30.11.12

Chocolate and marshmallow fudge [dulce de azúcar]

 

El fudge o dulce de azúcar es una golosina de origen estadounidense de más de cien años de antiguedad.  Como ocurre con muchas otras recetas, los orígenes exactos no están claros ni en cuanto a quién, cómo, dónde ni cuando fue inventado. 

Se cree que el primer fudge fue fruto de un error a la hora de hacer caramelo y de ahí su nombre: fudge en inglés significa "arruinar".  Un fracaso gastronómico de lo más exitoso (ya tratamos este tema hace unos días...¿os acordáis?).

El proceso de elaboración del fudge es bien sencillo pero hay un detalle importante que no se puede dejar pasar por alto si queremos obtener un resultado perfecto: los ingredientes básicos deben de cocerse a 116º C.  Ni uno más, ni uno menos.  Esto lo podemos controlar con un termómetro de cocina o respetando a rajatabla el tiempo de hervor que indico más abajo.  A mi me resulta más sencillo este segundo método, así como el único que puedo utilizar ya que no dispongo de dicho artilugio.

El dulce original, de sabor similar al toffee, se elabora con azúcar, mantequilla y leche pero, hoy en día, es fácil encontrar fudge de muchos otros sabores: chocolate, mantequilla de cacahuete, café, vainilla, etc.

Con este típico dulce quiero participar en el concurso de recetas norteamericanas organizado por Teresa cuyo blog, La Cocina de Tesa, cumplió su primer año el pasado 30 de octubre.


Teresa nos invita, nos provoca, nos reta a preparar una receta típica de Estado Unidos como homenaje a la primera entrada con la que inauguró su blog y a través de la cual hacía un guiño a la cocina de este país: muffins de chocolate.

Yo llego por los pelos ya que hoy finaliza el plazo de presentación de recetas a su concurso.  Pero llego, que es lo importante, y lo hago con la esperanza de que mi aportación le guste tanto a Teresa como a todos los que regularmente me seguís y los que me leéis hoy.

Dicho todo esto, no me queda más que pasar a la receta.  Allá va...


Necesitamos
  • 375 grs de azúcar blanquilla
  • 90 grs de mantequilla sin sal
  • 125 ml de leche evaporada
  • 250 grs de chocolate negro fondant troceado
  • 110 grs de crema de marshmallow (ver abajo)
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
Para decorar
  • Chocolate blanco

Preparación

Cubrimos con papel vegetal la base y laterales del recipiente en el que vamos a dejar enfriar la mezcla una vez lista (sin recortar el sobrante).  Para estas cantidades usamos una fuente cuadrada de unos 24 x 24 cms (o una rectangular de similar capacidad).


En una cacerola lo suficientemente amplia calentamos, a fuego medio-alto, el azúcar, la mantequilla y la leche evaporada.

Cuando la mezcla alcance el punto de hervor, bajamos el fuego y dejamos hervir suavemente durante 4 minutos (ni uno más ni uno menos - esto es muy importante).

Retiramos la cacerola del fuego y añadimos el chocolate, la crema de marshmallows y la esencia de vainilla.  Removemos bien hasta incorporar todos los ingredientes y obtener una masa homogénea.

Vertemos la mezcla en el recipiente y dejamos entibiar a temperatura ambiente.
 
 
Derretimos el chocolate blanco en el microondas, a golpes cortos de 20-30 segundos cada uno.  Con ayuda de un tenedor, dejamos caer hilos de chocolate derretido sobre el fudge dibujando líneas entrecruzadas o lo que más nos guste.

Introducimos el fudge en la nevera y lo dejamos reposar hasta que enfríe completamente (1-2 horas serán suficiente).

El fudge se sirve cortado en porciones del tamaño de un caramelo.  Para trocearlo simplemente tiramos del sobrante del papel vegetal sobre el que se encuentra y lo retiramos del recipìente.  Usamos un cuchillo de hoja larga y afilada que introduciremos en agua caliente antes de practicar cada corte para facilitarnos la tarea.

Y ya está, unos dulces suaves y cremosos listos para fundirse en tu boca que resultan difíciles de resistir.

¿Podrás comerte sólo uno?


Sobre la crema de marshmallow

Podemos comprar la crema de marshmallow en tiendas especializadas en productos americanos.  La encontraremos envasada en botes bajo el nombre de marshmallow fluff.

Si optamos por elaborarla en casa, tan sólo tenemos que colocar un recipiente al baño María y calentar 2 cucharadas de agua junto con 50 gramos de azúcar invertido durante un par de minutos (procurando que el agua del baño no esté demasiado caliente, que no alcance el punto de hervor).  A continuación añadimos 150 gramos de marshmallows troceados (nubes o malvaviscos) y removemos suavemente hasta que se hayan fundido y obtengamos una crema homogénea, espesa y densa.

28.11.12

Crónica de la quedada de bloggers en Madrid



Hace poco más de cinco semanas sepublicaba en este blog la primera entrada sobre la quedada de bloggers de otoño prevista para el sábado 24 de noviembre.  Después del pistoletazo de salida, muchos blogs ayudaron a difundir la noticia escribiendo especificamente sobre el evento o llevándose el logo y animando a sus seguidores a apuntarse.

Por aquellos entonces, lejos andábamos de imaginar que esta iniciativa fuera a tener tan buena acogida y que el número de personas interesadas en asistir alcanzaría las 38, de 31 blogs diferentes.  Superadas con creces nuestras expectativas y aunque no estaba previsto, el 14 de noviembre cerramos el plazo de admisión de asistentes.  Lamentablemente, la capacidad del local no permitía aumentar más esta cifra..

El lugar de reunión fue Cocinante, un local perfecto para reuniones de amantes de la cocina y el buen comer que está equipado con todo lo necesario para cocinar y más. 

A eso de las 13 horas comenzaron a entrar por sus puertas los primeros y no paramos de recibir bloggers hasta poco pasadas las 14 horas.  El tiempo pasó volando entre caras conocidas que nos encontrábamos una vez más y caras nuevas que saludaban tímida y prudentemente y que no tardaron el soltarse, integrarse y sentirse como si de una reunión en el salón de sus casas se tratara.  Hubo presentaciones, abrazos, charlas, risas, etc en un ambiente relajado y distendido.  No podía ser de otra manera entre gente que comparte una misma pasión y con un interés por la cocina tan profundo.

El menú, formado por platos preparados por los bloggers asistentes, fue de lo más completo y ya quisieran muchos restaurantes de cinco tenedores tenerlo en su haber.  Me quedo corta si digo que todo estaba más que bueno y seguro que conmigo coincide más de uno de los bloggers que allí estuvo.

Distribuidas las preparaciones en dos mesas, según fueran saladas o dulces, el "disfrute" comenzó por la mesa de salados con:
  • Pimientos confitados, humus y pesto de tomates secos (Colometa Cuinereta)
  • Empanadillas de escabeche y torta del Casar (La cocina de Adita)
  • Bhaji de coliflor (El punto del caramelo)
  • Cocas de patata con micuit de pato y empanada gallega (Acibecheria)
  • Ensalada verde y ensalada de cuscús (Casa Tere)
  • Quiche de salmón ahumado y canapés sorpresa (Las cosas de Cósima)
  • Palmeritas de hojaldre y sobrasada (Mis cosillas)
  • Muffins rellenos de chutney de tomate y queso de cabra (Cocido de sopa)
  • Queso de servilleta con mermelada de mago y genjibre picante (Thermofan)
  • Ballotine de pollo con farsa de setas y foie de oca y ballotine de pollo con farsa andaluza (Mi cocina)
  • Lomo asado y ensalada de quinoa (Cocina y aficiones)
  • Tarta de mejillones (La chef A)
  • Focaccia de pimientos asados, jamón ibérico y havarti y focaccia de pavo braseado, emmental, tomate y albahaca fresca (Migas con locura)
  • Quiche de calabacín y quesito y vol-au-vents de pollo (Desde la cocina de Niu)
  • Brazo gitano de atún (Las recetas de Tere)
  • Wraps fríos y calientes y aperitivos surtidos (RossGastronómica)

Pesto de tomates secos, pimientos confitados y humus


Bahji de coliflor y pan de pita


Cocas de patata con micuit de pato y empanada gallega

 
Ensalada de quinoa y ensalada verde variada


Quiche de salmón ahumado y canapés

Palmeritas de sobrasada, muffins rellenos de chutney de tomate y queso de cabra y queso de servilleta con mermelada picante de mango

Ballotine de pollo y lomo asado

Aunque faltan fotos de algunos platos (que si aparecen mencionados en el listado), espero que las fotos de las que dispongo sean suficientes para que os hagáis una idea de lo que fue la mesa de salados.

Ayudando a pasar la comida, unos fantásticos vinos blancos y tintos, refrescos y cervezas que corrieron a cargo de Las recetas de María Antonia, 2Mandarinas en mi cocina, El aroma de IDania, Tomates verdes fritos, Food morning y Marta Lasuen.
La mesa de dulces lucía hermosa y tentadora a la espera de ser devorada de quienes no habían tenido suficiente y de quienes, habiéndolo tenido, no pudieron evitar sucumbir a su encanto.  Y es que resistirse a estos dulces resultó imposible para casi todos:
  • Brigadeiros (Rezetas de Carmen)
  • Tarta de chocolate (Yerbabuena en la cocina)
  • Tarta de queso y limón (Cocinando con Kisa)
  • Brownie de aguacate (Migas con Locura)
  • Tiramisú (Cocina Prêt-á-porter)
  • Tarta de frutos rojos (Mary Fernández Parra)
  • Postre tres leches (Las recetas de Tere)
  • Tarta mousse de limón (Food morning)
  • Tarta de manzana (Viajes y recetas)
  • Cocadas (La cocina de Mar)
  • Bolitas de chocolate (Mis cosillas)

Tarta de manzana y postre tres leches

Tarta de chocolate y tarta de frutos rojos

Bolitas de chocolate, cocadas y brownie de aguacate

Y, para acompañar los postres, una variedad de cafés e infusiones variadas que nos trajo Mariluz de La morena en la cocina ¡qué follón! y unos licores de frutas.

Al igual que con la mesa de salados, algunos postres se quedaron sin foto por necesitar frío para su conservación y encontrarse en la nevera durante la sesión de fotos...¡gran fallo por nuestra parte!

La próxima vez (que habrá próxima vez) nos aseguraremos de dejar evidencia fotográfica de todo.  Palabrita :)

De lo que si tengo foto es de todos y cada uno de los bloggers reunidos.  Aquí tenéis sus sonrientes caras.  Son todo satisfacción :) 





Carmen de Yerbabuena en la cocina, Marga de Acibechería, Teresa de Casa Tere, Marisa de Thermofan y Aurélíe de La chef A






Doris de Mis cosillas, Laura de Viajes y recetas, Juan de Mi cocina, Laura (sin blog pero, esperamos, no por mucho tiempo) y Mariluz de La Morena en la cocina ¡¡Qué follón!!

Rematamos el encuentro con una entrega de regalos que cada blogger se encargó de llevar para una persona previamente adjudicada, al más puro estilo "amigo invisible".  El momento fue de lo más ameno y nos divertimos mucho intentando averiguar quien se escondía detrás de nuestros presentes.

¡Espero no quede ningún despistado por ahí y que todos volvieran a sus casas sabiendo quien fue el responsable de su regalo!

Después de toda esta parrafada, y para los pacientes que seguís leyendo, sólo me queda dar unas cuantas "gracias" antes de despedirme:
  • A Yolanda y Elena, por la ayuda brindada con la quedada (preparativos, durante, etc)
  • A Doris, María Antonia y Marisa, por venir desde tan lejos
  • A Olga, Elena (otra vez) y Juan, por ejercer de fotógrafos oficiales del día
  • A los bloggers consortes: Homer, Adrián, Eusebio, Manolo, Eduardo, Juan Antonio y Alfredo, por acompañar a vuestras parejas y soportar sin rechistar a este grupo de locos por la cocina...¡ole vuestra valentía!

Gracias a todos por vuestra presencia, por vuestras aportaciones y por haber hecho de esta quedada un éxito rotundo.

Hasta pronto :)

26.11.12

Día de publicación reto Tía Alia [recetas de noviembre]


Nuevo día de publicación para el reto Tía Alia.  Segundo mes de participación abierta y muchos más los que nos quedan por delante :)

Las recetas de noviembre han sido escogidas con tiento y mimo.

Las Navidades se acercan a velocidad de vértigo y, con ellas, montones de preparativos que ya andan quitándonos tiempo.  No iba a ser yo la que os diera más trabajo aún de modo que la cosa se planteó fácil desde el principio.

Espero que así os haya resultado.

Antes de pasar con mis experiencias, os informo que el reto Tía Alia se tomará un descanso en diciembre pero volverá, con fuerzas renovadas, con el nuevo año así que atentos a las entradas de enero.

Y ahora si...¡que comience el espectáculo!


RECETA SALADA - Soldaditos de Pavía

Los soldaditos de Pavía son unas largas tiras de bacalao rebozadas y fritas que se adornan con pimiento rojo.  Constituyen un aperitivo típicamente madrileño (también de algunas partes de Andalucía) y se sirven como tapa con un vino o una cerveza.  Comerlos en caliente para disfrutar al máximo del crujiente de su rebozado es un auténtico placer.


La receta de Tía Alia no incluye ni pimentón dulce ni zumo de limón, pero yo he querido darles un punto extra de sabor y los he añadido a la lista de ingredientes y al proceso de elaboración.  Podéis prescindir de ellos si así lo preferís :)

Necesitamos (para 4-5 personas)

  • 10 tiras de bacalao en salazón (sin piel ni espinas)
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
  • 2 cucharadas de zumo de limón (opcional)
Para el rebozado

  • 100 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura tipo Royal
  • 1 pellizco de sal
  • 1 cucharadita de perejil picado
  • 11 cucharadas de agua fría
  • 2 cucharadas de vino blanco
  • Aceite de oliva suave

Preparación

Comenzamos desalando el bacalao.  Para ello lo colocamos bajo el grifo de agua fría y, con suavidad, retiramos la capa de sal exterior.  Después lo dejamos reposar en un cuenco con agua durante 24 horas, en la nevera.  cambiamos el agua tres veces.  Si usas lomos gruesos de bacalao en lugar de tiras, deberás de cambiar el agua un par de veces más..

Una vez desalado el bacalao, lo escurrimos y lo marinamos en una mezcla de zumo de limón y pimentón durante una hora.

Mientras el bacalao se marina, preparamos la mezcla para el rebozado.

Colocamos la harina, levadura, sal y perejil en un cuenco.  Añadimos el agua y el vino poco a poco, removiendo con unas varillas para obtener una mezcla homogénea y sin grumos.

Transcurrido el tiempo de marinado, retiramos el exceso de líquido del bacalao con ayuda de papel absorbente de cocina.

Pasamos las tiras de bacalao por la mezcla del rebozado, dejamos escurrir ligeramente y freímos en abundante aceite caliente.

Dejamos reposar sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.

Servimos inmediatamente, calientes es como más ricos están, y acompañamos de un vino blanco bien fresquito.



RECETA DULCE - Pan perdido

Cuando escogí esta receta lo hice porque el nombre me pareció la mar de atrayente y no lo había oído jamás.  Pero cual fue mi sorpresa al comprobar que muchos de vosotros conocíais la receta e, incluso, la teníais publicada en vuestros blogs.

No imagináis la cara de pava que se me quedó, jaja.  Bendita ignorancia.


Parece ser, no obstante, que la receta de pan perdido conocida por la mayoría nada tiene que ver con la de Tía Alia.  Esta se acerca más a unas torrijas que al pan perdido en sí, ese que se cocina en el horno y lleva mayor cantidad de líquido entre sus ingredientes.

¿En qué estaría Alia pensando cuando pasó esta receta a su libro?

¿Se equivocaría de título?

Pues lo mismo si pero, ya que estamos en ello, pues no vamos a cambiarla ¿no?


Necesitamos (para 4 personas)
  • 100 ml de leche
  • 1 rama de canela
  • 8 rebanadas de pan (de uno o dos días antes)
  • 2 yemas de huevo
  • 100 ml de vino dulce (tipo Málaga Virgen, Pedro Ximénez, etc)
  • 1 huevo + 2 claras
  • Manteca
  • Azúcar y canela en polvo para espolvorear


Preparación

Calentamos la leche con la canela sin que llegue a hervir, durante unos 5 minutos.  Retiramos del fuego y dejamos templar.

Mezclamos las yemas de huevo, el vino dulce y la leche infusionada en canela (una vez fría).

Regamos las rebanadas de pan con la mezcla y dejamos que se empape bien durante 15 minutos.

Batimos el huevo y las claras.  Pasamos las rebanadas de pan por el huevo y las doramos a fuego lento, por las dos caras, en una sartén engrasada con manteca.

Servimos calientes y espolvoreadas con azúcar y canela.


Y sin más que añadir, me largo rauda y veloz a visitar las cocinas de todos los que os habéis animado a participar en el reto de noviembre para ver qué sorpresas tenéis preparadas.  Os invito a acompañarme en este paseo.  ¿Os animáis?

.... SALADO ....

 .... DULCE ....


Nota para los participantes:  Me será del todo imposible enlazar a nadie a partir de las 15 horas.  A todos los que publiquéis, o que me aviséis de vuestras publicaciones, por la tarde no podré enlazaros hasta el mañana martes 27 de noviembre.  Mil disculpas :)

23.11.12

Crema de zanahoria a la cúrcuma


La cúrcuma, también denominada "azafrán de La India" o "palillo", se extrae de la raíz de la planta del mismo nombre.  Desde hace siglos se utiliza para diversas aplicaciones pero por lo que más se la conoce es por ser una de las especias que componen el curry, la que le confiere el intenso color amarillo anaranjado.

Además de aportar sabor y color a nuestras recetas, la cúrcuma es muy beneficiosa para nuestra salud ya que posee muchísimas propiedades medicinales: antitumorales, antioxidantes, antiinflamatorias, como coadyuvante en inmunodeficiencias, entre otras.

Es conveniente no abusar de ella en la elaboración de nuestros platos ya que aporta un sabor dulzón pero, a su vez, ligeramente amargo y picante.  Y no queremos acabar con nuestro plato en la basura sino ayudarlo a mejorar ¿verdad?

Como con muchas cosas en esta vida, usada con moderación es impresionante.

Parece mentira cómo una pequeña cantidad de especias puede afectar tanto al resultado de una receta.

En el caso de esta crema (o puré de zanahorias como siempre lo hemos llamado, gran clásico en mi cocina, en la de mi madre, en la de mi abuela, tías, etc) su tradicional sabor se ha visto potenciado por el toque de esta especia. 

No ha hecho falta más.

La cúrcuma se puede usar para aderezar arroces, pescados, carnes, etc...incluso, según he leído en la red, postres.

Hoy os cuento cómo la he combinado con verduras pero ya estoy dando vueltas a mi cabecita sobre qué otros usos darle, sobre todo en dulces.

¡A ver qué se me ocurre y si salen platos dignos de publicar!

De ser el caso, ya los veréis :)


Necesitamos (para 4 personas)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 1 cebolla groseramente picada
  • 1 cucharadita rasa de cúrcuma
  • 4 zanahorias peladas y troceadas
  • 1/2 calabacín pelado y troceado
  • 750 ml de caldo de verduras (depende del espesor que le queráis dar)

Preparación

Calentamos el aceite en una cacerola y sofreímos la cebolla, a fuego medio, durante 5-10 minutos o hasta que empiece a dorarse.

Añadimos la cúrcuma y removemos.


A continuación, agregamos la zanahoria y el calabacín y salteamos un par de minutos.

Por último, agregamos el caldo y llevamos a ebullición.  Cuando alcance el punto de hervor, bajamos la temperatura y cocemos, con la cacerola tapada, durante 20 minutos o hasta que la zanahoria esté hecha.

Comprobamos el punto de sal y trituramos con una batidora o pasamos por el chino.

Ajustamos el espesor de la crema añadiendo agua poco a poco si nos gusta más líquida.

Servimos bien caliente adornada con un poco de nata líquida, piñones, croutons, etc.



21.11.12

Ramekins de batata, feta y coco



Si os cuento que no había comprado ni, por supuesto, cocinado batata jamás en mi vida ¿os lo creeríais?

Pues así es.  Cierto ciertísimo.  Bueno, ahora ya no lo es porque para preparar este plato tuve que hacerlo, claro está, pero esta ha sido la primera vez y no creo que sea la última ya que me ha gustado muchísimo su sabor.

El caso es que me resistía a comer batata porque siempre he pensado que no me gustaba.  No sólo lo pensaba, estaba convencida de que no me gustaba.  Pero no me sentía así simplemente porque si.  No señor.  Esto tiene una explicación.  En una ocasión hace muchos años, durante mi niñez, mi madre preparó batata asada para cenar y a mi, que no he sido mala comedora jamás, aquello no me gustó nada de nada.  La textura me pareció desagradable y el sabor ya ni os cuento.  Recuerdo aquel momento como si hubiera sido ayer y tanto rechazo me causó el sabor y la textura de aquella batata que, durante años, he vivido con la convicción de que no me gustaba la batata.

Hasta hace bien poco que me animé a probarla de nuevo para quitarme ese mal recuerdo de encima.  Siempre ando recalcando la importancia que tiene comer de todo, lo necesario que es insistir con platos que, de primeras, no nos hacen demasiada gracia porque el tiempo y la insistencia terminan por acostumbrar nuestros paladares a todo sabor y el gusto se educa.  Pues tenía que aplicarme el cuento y predicar con el ejemplo.  Así que eso hice y menuda sorpresa me llevé.  Me gustó tanto que, desde aquel día, la he comprado en varias ocasiones y disfrutado otras tantas.

Una de las preparaciones en las que la he usado ha sido estos ramekins de batata, feta y coco.  Perfectos para abrir boca como entrante de una comida o como cena ligera acompañados de una ensalada verde.  De una suavidad increíble, tanto por su textura como por su sabor, si te gusta la batata no te defraudarán.

¿Los probamos juntos?

Necesitamos (para unos 8-10 ramekins)
  • 3 batatas (o boniatos), peladas y troceadas
  • 150 grs de queso feta, desmigado
  • 2 yemas de huevo
  • 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 400 ml de leche de coco (1 lata o brick)
  • 2 claras de huevo montadas a punto de nieve
  • Sal

Preparación

Cocemos las batatas al vapor durante 15-20 minutos o hasta que estén blandas.  Podemos también asarlas al horno, hervirlas o cocinarlas en el microondas.

Una vez cocinada la batata, la aplastamos con un tenedor hasta que no queden trozos.

Añadimos las yemas de huevo y el queso feta al puré de batata.  Removemos hasta obtener una mezcla homogénea.


Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Preparamos una bechamel con la leche de coco.  Para ello calentamos el aceite en una sartén, añadimos la harina y removemos bien durante un minuto, con cuidado de que no se queme la harina.  Retiramos la sartén del fuego y dejamos templar antes de comenzar a agregar la leche de coco (unos 5 minutos bastarán).  Este es mi truco para evitar que se formen grumos.

Cuando agregemos la leche de coco, removemos bien y ponemos la sartén nuevamente sobre el fuego.  Cocinamos a fuego moderado, removiendo constantemente, durante 10-15 minutos o hasta que espese.  Salamos ligeramente.

Agregamos la bechamel a la mezcla de la batata y mezclamos bien.

Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la mezcla anterior, con mucho cuidado y movimientos envolventes (de abajo a arriba), hasta que obtengamos una masa homogénea.  Ajustamos el punto de sal.


Engrasamos los ramekins y repartimos la mezcla entre ellos.  Los podemos llenar hasta arriba ya que, aunque la mezcla aumenta ligeramente de volumen con el horneado, es lo suficientemente espesa como para no desbordarse.  Yo no lo hice, como se aprecia en las fotos, por miedo a que la mezcla se saliera de los recipientes pero no fue el caso.

Colocamos los ramekins sobre una bandeja y los introducimos en el horno durante 25-30 minutos o hasta que la superficie adquiera un color dorado.

Servimos inmediatamente.

19.11.12

Tarta de manzana y almendra a la canela



Fracasos en la cocina he tenido varios.  Algunos de ellos salvables, otros no.  Algunos leves, otros estrepitosos.  Algunos ha terminado en risa, otros en llanto.  Etc,...

A pesar de ello y fueran del tipo que fueran, siempre he intentado sacar lo positivo de cada situación y mirar hacia delante.  Soy de mollera dura e ideas fijas.  De voluntad firme.  Auto-motivadora y amiga de poner buena cara al mal tiempo.  Si algo me sale mal, lo vuelvo a intentar hasta dar con la clave.  No todo sale a la primera ¿verdad?

Esta tarta es la consecuencia de uno de estos fracasos al que no quiero ni poner nombre porque fue de los estrepitosos.  De los FRACASOS con mayúsculas.  Mi más reciente fracaso gastronómico.

Un capricho muy de temporada que surge de la necesidad de dar uso a gran cantidad de almendra molida inutilizable para la elaboración de "esa otra receta" que se me resiste.  Porque "esa otra receta" sólo admite la almendra finamente molida o tamizada...y hasta ahí puedo leer.

Perfecta para acompañar el café o el té de media tarde.  Sabrosa, con cuerpo y, al mismo tiempo, jugosa gracias al uso de la manzana en su masa.

Rápida y sencilla de preparar.  Apta para todo tipo de cocineros, desde los más expertos a los principiantes.  Supone un verdadero peligro porque se prepara en un abrir y cerrar de ojos y con ingredientes básicos, de los que todos solemos tener a mano en nuestras casas.

Os cuento cómo se hace...


Necesitamos (para 4 personas y un molde de 18 cms de diámetro)
  • 75 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 75 grs de azúcar blanquilla
  • 1 huevo "L"
  • 50 grs de almendra molida
  • 25 grs de harina
  • 1/2 cucharadita de polvos para hornear (tipo Royal)
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 250 grs de manzanas peladas y ralladas
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
Para decorar
  • Azúcar glas
  • Almendras fileteadas



Preparación

Pre-calentamos el horno a 180 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Preparamos un molde desmoldable para su uso.  Lo untamos con mantequilla y enharinamos, sacudiendo el exceso, y lo cubrimos con papel vegetal para horno.

En un cuenco amplio mezclamos la mantequilla, el azúcar y el huevo.  Batimos con ayuda de unas varillas eléctricas hasta obtener una mezcla espumosa.

Añadimos la almendra, la harina, los polvos de hornear y la canela.  Removemos hasta integrar todos los ingredientes.

Incorporamos la ralladura de manzana.  Removemos de nuevo.

Vertemos la masa en el molde extendiéndola con una espátula hasta cubrir el fondo.  Espolvoreamos la superficie con el azúcar moreno y horneamos durante 20-25 minutos aproximadamente.

Transcurrido este tiempo, la retiramos del horno y dejamos que enfríe sobre una rejilla metálica antes de desmoldar.


Decoramos la tarta cubriendo la superficie con almendras fileteadas y espolvoreando con azúcar glas.

Y ya está...lista para hincarle el diente :)


Fuente: "Cocina fácil" de Lecturas

16.11.12

Pan de soda irlandés [integral y con avena]

 
 
El pan es una de mis asignaturas pendientes.  Ya os lo he contado anteriormente y en más de una ocasión.  Lo he escrito en el blog, lo he comentado en vuestras entradas, etc.  Me impone, y mucho.  Tanto que, a pesar de haberme propuesto no acabar el año sin meterme en este mundo, a lo largo de los meses he ido encontrando miles de excusas para no lanzarme a la piscina.

Pero esto está cambiando.  Poco a poco, a mi manera, a mi ritmo, voy haciendo mis pinitos y disfrutando de los resultados.  Y tengo que dar las gracias por ello al reto Bake the world y a la gente que se esconde tras el porque me han dado el empujón que necesitaba. 

La propuesta para este mes no me ha podido gustar más: pan de soda irlandés.

Un pan sobre el que había leído en otros blogs y libros de cocina pero que no había tenido el placer de probar.  Y no me refiero a hacer sino a comer.

Uno de los libros que, hace ya la friolera de 10 años, me acompañó en el traslado de Londres a Madrid es "How to cook: book one" de la cocinera y escritora británica Delia Smith.  Un libro que recoje una amplia variedad de recetas básicas explicadas de manera clara y sencilla, perfecto para principiantes, entre las que se encuentra la que hoy ocupa esta entrada.

A pesar de ser un pan de fácil elaboración, yo me encontré con una dificultad: una masa de consistencia líquida y pegajosa imposible de manipular que se habría desparramado sobre la bandeja del horno de haberla puesto en ella.

Con más miedo que vergüenza, me decidí por añadir más harina a la masa para espesarla.  Aún así, no conseguí una masa sobre la que poder practicar los cortes transversales tan característicos de este pan.  Seguía estando blanda pero no quise pasarme con la harina por si las moscas...¡no me apetecía terminar con un pan duro como un ladrillo en mi mesa!

Para mantener la forma, horneé el pan en un molde desmoldable engrasado.  De ahí que saliera taaaaan redondito :)

La receta que os cuento a continuación no es la original del libro, indico los cambios entre paréntesis.

Sea como fuere, el resultado nos pareció FA-BU-LO-SO.  Un pan de miga sabrosa y tierna, de una densidad perfecta, con una corteza crujiente y dorada.  Delicioso para disfrutar tanto en el momento, recién salido del horno, como rebanado y tostado al día siguiente.

Si quieres un trocito...sigue leyendo :) 
 
 
Necesitamos
  • 225 grs de harina integral (175 grs en la receta original)
  • 100 grs de harina de trigo de todo uso (50 grs en la receta original)
  • 50 grs de copos de avena
  • 25 grs de salvado de trigo
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 huevo "L", batido
  • 275 ml de suero de leche (ver nota)
  Preparación
 
Pre-calentamos el horno a 190 ºC.
 
Mezclamos todos los ingredientes secos en un cuenco amplio.
 
Batimos el huevo junto con el suero de leche y lo añadimos al cuenco de los ingredientes secos.
 
Removemos.  Inicialmente con un tenedor o cuchara y terminamos de mezclar con las puntas de los dedos, con suavidad.
 
Colocamos la masa sobre una bandeja de horno (o dentro de un molde desmoldable engrasado si queremos una forma redondeada) y horneamos durante 40-45 minutos.
 
Dejamos enfriar sobre una rejilla metálica cubierto con un trapo de cocina.
 
 
 Nota:
  • El suero de leche, también conocido como buttermilk, se puede encontrar ya preparado en algunos supermercados en la zona de refrigerados junto a la mantequilla, nata líquida, etc.  Si no lo encuentras, como ha sido mi caso, lo puedes preparar en casa.  Para ello mezclamos 275 ml de leche junto con 20 ml de zumo de limón y lo dejamos reposar 10 minutos a temperatura ambiente. Transcurrido este tiempo tendremos un suero de leche casero tan bueno o mejor que el comprado.

14.11.12

Kebabs de merluza [Reto BBSS - recetas por una buena causa]

No se si fue fruto de la casualidad, de la alineación de los astros o de qué pero el caso es que, hace unas semanas me encontré de bruces con una iniciativa que me llamó poderosamente la atención y con la que me sentí identificada al instante.

Durante mi paseo de rigor por la blogosfera, leí una entrada en uno de mis blogs de cabecera que me llevó hasta Thermofan y su autora, Marisa, una mujer solidaria y altruista responsable de esta iniciativa a través de la cual nos anima a preparar una receta BBSS = buena, barata, sencilla y sana

¡Ahí es nada!

Marisa está un tanto indignada (palabra muy de moda estos días) porque los niños españoles fatal y se siente frustrada porque los padres no ayudamos y cometemos muchos errores a la hora de alimentar a nuestros hijos.  Esto sin mencionar el daño causado por las decisiones de las autoridades pertinentes referentes a la alimentación de los escolares en los colegios...

Yo, personalmente, me siento muy identificada su cruzada y estoy segura de que no soy la única.  Conseguir que mi familia coma de manera equilibrada es una meta que me planteo a diario y con ello en mente preparo mis menús.  No soy una obsesa de las dietas pero quiero que mis hijos coman bien, de todo en su justa medida, dando prioridad a los productos frescos y dejando de lado los pre-cocinados y las preparaciones industriales.

No creáis que me resulta fácil, mis momentos he tenido, pero es la mar de gratificante escuchar los "mmmmm" o "esto hay que repetirlo" de mis hijos ante un plato de pescado, verdura o fruta.  Esto, impensable hace unos años, me eleva la moral y me empuja a seguir adelante por el camino que considero correcto.

Es nuestra responsabilidad como padres educar a nuestros hijos en todo: valores, conocimientos, etc.  Y la alimentación no puede quedar excluida porque a ella va ligada la salud.  Si no cuidamos nosotros de la salud de nuestros hijos...¿quién entonces?

Podría seguir escribiendo sobre el tema pero aquí voy a parar, de lo contrario esta entrada sería interminable.  Y es que, cuando siento algo profundamente, no hay quien me frene así que volvamos al tema del reto y centrémonos en la receta con la que quiero aportar mi granito de arena a la causa que persigue Marisa con su reto BBSS .


Necesitamos (para 4 personas) 
  • 1 paquete de filetes de merluza congelada (600 gramos)
  • 2 huevos "L"
  • 2 rebanadas de pan de molde
  • 1 pastilla de caldo de pescado
  • 1 diente de ajo finamente picado
Además

  • Palitos de brocheta
  • Una pizca de aceite
  • Papel vegetal para horno
Preparación

Ponemos los palitos de brocheta (si son de madera) a remojar en una fuente con agua.  De este modo, al hornearlos, no se quemarán.

Desmigamos el pan y lo mezclamos con los huevos, aplastándolo con un tenedor y removiendo hasta conseguir una pasta homogénea.

Añadimos los filetes de merluza desmigados, la pastilla de caldo y el diente de ajo.  Mezclamos bien para que se integren todos los ingredientes.  Dejamos reposar la mezcla en la nevera durante un par de horas.

Pre-calentamos el horno a 200 ºC (arriba y abajo, horno tradicional).

Tomamos porciones de la mezcla, les damos forma alargada (como de salchicha) y los pinchamos en los palitos de brocheta.  Apretamos bien para que queden adheridos.

Cubrimos una bandeja de horno con papel vegetal y lo pincelamos con aceite.

Colocamos los kebabs (o brochetas) sobre la bandeja y los horneamos durante 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de horneado.

Servimos inmediatamente acompañados de arroz blanco y salsa de soja.
Nota importante sobre la quedada de bloggers en Madrid del 24.11

Por motivos de organización, el plazo para apuntarse a la quedada finaliza hoy (14 de noviembre) a las 22:00 horas.  No se admitirán inscripciones fuera de plazo.

12.11.12

Flan cremoso de arroz a la naranja



Mi querida tocaya, de Rezetas de Carmen, está de celebración y nos invita a unirnos a ella convocando un concurso de rezetas con naranja.

Una fruta sana y beneficiosa como pocas otras: la fruta de la salud por antonomasia.

De propiedades curativas, la naranja es depurativa, desinfectante y contiene altos porcentajes de ácido cítrico, magnesio, fósforo y hierro.

La naranja tiene múltiples propiedades pero para mí, como madre, lo más importante es que constituye un alimento sano y beneficioso para los niños porque contiene sales fosfóricas, indispensables para el desarrollo óptimo del sistema nervioso, sobre todo para la etapa de crecimiento ayuda a prevenir la obesidad.

Es versátil, la podemos consumir en crudo o cocinada, en zumo o entera, utilizarla como ingrediente de recetas saladas o dulces, etc.

Ahora que estamos en plena temporada de naranja, es el momento de animarse a usarla en nuestras cocinas.

En eso estoy yo.

Si quieres saber cómo...sigue leyendo :)


Necesitamos (para 7 flanes individuales)
  • Caramelo líquido
  • 100 grs de arroz
  • 100 grs de azúcar glas
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • Ralladura de una naranja
  • 3 huevos
  • 300 ml de zumo natural de naranja (unas 3 piezas)
  • 200 ml de leche


Preparacíon con thermomix

Cubrimos la base y laterales de las flaneras con caramelo líquido.

Pulverizamos el arroz en el vaso de la thermomix, programamos 30 segundos a velocidad progresiva 5-7 y 9.

Agregamos el resto de ingredientes y programamos 12 minutos, temperatura 100 ºC y velocidad 5.

Vertemos la mezcla en las flaneras con suavidad para que el caramelo no se incorpore a esta.  Usamos una cuchara que colocamos cerca de la base de las flaneras y dejamos caer la mezcla sobre ella, a modo de tobogán.

Dejamos enfriar a temperatura ambiente y, una vez fríos, los guardamos en la nevera durante un mínimo de 12 horas antes de consumirlos.


Si queremos prepararlos de manera tradicional, molemos el arroz con un molinillo y cocemos todos los ingredientes en una olla a fuego lento durante unos 15 minutos o hasta que la mezcla espese.

El resto del proceso es exactamente el mismo.