullición.

Mientras tanto, preparamos un majado con el ajo, el perejil y el vinagre.

Cuando la mezcla de la sartén haya alcanzado el punto de hervor, incorporamos las cebollitas y añadimos el majado.  Dejamos hervir a fuego suave (sin tapar), durante 20-30 minutos.

Pelamos los huevos duros y los aplastamos con un tenedor o los picamos con un cuchillo.  Los añadimos a la sartén y la movemos sujetándola por el asa.  Dejamos que se incorpore el huevo a la salsa y le aporte consistencia.

Y con esto os dejo por hoy.  Que tengáis un buen día.

5.10.12

Cookies de crema de cacahuete y chocolate



¿Existe mejor merienda que unas cookies recién horneadas acompañadas de un vaso de leche fresca recién sacada de la nevera?

Posiblemente, para muchos de vosotros, la habrá.  Sin embargo para una apasionada de las cookies la respuesta es: NO, NO y mil veces NO.

No se qué tienen las cookies que me gustan tanto.  Me resultan difíciles de resistir.  Coloca frente a mí  una fuente de cookies y te garantizo que desaparecerán en poco tiempo.

Quizás en una vida anterior haya sido Triki, monstruo de las galletas, y algo de ello ha quedado en mi fuero interno.  No lo descartaría, jajaja.  Así me apodaron de pequeña y con ello me he quedado hasta el día de hoy.

En fin, pasemos al meollo de la cuestión que nos trae por aquí y dejémonos de desvaríos.

Si sois de los míos y os pirriais por unas buenas cookies o si os rodea alguien a quien hayáis identificado con mis palabras, entonces esta es vuestra receta.  No la dejéis pasar.  Os enamorará.

Y vamos con la receta.


Necesitamos (para unas 46-48 cookies)

  • 200 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 grs de crema de cacahuete
  • 100 grs de azúcar moreno
  • 100 grs de azúcar blanquilla
  • 1 huevo "L"
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 180 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 100 grs de chips de chocolate sin leche

Preparación

Pre-calentamos el horno a 175 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Con ayuda de unas varillas eléctricas, mezclamos los dos tipos de azúcar moreno con la mantequilla hasta obtener una mezcla esponjosa.

Añadimos el huevo, la esencia vainilla y la mantequilla de cacahuete.  Batimos nuevamente con las varillas hasta incorporar todos los ingredientes.

A continuación, incorporamos la harina y el bicarbonato.  Mezclamos con una espátula y,cuando tengamos una masa uniforme, incorporamos el chocolate.


Cubrimos varias bandejas de horno con papel vegetal y colocamos cucharadas de masa separadas entre sí.  Esto es muy importante ya que se esparcen al hornear y no queremos que se nos junten unas con otras.

Introducimos, cada bandeja por separado, en el horno pre-calentado durante 12 minutos.

Transcurrido este tiempo, retiramos las bandejas del horno y dejamos enfriar las cookies sobre ellas. Terminarán de cocerse con el calor residual de las bandejas.


Y ya está, así de fácil y rápido.

Ahora sólo tienes que servirte un vaso de leche bien fresquita para acompañarlas y listo.

Feliz día :)