26.12.12

English Christmas Cake [& Boxing Day]



Hoy es día festivo en el Reino Unido.  No tuvimos suficiente con la reunión familiar de ayer de manera que hoy repetimos para celebrar Boxing Day.

Boxing ¿qué? – os preguntaréis algunos - pues Boxing Day que, traducido literalmente al castellano, significa Día de la Caja.  Un nombre de lo más peculiar sobre cuyos orígenes existen varias teorías o versiones.

Una de ellas defiende que procede de una tradición que se remonta a la época de las grandes exploraciones marítimas del siglo XVI.  Cada barco, antes de zarpar, recibía la visita de un cura que subía a bordo con una caja de madera en la que los marineros echaban dinero a modo de “ofrenda aseguradora” de su regreso a casa sanos y salvos.  La caja se sellaba al salir de puerto y se mantenía a bordo durante la duración del viaje.  A su regreso, los marineros entregaban la caja al cura quien, a cambio, celebrara una misa de acción de gracias. El primer día después de la Navidad, el cura procedía a la apertura de la caja y repartía el dinero que contenía entre los pobres.

Variante de esta misma versión es la que nos cuenta que era costumbre de las parroquias recaudar dinero en una caja el día de Navidad para repartirlo al día siguiente entre los pobres.

Otras interpretaciones desligadas de la religión son las que cuentan que el nombre Boxing Day tiene su origen en las cajas con regalos que los patrones entregaban a sus empleados como muestra de agradecimiento por haber trabajado el día de Navidad y cuyo contenido compartían estos con sus familias pasadas las fiestas; o las que defienden que, en realidad, el contenido de estas cajas eran las sobras de comida del día de Navidad que las familias adineradas entregaban a los pobres.

Hoy en día Boxing Day se ha convertido en una oportunidad para disfrutar en familia de muchas otras actividades.

Una de ellas, de profunda tradición en el Reino Unido, aunque sólo practicada por una minoría, es la de la caza del zorro.  Las populares cacerías de Boxing reunen a más de 300.000 cazadores y simpatizantes para practicar esta actividad.

Más extendida es la tradición de acudir a una jornada de deporte, ya sea fútbol, cricket, rugby, hockey, etc.  Todos ofrecen partidos especiales de Boxing Day.

Claramente, a lo largo y ancho del Reino Unido el 26 de Diciembre es un día para la familia.  Un nuevo motivo de reunión para comer (en general lo que ha sobrado de los festejos de Navidad), ver deporte, disfrutar de los regalos que ha traído Papá Noel, jugar a juegos de mesa, etc.

Dicho todo esto y habiéndoos contado algo más sobre las costumbres populares del Reino Unido y sus orígenes, os será fácil imaginar que hoy estaré disfrutando de un día en familia y comiendo un trocito de Christmas cake.


Tradicionalmente, mi suegra (Mary) es la encargada de prepararlo.  Su Christmas cake es espectacular.  Quita el sentido.  Mary lo hornea en noviembre y, posteriormente, lo emborracha con licor.  Para ello, lo agujerea con una aguja de punto y lo riega con un poquito de brandy cada semana.  Debido a la cantidad de licor y de azúcar que contiene, se mantiene en perfectas condiciones guardado en una lata o caja de metal, llegando a durar hasta tres meses.

El cake de Mary es insuperable.  Tan delicioso que ninguno de sus hijos o hijas (y son seis en total) lo hace.  En los quince años que llevo casada, ella ha sido la encargada de prepararlo para luego repartirlo entre todos los miembros de la familia.  Muchos trozos de Christmas cake han volado conmigo de regreso a España una vez finalizadas las navidades y cómo los hemos disfrutado mi madre (gran admiradora de este dulce) y yo.

Este año, con motivo del Concurso de Recetas Navideñas organizado por Virginia de Sweet & Sour, me he lanzado yo también a preparar el tradicional Christmas cake.

En versión mini, he horneado dos: uno de ellos para mi madre, el otro ha quedado en casa.

No los he emborrachado.  No ha habido tiempo para ello pues los he preparado hace tan sólo una semana.  Espero que, aunque sin licor, estén la mitad de ricos que los de Mary.  Con eso me conformo.

Así es cómo los he hecho.


Necesitamos
  • 112 gramos de azúcar moreno
  • 112 gramos de mantequilla en pomada
  • 112 gramos de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de mezcla de especias
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1/4 cucharadita de jengibre
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
  • Un pellizco de sal
  • 2 huevos batidos
  • 1/2 cucharada de melaza
  • 1/2 manzana pelada y troceada
  • Ralladura de 1/2 naranja
  • 412 gramos de fruta seca (uvas pasas, sultanas, orejones y ciruelas pasas)
  • 32 gramos de almendras (enteras y sin sal)
  • 3 cucharadas de brandy
  • Masa de almendras (de venta en Mercadona, en la sección de los dulces navideños)
  • Fondant blanco
  • Colorante rojo y verde en pasta
Además
  • 2 latas grandes (yo de las de tomate entero de 850 gramos)
  • Lazos de raso para decorar

Preparación

Pre-calentamos el horno a 140 ºC (arriba y abajo, horno tradicional) y colocamos una bandeja en la posición central.

Engrasamos las dos latas y cubrimos las bases y laterales con papel vegetal.

Batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que blanquee.

Tamizamos la harina junto con todas las especias, el bicarbonato y la sal y se lo añadimos a la mezcla anterior.

Agregamos los huevos, la melaza, la manzana y la ralladura de naranja.

Por último, añadimos la fruta seca (si usamos orejones o ciruelas deberemos trocearlas antes), las almendras y el brandy.

Mezclamos bien y dividimos la masa entre las dos latas.

Horneamos durante 1 hora y cuarto aproximadamente o hasta que, al insertar un palillo de brocheta, este salga limpio.


Dejamos enfriar sobre una rejilla metálica antes de decorar.

Para ello, extendemos la masa de almendra con ayuda de un rodillo.  Hacemos la misma operación con el fondant.

Cubrimos el cake con la masa de almendra y, después, con el fondant.

Decoramos al gusto usando distintas formas de fondant de colores rojo y verde, procurando darle un aspecto lo más navideño posible.

Rematamos la decoración con un lazo de color rojo.


Querida Virginia, espero que mi aportación sea de tu agrado y que encaje en la filosofía de tu concurso de preparar una receta particular de alguna región y que la acompañemos de su historia.

Después de escribir largo y tendido sobre Boxing Day y el significado del Christmas cake en mi familia, no quiero extender más esta entrada incluyendo la historia del Christmas cake.  No obstante, aquí dejo un par de enlaces para los interesados:

Pido disculpas porque ambos artículos están escritos en inglés, pero me ha resultado imposible encontrar fuentes en castellano.  Habrá que tirar del traductor :)

22.12.12

Deseos de Navidad


Hoy una entrada diferente.  Una entrada no comestible de esas que, de vez en cuando, hacen su aparición en este blog.

Me gustaría tener tiempo para pasar por los blogs de todos lo que me seguís, comentáis, preparáis mis recetas, etc y personalizar mi felicitación pero, lamentablemente, no dispongo del tiempo necesario para ello.

Es por ello que he decidido dejarla aquí, para todos y cada uno de vosotros, con mis más sinceros deseos de que estas fiestas os traigan momentos de descanso y de disfrute con la familia y los amigos.


Deseo profundamente que el año que comienza en breve nos invada de una buena dosis de auto-estima para que nada, ni nadie, nos arrebate el optimismo, la fortaleza, el buen ánimo y esa manera de ver la vida que tanto nos caracteriza.  Que sigamos viendo el vaso medio lleno :)

20.12.12

Calabacines rellenos de cuscús



A los calabacines luna les tenía unas ganas tremendas.

Deseaba profundamente encontrarme cara a cara con ellos.  Me parecen perfectos para rellenar, tienen una forma estupenda para ello, y quedan preciosos en el plato.

Había visto publicadas recetas en varios blogs y hacía tiempo que les tenía echado el ojo pero no los encontraba.  Y eso que tengo la suerte de tener un mercado frente a mi lugar de trabajo que frecuento casi a diario.  Pero nada, ni por esas.  En ninguno de los puestos de verduras del mercado los vendían (ni los venden).

Por eso, el día que entré por la puerta de Lidl y los ví allí, frente a mí, se me abrieron los ojos como plato.  Lucían redonditos y gordetes, me tentaban sin piedad alguna y no me lo pensé ni un segundo.  Me lancé en plancha a por unos cuantos.  Imposible resistirse :)

No recuerdo por qué fui a Lidl ese día.  Posiblemente saliera de allí sin comprar lo que pretendía pero con cuatro calabacines luna en mi haber y más feliz que un perro con dos colas.

Una vez dueña de cuatro calabacines luna, llegó el momento de decidir cómo prepararlos.  Mi intención inicial era la de rellenarlos de arroz pero, al llegar a casa, y comprobar que no tenía ni un granito no tuve más remedio que cambiarlo por cuscús.  Sobre la repisa de la despensa había un paquete a medio usar que me miraba cándidamente y, claro, una que es de voluntad débil sucumbió a sus encantos...

Busqué más ingredientes, me puse manos a la obra y esto es lo que salió de mi cocina aquel día.


Necesitamos (para 4 personas)
  • 250 gr de cuscús (peso en cocido)
  • Caldo de verduras (pollo o carne también vale)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla picada
  • Queso feta desmenuzado (cantidad al gusto)
  • 1 cucharada de hierbabuena fresca picada
  • 4 calabacines luna
  • Pan rallado

Preparación

Comenzamos con el cuscús que preparamos siguiendo las instrucciones del paquete pero usando caldo de verduras en lugar de agua para darle más sabor a la base del relleno.  Una vez listo, separamos los 250 gramos que necesitamos.  El resto lo podemos usar para otras preparaciones.

Cortamos la parte superior de los calabacines y con mucho cuidado vaciamos el interior con una cucharita vaciadora.  Reservamos la carne del calabacín (la usaremos para el relleno).

Escaldamos los calabacines y sus tapas durante 4 minutos en una cacerolita profunda con agua hirviendo y sal.

Retiramos los calabacines y sus tapas de la cacerolita y los dejamos escurrir, boca abajo, sobre papel absorbente.
  

Calentamos el aceite en una sartén amplia y pochamos la cebolla picada, a fuego bajo, hasta que comience a tomar color.  Añadimos la carne de calabacín que teníamos reservada y salteamos durante unos minutos hasta que se haya evaporado su jugo.  Agregamos el cuscús, el queso feta y la hierbabuena.  Removemos hasta mezclar bien todos los ingredientes y retiramos del fuego.
Espolvoreamos el interior de los calabacines con pan rallado y los rellenamos con la mezcla del cuscús.

Ponemos un poco de queso feta sobre cada uno de ellos y los colocamos en una fuente apta para el horno junto con las tapas de los calabacines.

Pre-calentamos el horno a 180º y horneamos durante 15-20 minutos o hasta que el queso comience a dorarse.

Servimos inmediatamente.

Nota:
  • Si os gusta el calabacín al dente, escaldadlo sólo 3 minutos y horneadlo durante 10 minutos máximo.

17.12.12

Etiquetas de chocolate y galleta



En mi última entrada os contaba que tengo asuntos que requieren mi atención inmediata y que iba a dejar el blog aparcado un tiempo para dedicarme a ellos.  Me despedía de vosotros hasta "no se cuando" con una mezcla de pena y alivio.  Un sentimiento difícil de explicar.

Los asuntos que mencionaba no eran nada preocupante.  Estamos a punto de acometer una pequeña reforma en casa y hay que dejar ciertas cosillas preparadas para cuando llegue el momento.  Durante unos días he cambiado la cuchara de madera por el martillo con la ambiciosa intención de guisármelo y comérmelo yo solita.  Sin embargo, no he tardado en darme cuenta de que lo mío no es la albañilería y he decidido pedir socorro.  El viernes pasado vino a casa un "propio" que se encargará de hacer lo necesario en condiciones.  Mi casa lo agradecerá y mi salud mental también, jajaja.

A pesar de todo, no tengo previsto publicar mucho en las próximas semanas.  El domingo me marcho a  Londres a celebrar la Navidad con mi guiri-familia y, desde el momento en que salga por la puerta de casa rumbo al Reino Unido, voy a desconectar completa y absolutamente de todo.




La entrada de hoy tiene poco de receta.  Es más bien un consejo de presentación para unas etiquetas comestibles o para un dulce con el que acompañar el café de la sobremesa, para las meriendas de vuestros hijos o un té de media tarde con amigos.

Para su elaboración no se necesita más que el molde para etiquetas navideñas de Silikomart, chocolate y galletas rectangulares.

Preparamos las chocolatinas fundiendo el chocolate en el microondas a golpes de 30 segundos de calor y removiendo entre golpe y golpe para asegurarnos de que no se nos quema.  Una vez fundido el chocolate, rellenamos los huecos del molde para etiquetas navideñas de Silikomart y dejamos que se temple antes de introducirlo en la nevera donde se enfriará por completo y endurecerá.

Podemos disfrutar de las chocolatinas tal cual, pero a mí me apeteció pegarlas a unas galletas rectangulares usando, a modo de pegamento, un pegote de chocolate fundido.  Una vez frío, la chocolatina no se despegará de la galleta.

También hice unas etiquetas para acompañar unas cajas de galletas de regalo.  Perforé un rectángulo de cartulina un poco más grande que las chocolatinas, uní ambas con cinta de raso mediante un agujero y até la etiqueta alrededor de la caja de galletas (como se puede apreciar en la primera foto).

El molde para etiquetas navideñas de Silikomart me ha resultado un gran regalo y no me cabe la menor duda de que le voy a sacar mucho partido estas Navidades.

Seguramente a vosotros se os ocurren más usos a parte de estos dos.  ¿Los compartís conmigo?

10.12.12

Reto Tía Alia [recetas de enero]


Este mes se me presenta complicado.

Tengo varios asuntos desatendidos que necesitan atención urgente y que van a requerir que invierta gran parte de mi tiempo en ellos.  Por ello hoy toca colgar el cartel de cerrado por descanso del personal.

Como no estoy segura de cuándo voy a poder retomar la actividad normal del blog, he decidido dejaros las propuestas de recetas para el reto Tía Alia del mes de enero.

La fecha de publicación será el 28 de enero, último lunes del mes.


Propuesta de receta SALADA: CHULETAS A LA BECHAMEL
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Propuesta de receta DULCE: GALLETAS DE HARINA DE MAIZ
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Espero que tengáis tiempo suficiente para preparar aquella de las dos recetas por la que os decidáis y que seáis muchos lo que os animéis a participar.

Las bases del reto Tía Alia las podéis consultar aquí, por si tenéis alguna duda.

5.12.12

Trufas de calabaza especiadas



Y continúo en mi afán por dar un uso diferente al puré de calabaza que preparé hace ya semanas y que duerme serenamente en el fondo de mi congelador a la espera de que lo despierte.

Por mi cabeza pasan muchas ideas.  Algunas de ellas toman forma pero otras se quedan por el camino por falta de atractivo o porque no han pasado el control de calidad familiar (= guiri-marido e hijos).

Por suerte, este no es el caso de estas trufas de calabaza.

Noooo.

Es más, si por mis controladores de calidad fuera, el puré de calabaza que me queda iría destinado, única y exclusivamente, a la preparación de esta receta y me tendrían haciendo bolitas día si y día también hasta que se acabara.

Y es que han gustado mucho.  Pero, claro, los tres son muy chocolateros así que lo tenía bien fácil :)

Lo complicado de verdad es que pasen vuestro control de calidad porque lo de "trufas" seguro que os suena bien a la mayoría pero lo de "de calabaza" lo mismo os frena.

Pues bien, yo os animo a que las probéis porque no me cabe la menor duda de que os gustarán.  La calabaza no aporta sabor pero si que modifica la textura de la trufa haciéndola más suave y jugosa y matizando el potente amargor del chocolate.

¿Os animáis?


Necesitamos

  • 250 grs de chocolate negro 85% de cacao (en pequeños trozos)
  • 100 grs de nata líquida (35% de materia grasa)
  • 100 grs de puré de calabaza (bien escurrida de agua)
  • 1 cucharadita de brandy
  • 1 cucharadita de cacao puro en polvo (tamizado)
  • 1 cucharadita de azúcar glas (tamizada)

Para el rebozado

  • 2 cucharaditas de cacao puro en polvo
  • 1 cucharadita de mezcla de especias (mixed spice)


Preparación

Calentamos la nata hasta que alcance el punto de ebullición.  Retiramos del fuego y le añadimos el chocolate troceado.  Mezclamos bien, removiendo constantemente.

Cuando el chocolate se haya derretido por completo, agregamos el resto de ingredientes y removemos hasta obtener una mezcla homogénea.

Pasamos la mezcla a otro recipiente y dejamos enfriar a temperatura ambiente para poder, más tarde, manipular la masa.

Mezclamos el cacao en polvo y la mezcla de especias en un cuenco.

Formamos bolas, las rebozamos en esta mezcla, sacudiendo el exceso, y ¡listas!


Notas:
  • Perfectas para acompañar el café de la sobremesa o para matar el gusanillo de dulce cuando nos ataque.
  • Conservar en la nevera y consumir en un plazo de 7 días.
  • Mixed spice es una mezcla de especias dulces británica que se usa como condimento para frutas y dulces y que contiene, principalmente, canela, clavo, cilantro, jengibre y nuez moscada.  Si no encuentras la mezcla preparada la puedes hacer en casa mezclando estas especias en la proporción que más te guste, prescindiendo de alguna o añadiendo otras nuevas.

3.12.12

Crema de espinacas en carcasa del Casar



Más que una receta, la entrada de hoy es una sugerencia de presentación y de aprovechamiento.

La idea me la proporcionó Rosalía del blog RossGastronómica, una mujer que derrocha vitalidad y creatividad a quien tuve el gusto de conocer en la quedada de bloggers que tuvo lugar hace poco más de una semana en Madrid.

A Rosalía la acerqué en coche a la estación de tren más cercana al local en que celebramos la quedada. 

Durante este breve trayecto, que debió de durar cinco minutos máximo, me regaló dos fabulosas recetas (gracias amiga, no quiero pensar la cantidad de ideas que me podrías haber dado de haberte llevado a la puerta de tu casa en coche, jajaja).  Recetas de esas que yo denomino "de las mías" porque son fáciles, rápidas, sabrosas y lucidas.  Recetas sin complicaciones que nos hacen quedar como auténticas reinas entre los que tienen la suerte de disfrutarlas.  Recetas que hay que contar así que, al igual que Rosalía hizo conmigo, yo hoy comparto una de ellas recetas con vosotros (la otra llegará también algún día).

Para la elaboración de esta receta necesitaremos tener una carcasa de Torta del Casar, así que no se os ocurra tirarla si en algún momento contáis con ella.  Además de dar un original toque de presentación, aporta mucho sabor.

Preparamos una crema de espinacas como más nos guste o estemos acostumbrados a hacer en casa (la mía sólo con espinacas y salsa bechamel espesa elaborada con una mezcla de leche ideal y leche semidesnatada).  Usamos poca sal ya que la carcasa del Casar es fuerte de sabor y no queremos que quede excesivamente potente.


Cubrimos una cazuelita de barro con papel de hornear y colocamos la carcasa del Casar dentro de ella.  Vertemos la crema de espinacas sobre la carcasa y la horneamos a 200 ºC (arriba y abajo) hasta que veamos que comienza a dorarse la superficie (esto se verá muy claramente en el reborde formado por la carcasa y no tanto en el relleno de crema de espinacas).

La carcasa del Casar suelta mucha grasa y esta provoca la formación de burbujitas que se acumulan en la superficie.  Podemos retirarla usando papel de cocina absorbente con el que dar ligeros toques (sin apretar o se quedará la crema pegada al papel) o dejar las cosas tal cual.

Recomiendo consumir inmediatamente acompañando el plato de mucho pan.  Creedme si os digo que os lo pedirá en cuerpo :)